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Charles Dickens: Un escritor para creer en los milagros

En 2012 se conmemora el bicentenario del nacimiento del clásico que nos enseñó a creer en el ser humano 

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Mendigos, codiciosos, jefes explotadores y niños indefensos sobreviven en medio de unas calles londinenses llenas de podredumbre y miseria. Ese es el escenario desolador de las novelas de Charles Dickens (1812-1870): el pequeño Oliver Twist se enfrenta a la soledad y la maldad en callejones con orines; David Copperfield aprende entre latigazos, y un tal Scrooge anula a sus empleados con un comportamiento que hoy sería tildado de mobbing laboral. Plena revolución industrial: Tiempos difíciles. Tan repugnante como si ahora, en el siglo XXI, y salvando las distancias del alcantarillado, miráramos a esta Europa que se cae a pedazos en bienestar.

Por suerte, las novelas dicken-sianas no terminan en esta primera parte. El escritor, del que este 2012 se celebrará el bicentenario de su nacimiento, ofrece siempre la redención. Sus trabajos, anclados en la estructura del realismo social, rezuman idealismo y la posibilidad de que todos podemos cambiar a mejor. Dickens creía en el milagro navideño. Como dijo una vez: 'El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta'.

En 2011 se reeditaron sus obras y para 2012 habrá una nueva avalancha

'A Marx y a Engels les encantaba Dickens. Siempre lo dijeron. Hablar de los valores humanos de Dickens es una entelequia, pero, por ejemplo, hoy La pequeña Dorrit podría haber sido escrita por un portavoz del 15-M, ya que habla de la especulación y la lucha de clases', señala a Público el escritor y editor Luis Magrinyà, que pronto publicará en Alba esta novela y que acaba de editar Una casa en alquiler.

Esta confianza en el ser humano, tan escasa en la época actual, es la que ha convertido al inglés en uno de los clásicos más reeditados de todos los tiempos. Una encuesta en el diario The Guardian arrojaba recientemente que el libro favorito de los ingleses era Grandes esperanzas. 'Dickens nos habla de nuestras miserias, aspiraciones, frustraciones, y cuando lo lees no puedes evitar sumergirte en él', apunta Bernardo Moreno, uno de sus traductores al castellano.

El director Mike Newell prepara una versión de Grandes esperanzas' Este 2011, las editoriales volvieron a llevar a las librerías sus novelas más conocidas. Y para 2012 se espera una nueva avalancha, a pesar de que en versión digital ya están en dominio público. 'Inventa a niños que hasta entonces no estaban en la literatura, pero que sí existen hoy. Y, además, introdujo la excentricidad en las clases populares y medias, cuando antes sólo estaba reservada a la aristocracia', apostilla Magrinyà.

Además de su huella social, si Dickens sigue vivo es por su fuerte influencia en la cultura pop. De sus novelas se han hecho más de cien adaptaciones al cine. La última (Grandes esperanzas) llegará en 2012 de la mano de Mike Newell, el director de Cuatro bodas y un funeral. Y el Instituto de Cine Británico ya prepara una retrospectiva televisiva sobre el autor.

 'Habla de nuestras aspiraciones. No puedes evitar sumergirte en él'

'Era un escritor que fue capaz de crear un misterio que todo lector quería desgranar', señala Moreno. 'Sus novelas tienen una estructura muy limpia. Él inventa el serial moderno. Y es el gran creador de personajes', añade Magrinyà. Por ello se convirtió en el gran best seller del siglo XIX, con éxito incluso en Estados Unidos. Se hizo rico, pero nunca dejó de creer en el ser humano. Y eso, en el próximo año, va a hacer falta.