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Un Chopin en cada esquina de Varsovia

La capital polaca rinde tributo al músico en el 200 aniversario de su nacimiento

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En Varsovia uno se da cuenta de que la música es importante no porque en cada iglesia haya un gran órgano, sino porque sea la hora que sea, alguien lo está tocando. Al mediodía, dosestudiantes le quitaban el polvo al de la iglesia de la Visitación: él lo tocaba, ella cantaba. Porque los órganos, aunque a alguien en España le pueda parecer mentira, sirven principalmente para hacer música y no sólo para adornar el coro de una vieja catedral.

A esa misma iglesia acudía cada domingo, hace más de dos siglos, el estudiante Frédéric Chopin(Zelazowa Wola, Polonia, 1810). Los alumnos del Liceo de Varsovia hacían allí sus prácticas, aunque Chopin se veía obligado a combinarlas con recitales de salón en salón. Pese a su juventud, era el pianista más solicitado de la ciudad y, posiblemente, el más insatisfecho. 'Con tanto concierto no tengo tiempo para escribir', decía en 1825. Un crítico de la época le respondía en el periódico: 'Audiencias de Polonia y el extranjero llevaban mucho tiempo esperando un talento como él'.

Varsovia celebra su talento este mes de agosto, en el año en que se cumplen 200 años de su nacimiento. Es una forma de reivindicar la identidad polaca de un genio cuyo padre era francés y que acabó muriendo en París. 'Es una maldición de Polonia', exclama Anna, una joven de 20 años, frente a la Visitación; 'tenemos poetas famosos, pero nacieron en lugares que no eran polacos por completo. Chopin, al menos, sí nació en Polonia'.

Chopin nunca renegó de sus raíces. Cuando llegó a Viena en 1830, los músicos austriacos se quedaban sorprendidos de que hubiera aprendido una técnica tan depurada en Varsovia, a lo que Chopin contestaba: 'He tenido dos profesores que enseñarían a tocar hasta al culo más grande'. Tras su muerte, en 1849, su corazón fue enviado a la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia, donde está enterrado. En el interior del templo, Barbara, una violinista polaca de 26 años, comentaba que 'junto al Papa Juan Pablo IIy Lech Walesa, Chopin es el polaco más importante de la historia. Cuando la gente oye a Chopin, piensa en Polonia'.

El japonés Masatoshz Sato, un turista de 29 años, se entretenía haciendo sonar uno de los bancos musicales instalados en Varsovia con motivo del aniversario de Chopin: 'Te sientes más cerca de él. Antes era música, ahora es también una persona. Chopin es algo más que sus obras'. Había algo misterioso detrás de su naturaleza bromista, su gusto esnob, sus devaneos con las mujeres (una amante despechada destruyó parte de su colección) y su salud endeble. Algo tenía de mago. 'En una ocasión, un compañero suyo, también profesor de piano, le llamó porque sus alumnos no le hacían caso y habían montado una pequeña rebelión. Chopin llegó al aula, comenzó a tocar y los durmió a todos', explicó a PúblicoMaciej Witkowski, asistente del Museo Chopin de Varsovia.

Durante todo el mes de agosto, Varsovia celebra el festival Chopin y su Europa, un vasto programa de recitales que se unen a los numerosos ciclos que se han llevado a cabo este año por todo el mundo. El homenaje de la capital polaca incluye conciertos de las principales obras de Chopin, así como contemporáneos románticos (Listz) y sus herederos (Schuman o Mahler). El primero tuvo lugar, precisamente, el pasado 1 de agosto en la Iglesia de la Santa Cruz. 'Si aquí en Polonia, con lo católicos que somos, le hemos hecho un hueco a Chopin en las iglesias, es que realmente se lo merecía', dijo Adam, polaco de 36 años que vive en Dallas y estaba en Varsovia de vacaciones, 'es nuestro orgullo'.

El monumento a Chopin se encuentra en el Parque Lazienki de Varsovia. Fue construido en 1926, después de que los rusos prohibieran la música de Chopin durante años. En 1940, los bombardeos nazis lo destruyeron y fue recuperado otra vez en 1958. Se encuentra rodeado por jardines donde se celebran conciertos todos los domingos (12 horas y 16 horas) entre los meses de abril y octubre. 

Inaugurado en marzo de este año, el Museo Chopin realiza un recorrido interactivo por toda la vida de Chopin. El visitante lleva una tarjeta que va activando vídeos, textos y fragmentos de audio donde se explica la biografía del músico en profundidad. Asimismo, cuenta con una moderna biblioteca musical donde se puede escuchar gran parte de la obra del compositor.

En Varsovia se ha instalado una serie de bancos musicales en lugares significativos de la vida de Chopin. Cuentan con una inscripción que dice por qué es importante ese lugar para el compositor y, si se pulsa un botón, suena un fragmento de una de sus obras. Como curiosidad, hay dos operarios dedicados exclusivamente a su mantenimiento y recargan la batería de cada banco una vez a la semana.