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Oscar entre nubarrones

Lluvia, incertidumbre y tensión se apoderan de Hollywood horas antes de la ceremonia. Javier Bardem y Alberto Iglesias tiran de veteranía ante su segunda nominación Vive la gala en d

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La principal preocupación de Gilbert Gates, el veterano productor de la noche de los Oscar, seguía siendo ayer la tremenda tormenta de viento y lluvia que amenazaba con convertir el paseo de la alfombra roja en una pesadilla logística.

Pase lo que pase, llueva, truene o luzca el sol sobre Hollywood, la gala reportará entre 10 y 20 millones de dólares a la cadena ABC que la retransmite. Durará tres horas y media aunque hay margen para cinco.

Ahora bien, los nubarrones no son sólo climatológicos. El fantasma de la audiencia planea sobre Los Ángeles. Se calculan unos 40 millones de espectadores (cifra que suele funcionar como media), pero el poco tirón en taquilla, que a excepción de Juno, han tenido las producciones candidatas a mejor película podría ser determinante a la hora de sumar televidentes. Este año recuerda a aquel 2005 cuando la vencedora fue Crash, y la cifra descendió hasta 38,94 millones.

Con la huelga de guionistas todavía reciente –y nubes amenazantes de una huelga de actores para el verano–, los Oscar celebran su 80 aniversario con un mal cuerpo que no podrá disimular ni todo el botox ni todos los chistes de Jon Stewart, presentador de la gala.

Pero, como recordó hace unos días Gilbert Gates, siempre hubo un plan B. Los Oscar no tenían intención de quedarse en una rueda de prensa de medio pelo como los Globos de Oro. Si la huelga hubiera seguido, tenían previsto hacer una ceremonia de vídeos y actuaciones musicales. “Teníamos unos clips tan buenos que los hemos recortado y los usaremos para el plan A”.

Hagan sus apuestas

Ya puestos a analizar una gala que se torna reñida, Pozos de ambición y No es país para viejos son las favoritas de los pronósticos de un baile que, según el postor, pone a una o a otra como principal vencedora de una noche de sangre y frontera. En los últimos días Juno, que cuenta las peripecias de una adolescente embarazada, ha dado un serio empujón. Entre tanta violencia, ha sido la sorpresa del año, una película de bajo presupuesto, obra de un director joven,

Jason Reitman, que comparte nominaciones con la protagonista, Ellen Page, y la guionista, Diablo Cody. Para colmo ha recaudado más que sus competidoras, 125 millones de dólares.

Parece indiscutible que Daniel Day-Lewis se hará con la estatuilla, mientras que entre las actrices, la competencia crece entre Julie Christie, Marion Cotillard, y Ellen Page. El Oscar a la mejor edición tendrá su aquel. Entre los nominados figura Roderick Jaynes por No es país para viejos. Jaynes no es otro que el apodo de los Coen cuando editan. La Academia ya ha dicho que, si ganan, grabarán el Oscar con el nombre ficticio.

ALBERTO IGLESIAS - Nominado por la banda sonora de 'Cometas en el cielo'
Alberto Iglesias mostró el viernes en Los Ángeles su lado más sereno en medio de la locura que se ha apoderado de Hollywood. “La veteranía te da más experiencia y aplomo. Retraso los nervios hasta el último minuto”. Hombre que no gusta de las quinielas, Iglesias compite por segunda vez por el Oscar a la mejor banda sonora. La música de 'Cometas en el cielo' se las verá con la de Expiación, Michael Clayton; Ratatouille y 3.10 to Yuma. “Fue una labor muy intensa”, recordó sobre la composición de una música que bebe de raíces afganas e iraníes. Aunque dice no ser supersticioso, el director Marc Foster le ha regalado un talismán.

JAVIER BARDEM - Nominado como mejor actor de reparto
“Hace falta una especie de filosofía zen para no perderse entre tanto ruido”, dijo el viernes Javier Bardem en un encuentro con la prensa española en Los Ángeles. “La candidatura la vivo con alegría”, explicó. “Siempre que las cosas van a favor, y también cuando van en contra, he procurado mantener una distancia óptima”. Para el actor, favorito para hacerse con el galardón a mejor actor de reparto por su interpretación de Anton Chirguh en 'No es país para viejos', “esa distancia es la que me permite proteger lo que importa, mi trabajo. Si no, uno puede llegarse a creer incluso que es bueno, y eso es terrible”. “El éxito ha sido haber trabajado con los Coen y haber salido ileso, teniendo en cuenta la pinta que llevo, el acento que tenía que trabajar, el estar rodeado de un equipo totalmente americano y no parecer un alien. El resto es accidental, fortuito, bonito, y así lo vivo. Si sucede, estupendo, si no diré qué pena, pero durará unos minutos”, aseguró quien fue nominado en 2001 por su papel de Reinaldo Arenas en 'Antes de que anochezca'.