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El Chojin: "Es imposible no fracasar"

El rapero presenta 'I.R.A'., un retrato de las contradicciones del ser humano

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El Chojin, uno de los raperos más veteranos y prestigiosos de la escena española, anima en su nuevo trabajo a 'mover el culo'. De hecho siempre ha sido un mensaje recurrente en su carrera, aunque en su nuevo trabajo, I.R.A. (Instinto, Razón, Autobiografía), está mucho más presente. En realidad, explica, es la filosofía del hip hop. 'Nos enseña que la única manera de no conseguir las cosas es no hacer nada por conseguirlas. Moverte y trabajar no te garantiza el éxito, pero no moverte sí te garantiza el fracaso', explica el rapero en su encuentro con Público, que presenta un disco repleto de colaboraciones tan dispares como Macarena Berlín, Nach o Diana Navarro, y que recorre diferentes estilos a través de sus canciones. Su mensaje, en unos tiempos tan convulsos, parece encajar a la perfección con las necesidades de una sociedad que demanda cambios profundos.

¿Por qué crees que la sociedad adolece de inmovilismo en un momento en el que hay más motivos que nunca para moverse?

Todo parte de un contexto cultural. Se nos ha enseñado que la estabilidad es algo deseable, necesario, algo a lo que hay que venerar. Y eso choca frontalmente con el hecho de que la estabilidad no puede ser positiva si tú estás en una situación que no es conveniente para ti. La estabilidad significa inmovilismo. Hay que perder un poco el miedo. Se nos ha enseñado que tenemos que tenerlo, por eso una madre siempre le dirá a su hijo que termine la carrera y que trabaje de algo con corbata, y queriéndole más que a nadie en el mundo, porque entiende que eso es lo estable, lo correcto: 'No discutas con el jefe, no te metas en un sindicato porque te vas a meter en jaleos'. Eso es un problema. La crisis nos está enseñando muchas cosas y una ellas es que a lo mejor el sistema que se había montado no es conveniente. A lo mejor sí que es necesario un poco de agitación y de movimiento. 'La estabilidad significa inmovilismo, hay que perder un poco el miedo'

También es que nos enseñan que fracasar está mal, pero es que moverte implica fracasar...

A parte es eso, el no fracasar no es una opción, no existe. Es imposible no fracasar. Fracasar es parte del aprendizaje. Tienes que fracasar por narices y sin embargo te dicen que fracasar es algo negativo, cuando es algo irremediable.

Tengo entendido que realizas talleres con jóvenes para trabajar este tipo de aspectos. Es importante hablar con los más jóvenes, ¿verdad?

Precisamente la idea del hip hop es ésa. Intentar cambiar la sociedad desde el individuo. Muchas veces utilizamos el término 'gente' como excusa para justificar todo lo que está mal: ‘la gente no me entiende, la gente no hace nada, la gente no se mueve'. Sin terminar de entender que la gente no existe. El hip hop lo que habla es eso: tú eres el que tienes que trabajar. Tú eres el que tiene que poner tú nombre. Tú eres el que tienes que decir que eres bueno para creértelo. Cuando te lo creas te sentirás capaz, y cuando te sientas capaz, podrás enfrentarte a los problemas. Y si tú puedes, él puede y el otro puede, ya somos tres y la gente ya sí se está moviendo.  'A los jóvenes no se les enseña a hablar, no se les da lugares de discusión'

Cuando estás en contacto con los jóvenes, ¿que te encuentras?

Llevo muchos años con esto, desde 2000 o 2001. Yo veo buenas noticias. Los chicos y las chicas tienen muchas ganas de aprender cosas y sobre todo tienen muchas ganas de contar cosas. A nosotros se nos ha enseñado a escuchar en el instituto, a sentarte y callarte. Te callas la boca, apuntas lo que dice el otro y repites lo que dice. Ése es el proceso de aprendizaje. No se nos enseña a hablar, no se nos da lugares de discusión. El hip hop y el rap en concreto te da eso. Cuando nosotros hacemos esos talleres lo que hacemos es darle la palabra a ellos, que están esperando a hablar y que tienen muchas cosas interesantes que contar.

Respecto al disco, la investigación ha pasado por la mezcla de estilos que simbolizan diferentes estados de ánimo. ¿No es así?

Estaba premeditado. Cuando pensé que quería hacer un disco nuevo me obligué a ponerme nuevos retos, porque cuando llevas muchos discos realmente necesitas motivos para escribir. El estímulo en este caso fue intentar hacer un disco que no tuviera comienzo ni tuviera fin, en el que se representara nuestra contradicción, de ahí lo de Instinto, Razón. Nuestra contradicción viene de que en un mismo día nosotros podemos estar contentos, podemos estar tristes, podemos estar enfadados, podemos estar enamorados, discutir... Todo eso puede reflejarse en música. Mi idea era hacer un pequeño viaje, no por todos, pero sí por los estados que yo consideraba que eran los más importantes en nuestra vida. De ahí que haya ira, que haya amor... de repente algo me gusta, de repente me pongo filosófico, y nos vamos de viaje, o te cabreas con los políticos...


Instinto, razón... pero autobiografía, ¿por?

La autobiografía es porque el rap siembre es autobiográfico. Muchas veces tenemos la sensación de que describimos a los demás y nosotros nos salimos de esa descripción. Cuando yo digo que somos una lucha constante entre instinto y razón me incluyo dentro. Narro en primera persona los sentimientos que compartimos todos, de modo que de ahí viene el título.

En esa lucha de instinto y razón en el proceso musical, ¿cuál sale ganando?

Depende, hay momentos en tu vida que eres más racional y ves todo de una forma más matemática y sosegada, y hay otros momentos que no. La capacidad de razonar la tenemos, pero eso no significa que tengamos que usarla. A veces son las tripas las que te tiran.

La música tiene mucho de intuición, de instinto, las letras quizás conecten más con la parte racional...

Al final la música no deja de ser matemáticas. Hay unos compases, unas notas... y tu estructura a la hora de escribir también. Los versos son versos, es siempre una conjunción entre una cosa y otra. Aunque lo que me motiva a escribir suele ser el instinto. 'La capacidad de razonar la tenemos, pero eso no significa que tengamos que usarlar'

¿Crees que en el rap se arriesga lo sufienciente?

Es que yo no creo que sea necesario. Hay distintos estilos y cada estilo musical tiene sus características. El rap no puede ser de otra manera. Está la gente que es más ortodoxa y la gente que es más atrevida y que juega con cosas que están en la frontera, siempre dejando un pie dentro de lo que es el rap, pero tiene que primar el estilo del artista.

SFDK dijo en una entrevista en 2009 que Tote King llegará a tener la importancia de Serrat. ¿Crees que alguien del rap en España ocupará algún día ese lugar?

Yo estoy convencido, es cuestión de tiempo. Lo cierto es que nosotros, a nivel letrista, somos, si no mejores, al menos tan buenos como los mejores que ha habido. En nuestro entorno cultural, en Estados Unidos, los máximos iconos de la música son los rapers. Son estrellas mediáticas, te vas a Times Square y ves edificios enteros con la cara de Jay-Z y Puff Daddy. Si te vas a Francia pasa lo mismo, o Alemania. España en ese sentido es una excepción, pero en un mundo globalizado yo creo que irremediablemente terminará ocurriendo esto. Sí que ocurrirá que algún raper, dentro de no mucho tiempo, se convertirá en un icono cultural en este país. 'Algún raper, dentro de no mucho tiempo, se convertirá en un icono cultural en este país'

¿Por qué el rap cuida tanto las letras y en otro tipo de músicas no?

Hay estilos musicales en los que realmente el contenido lírico no es importante. Si tu coges a la difunta Witney Houston y le pones a cantar ‘la, la, la' durante cuatro minutos, yo me quedo cuatro minutos escuchando con la boca abierta y no necesito nada más. Yo no sé cantar, de modo que la única posibilidad que tengo de mantener a la audiencia cuatro minutos es diciendo cosas que le parezcan interesantes. No está mal que haya estilos musicales que no digan nada en sus letras, porque no se les demanda. El artista se amolda un poco al público y al estilo que está haciendo. También existe el componente que tenemos de competición en el rap, que te obliga a luchar para intentar que lo que tú estés diciendo mole más que lo que dice el de al lado.

Y de los artistas que no se comprometen públicamente con temas sociales o políticos, al margen de sus letras, ¿qué opinas?

Vuelvo a lo mismo, cada uno tiene que ser libre de hacer lo que le dé la gana. A mí me gustaría que todos estuviéramos más involucrados en lo que nos concierne. Pero que sea lo que a mí me gusta no quiere decir que sea lo correcto. Cada uno tiene derecho a tomar las decisiones que estime convenientes. Yo recuerdo cuando Pau Gasol dijo que le parecía bien que el 15-M se manifestara y hubo una parte de la prensa derechona que se echó encima: 'tú con lo que cobras qué vas a decir'. Yo puedo decir lo que me dé la gana.



¿Alguna vez has tenido problemas por decir lo que pensabas?

Sí, claro. Es un peaje que hay que pagar, pero es que además no me cuesta nada pagarlo. Es normal, me pasa siempre. Yo tengo una idea muy clara, y esa idea que tengo muy clara no me corto en exponerla, lo que pasa es que hay otro que está enfrente que tiene la contraria exactamente igual de clara que yo. Pero insisto, algo que digo hasta la saciedad y la gente siempre olvida, cuando yo hablo no digo que tenga razón, cuando yo hablo doy mi opinión, y luego hay gente que está de acuerdo y gente que no. Pero no estoy adoctrinando a nadie, ni enseñándole el camino a nadie.

Lo que suele pasar es que cuando dos personas no opinan igual muy difícilmente acaban llegando a un acuerdo. Muy pocas veces se reconoce que el otro tenía razón.

Esa es la primera cosa de la que hablamos en los talleres. No tenemos que tomar como modelos a nuestros políticos. Tú quieres saber más, tener más conocimientos, pues no tienes que tener miedo a la discusión. Yo hablo de la importancia de discutir y de lo agradable que es equivocarse. Me estoy leyendo un libro de Schopenhauer, ‘El arte de tener razón'. En la introducción habla de eso, de que muchas veces no discutimos para arrojar luz a un asunto, sino que discutimos para ganar, que es distinto. Eso pasa mucho.

'Muchas veces no discutimos para arrojar luz a un asunto, sino para ganar'

A veces pasa que te das cuenta de que no tienes razón en mitad del debate y aún así no lo reconoces...

Claro -risas-. Tienes que seguir adelante -dice entre más risas-.

Y a veces, por ejemplo en el terreno más familiar, donde hay más confianza, está el espíritu de llevar la contraria, en el que tú dices 'A' y alguien dice 'B', aunque en el fondo opinen lo mismo.

Sí, eso me pasa a mí con mi madre -sonríe-. Que estás diciendo lo mismo, pero no acabas nunca.

Una faceta muy interesante es tu programa en la televisión, Ritmo Urbano. ¿Cómo se ve la televisión desde dentro?

Sabes qué pasa, que yo tengo un programa en la tele y vamos ya por la tercera temporada, pero en realidad no me siento dentro de la tele porque estamos en La 2, que es el canal cultural y el único sitio donde se podría poner un programa como éste. Es producción externa, no lo hacemos en Prado del Rey y el grupo de trabajo son mis colegas. Nos reunimos siempre en el mismo sitio, nos reímos un rato, le damos una vuelta al guión, grabamos, se envía la cinta y luego la ponen. Así que no me siento dentro de la tele. Lo que sí estoy convencido es que se está haciendo algo muy bonito, y aquí ya me salgo yo, porque no es una cosa sólo mía. Es algo muy bonito por la cultura del hip hop porque nunca ha existido nada parecido, yo creo que esto con el tiempo se verá como algo grande. Está sirviendo para normalizar el hip hop a nivel social.

¿Y el enfrentarte a la cámara cómo lo has vivido?

A mí las cámaras no me suponen un problema.

¿Desde fuera cómo ves la tele, la ves?

Para nada. Yo no le recomiendo a nadie que vea la tele. La tele me parece lo peor. No le veo sentido a muchas de las cosas que existen en televisión. Sé que hay programas que son interesantes y que merecen ser vistos pero en general la televisión me parece totalmente prescindible.  'Se ha exigido demasiado al 15-M desde el día uno'

Volviendo al principio y a la necesidad de estar activos, ¿cómo ves el movimiento 15-M dos años después de su aparición?

Tendemos a vivir en el futuro, con el qué va a pasar y muchas veces nos olvidamos de lo que ha pasado y de lo que está pasando. Se ha exigido demasiado al 15-M desde el día uno. El día 16 ya estaban los medios diciendo que se tenía que materializar. Lo cierto es que sí que ha dado sus frutos. Ha sembrado la idea de que la unión hace la fuerza, que la unión puede cambiar las cosas. Y aunque es cierto que no se han cambiado todas las cosas que se pretenden cambiar, sí que se están consiguiendo pequeños logros. Lo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca no es 15-M, pero están muy relacionados, y han conseguido que se paren muchos desahucios. Hay una unión, una idea de que el cambio es posible. No garantiza que se vayan a cambiar pero por lo menos ya tenemos una opción. Yo no le pido más al 15-M de lo que dio, pero si lo da, perfecto.

Quizás hacen falta nuevas medidas de presión a los políticos al margen de las tradicionales como las huelgas generales.

A nuestra clase política les veo como un virus, los virus se adaptan a las medicinas. Las huelgas y las anteriores medidas antes les afectaban pero ahora ya se han hecho inmunes. Hay que reinventarse, hay que mutar para atacar a ese virus y terminar cargándotelo. No quiero decir que todo sea malísimo, pero lo cierto es que si la mayoría de la gente les considera un problema, es evidente que algo mal deben estar haciendo.