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Un centro para la rehabilitación de jóvenes drogadictos llevará el nombre de Amy

La familia de la cantante se ha reunido con las autoridades de UK para solicitar ayudas con las que financiar el centro

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La familia de Amy Winehouse quiere poner en marcha una fundación dedicada a la rehabilitación de jóvenes drogadictos que llevará el nombre de la cantante, fallecida el pasado día 23 en Londres a los 27 años.

El padre de la artista, Mitch Winehouse, se ha reunido con representantes del Gobierno y del Parlamento británico, a los que ha solicitado más medios para tratar a jóvenes con problemas de adicción.

Amy Winehouse, a quien se le calculaba una fortuna de 15 millones de libras (unos 17 millones de euros), murió tras una vida de adicción a las drogas y al alcohol. Aunque ella intentó rehabilitarse varias veces, según los medios británicos, continuó consumiendo estupefacientes hasta el final de sus días, si bien la policía aún no ha esclarecido la causa oficial de su muerte y está a la espera de los resultados de las pruebas toxicológicas.

El padre de la cantante, que ha afirmado que necesita mantenerse 'ocupado', se ha reunido con el secretario de Estado británico de Interior, James Brokensire, y con el diputado Keith Vaz, que aseguró después del encuentro que Mitch había hablado 'desde el corazón'.

Mitch Winehouse denunció en el encuentro que el único centro de rehabilitación para menores del Reino Unido cerró el año pasado aunque, al salir de la reunión en el Ministerio de Interior, dijo haber apreciado 'voluntad' del Gobierno para que las cosas mejoren.

El padre de la que era considerada la nueva reina del soul ha asistido acompañado de los representantes de su hija, Raye Cosbert y Trenton Harrisn-Lewis, así como de Sarah Graham, una antigua cocainómana rehabilitada y experta en adicciones a la que conoció en 2009 cuando ambos comparecieron ante una comisión sobre drogas de los Comunes.

'No sabíamos que (la muerte de la cantante) iba a suceder, pero esperamos que sirva para demostrar a la gente que la adicción es algo que puede matar a las personas cuando son muy jóvenes y que no hay que esperar a que sea demasiado tarde', declaró Graham. Aunque hay tratamientos antidroga y de desintoxicación a nivel local en todo el Reino Unido, a veces son de difícil acceso para los jóvenes adictos debido a sus circunstancias personales, señaló la exdrogadicta.

Por su parte, Simon Antrobus, de la asociación Addaction, que cuenta con tratamientos de rehabilitación, advertía de que su capacidad para hacerlo está en 'riesgo', ya que la financiación pública en algunos lugares ha disminuido un 50%.

Aunque el motivo de la muerte de Amy Winehouse sigue siendo todo un misterio, Tony Azzopardi, un conocido y presunto amigo de la artista, ha asegurado saber lo que ocurrió.

Azzopardi  asegura que el 22 de julio recibió una llamada en la que la artista le pedía ayuda para comprar drogas. Según su versión, ambos se citaron en el pub The Eagle a las 23:30, donde Tony y ella cogieron un taxi dirección a West Hampstead. Una vez allí llamó al camello para ponerse en contacto con él. Instantes después, la fallecida se hacía con más de 14 gramos de cocaína y otros tantos de heroína por un importe total de unos 1.370 euros.

Sin embargo, las declaraciones de este presunto intermediario parecen no cuadrar en el marco de la investigación policial. Además de no haberse encontrado ningún tipo de prueba que evidencie que la cantante estuvo consumiendo drogas antes de su muerte, varios testigos afirman que Winehouse a esa hora estaba en el bar Good Mixer y no en el pub The Eagle.

A la espera de los resultados de los análisis toxicológicos, la familia de la joven sigue manteniendo que Amy Winehouse llevaba tres años sin probar este tipo de sustancias y que estaba llevando su rehabilitación de una manera 'fantástica'.