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El cine en Catalunya ya suena en catalán

El Parlament aprueba la Ley del Cine, que obliga a que un 50% de las copias de las películas que se estrenen sean en lengua catalana desde el 1 de enero

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A las 12.17 horas, con un resultado abrumador de 117 votos a favor y 17 en contra, el cine en catalán abandonó oficialmente la situación desemiclandestinidad que ha vivido en las salas catalanas desde la llegada de la democracia. La Ley del Cine, la primera que impulsa el Parlament, fue votada con el apoyo del Tripartito (PSC, ERC e ICV) y el del principal partido de la oposición, CiU. En contra votaron PP y C's, enrocados en mantener que el castellano está perseguido en Catalunya.

El conseller de Cultura, el republicano Joan Manuel Tresserras, defendió una normativa que, según dijo, apoyará la industria y ampliará la oferta en un sector hostil para las producciones independientes. Pero Tresserras, cuyo departamento ha impulsado la norma, no ocultó que la principal razón por la que ha legislado sobre la única disciplina que es, en sus palabras, 'arte e industria', radica en el factor lingüístico.

PP y C's rechazan la ley por imponer cuotas y sanciones a un sector en crisis

En 2009, sólo el 2,9% de las películas que se exhibieron en Catalunya fueron dobladas o subtituladas en catalán. El 97,1% restante correspondió al castellano. La aplastante realidad contrasta con la voluntad de los ciudadanos, reflejada en el barómetro de la comunicación y la cultura del año pasado. De 5.080 entrevistados, un 82,4% se mostró partidario de que las películas estuvieran disponibles en las dos lenguas oficiales de Catalunya.

'La normalización lingüística en el ámbito del cine no ha podido desplegarse, no por voluntad de la gente ni por la respuesta del mercado; simplemente no ha habido mercado', expuso ayer Tresserras en el hemiciclo. El conseller apeló también a razones históricas para justificar la nueva ley: 'No es aceptable que 80 años después de la irrupción del cine sonoro, cuando en todo el mundo queda regulado por normas del Estado el uso de las lenguas, en Catalunya no haya regulación y tengamos el catalán considerado como una lengua de segundo nivel'.

'Debería haber existido antes', dijo el actor Jordi Dauder

Muy consciente de las ampollas que ha levantado la normativa lingüística en distribuidores y exhibidores, Tresserras aseveró que 'los intereses del sector deben ser conciliables con los derechos de la ciudadanía'. La ley impone desde ahora que las empresas distribuyan el 50% de todas las copias analógicas en catalán y prevé sanciones de hasta 75.000 euros.

Además, la normativa crea fondos de fomento a la producción y a la distribución independiente. 'El 80% de las películas seleccionadas para los grandes festivales europeos no llegó a las pantallas catalanas', lamentó.

La sesión transcurrió en un marcado tono reivindicativo tras el fallo del TC del pasado lunes, en que se recortaba el Estatut, y en los pasillos del Parlament se escuchaba el comentario de que 'han tenido que pasar 32 años de la Constitución para que de verdad haya cine en catalán'.

Ese clima también se dejó sentir en las intervenciones de los grupos. Jordi Cuminal (CiU) quiso recordar que los catalanes ven sólo 'una media de cuatro horas de cine al año', por lo que rechazó que la nueva ley vaya a implicar la normalización lingüística.

El socialista Josep Maria Balcells se mostró convencido de que las majors no plantearán un boicot, mientras que el presidente de ERC, Joan Puigcercós, se felicitó por 'acabar con la discriminación' y recordó que el texto favorece también la exhibición de filmes en versión original. Dolors Camats,de ICV-EUiA, discrepó sobre esa cuestión, y aseguró que 'se ha perdido una oportunidad de darle un impulso más importante a la versión original'.

Rafael López, del PP, dijo que la ley no defiende los intereses del sector. 'El año pasado perdieron 18,5 millones de euros, ese era el debate importante', aseguró. Tal y como hizo C's, aprovechó la ocasión para asegurar que el castellano está marginado en Catalunya.

El Gremio de Empresarios y Exhibidores Cinematográficos no quiso valorar la aprobación de la normativa, porque lo hará esta mañana. Quien sí opinó sobre la decisión del Parlament fue Enrique González, responsable de la distribuidora Alta Films en España: 'Es una ley legítima, pero creo que no está fundamentada en la realidad y su aplicación será muy difícil. Somos distribuidores independientes y Catalunya representa el 30 % del mercado español, por eso nos tomamos la ley como una restricción absoluta que va a producir recortes en el mercado'.

Desde la Asociació d'Actors i Directors Professionals de Catalunya, en cambio, se ve con buenos ojos la ley. El actor Jordi Dauder valoró la importancia que tiene en la recuperación de la normalización: 'Es posible que esta normalización ni siquiera haya existido nunca, pero en tal caso, debería haber existido, por lo que la ley es buena en ese sentido', comentó a Público. 'También es posible que no haya ahora tanta demanda como querrían algunos, pero hay una necesidad. ¿Que comporta un problema económico a las majors? Pues creo que es un precio que hay que pagar'.

¿Es compatible la nueva ley con la sentencia del TC?

A la espera de conocer el contenido de la sentencia, que anula un artículo relacionado con el uso del catalán en la Administración e interpreta otro que se refiere al deber de conocer y usar el catalán en distintos ámbitos, nadie se atreve a asegurar que el fallo del TC no afectará a la ley del cine. El Govern asegura que, sea refrendada o no por el Estatut, es una ley en vigor.

¿Los fondos serán sólo para producción?

Por primera vez, la ley contempla fondos que no sólo se destinarán a la producción de cine. Además de estas ayudas, se crearán fondos de fomento de la distribución independiente, 'que fortalezcan la capacidad de comercialización de las distribuidoras independientes'; de la exhibición, 'para modernizar las salas y corregir eventuales distorsiones por razones lingüísticas o culturales producidas por el mercado'; de la difusión y la promoción, 'con el objetivo de fomentar la atracción de nuevos públicos, el equilibrio territorial de la oferta, la presencia de la industria cinematográfica catalana'; y de la competitividad empresarial, 'para impulsar la investigación, la innovación y el desarrollo'

¿Habrá relación con el sistema educativo?

La ley estrecha la relación entre cine y educación e indica que las administraciones públicas 'deben promover la accesibilidad de las obras cinematográficas y la integración de sus contenidos al sistema educativo por medio de programas de formación en la cultura cinematográfica y audiovisual'.