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El cine busca en la tarifa plana su negocio en la Red

Nace el portal español Filmin, que pretende ser el Spotify' del cine independiente

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Como pasó con la música, la industria del cine anda como loca buscando fórmulas para que los consumidores paguen por ver películas en Internet. Unos, como la prestigiosa web The Auteurs (www.theauteurs.com), proponen ver cine de autor y chatear con otros cinéfilos a la manera de una red social.

Otros ofrecen una tarifa plana para que el usuario se hinche a cine cada mes. Esa es precisamente la propuesta que acaba de lanzar Filmin, la web española cuya bandera es el cine independiente. Su director, Jaume Ripoll, lo llama 'el Spotify del cine', sólo que aquí el usuario tiene la posibilidad de ver cine sin cortes debido a anuncios.

'Se trata de ofrecer una tarifa atractiva para que la gente se acostumbre a pagar para ver contenido en Internet', asume Ripoll. 'Dará pocos beneficios a corto plazo, el costo de emisión es alto y el precio es bajo, pero es un riesgo que tenemos que asumir'. La oferta es tentadora: por 10 euros al mes, se pueden ver todas y cada una de las 250 películas que el portal tiene en catálogo, y al que cada semana se suman entre 10 y 15 nuevos títulos.

La última y polémica película de Lars von Trier, Anticristo, el nuevo y severo filme de Michael Haneke, La cinta blanca, el éxito de público y crítica de Campanella, El secreto de sus ojos... El catálogo no es inmenso pero Filmin acaba de firmar un acuerdo para asociarse con otros portales europeos que ofrecen cine en streaming (no por descarga), lo que garantizará que los cinéfilos españoles puedan ver títulos de autores que no han pisado las salas de cine de nuestro país.

¿Y el resto de portales españoles? ¿Buscan fórmulas parecidas? A Filmotech (la principal competidora de Filmin, con un catálogo más amplio y comercial), le parece, de momento, inverosímil la opción de una tarifa plana.

La pregunta del millón es otra: ¿saldrá una Lady Gaga del cine a poner en tela de juicio la escasa rentabilidad de este negocio para los artistas? La cantante ya desató la polémica al decir que ganó sólo 167 dólares (135 euros) por un millón de escuchas de su Poker Face en Spotify. 'Nosotros pagamos a las distribuidoras un fijo por visionado superior al que manejan otras plataformas como Spotify, pero está claro que ni productoras, ni distribuidoras ni nosotros nos vamos a hacer millonarios con esta modalidad', estima Ripoll.

La volatilidad y la urgencia del mundo Internet no garantiza el éxito, pero ofrecer nuevas fórmulas hace tiempo que pasó de ser una opción a convertirse en una necesidad. 'Internet es ya una nueva ventana de explotación de cine, que puede llevar a más gente a las salas', resume Ripoll.