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Cineastas contra el derroche

El colectivo crítico con el texto que regula las ayudas del cine español estima que la orden de Cultura está pensada sólo para un contexto de bonanza económica

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Cineastas contra la Orden ha vuelto a la carga y esta vez llega con la carta de la crisis en la manga. El colectivo de directores, actores, actrices, productores y técnicos que lleva un año en pie de guerra contra el texto que regula las ayudas públicas al cine español desarrollado por el director general del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), Ignasi Guardans, acaba de remitir una carta, a la que ha tenido acceso Público, dirigida al Ministerio de Cultura con una batería de medidas que considera apropiadas para adecuar la orden a la coyuntura económica. Estos artistas aceptan el recorte en las ayudas que propuso hace unas semanas Guardans, pero estiman que no vale sólo con eso. 'Es el momento de abrir un espacio de participación para que el sistema de ayudas sea más equitativo y más afín a la situación financiera del cine español', apunta un vocal del colectivo, que no ha querido ver publicado su nombre.

Su iniciativa no aparece ahora por capricho: Cultura abrió hace tres semanas un periodo de consulta en el sector para corroborar las últimas reformas hechas a la orden ministerial, que incluían la obligación de aprobar un test cultural para las películas que reciban ayudas (mandato de Bruselas) y el recorte en las cantidades de las subvenciones automáticas de hasta un 50%. Así, la orden que salió adelante el pasado febrero, con sangre, sudor (parada en Bruselas incluida) y lágrimas sigue sin aplicarse en paz.

'Creemos que sería una irresponsabilidad de todos no aprovechar esta circunstancia para corregir y mejorar la actual orden, concebida y redactada en un momento distinto al de hoy', mantiene el colectivo en una carta remitida al ICAA el viernes 12 de junio. 'Se hizo una orden sin visión económica a medio plazo asume uno de los vocales y esto está creando incertidumbre jurídica entre los productores'. Los planes de financiación de muchos filmes se han hecho pensando en una orden que ahora se demuestra inconsistente y cambiante, estima.

Según el colectivo, que se muestra solidario con el difícil contexto económico, el reparto de ayudas se creó a partir de 'un análisis erróneo que la crisis actual ha venido a cuestionar, en el que primaba la mayor inversión, pero que dejaba fuera de la ayuda pública a buena parte del cine que se venía realizando, el más diverso y plural', mantiene el documento remitido a Cultura.

Buena parte de las propuestas del colectivo, que está formado por más de 300 cineastas, entre los que se cuentan Fernando Trueba, Manuel Martín Cuenca o Javier Rebollo, son el resultado de unas reuniones que mantuvo Cineastas contra la Orden con la patronal de los productores (FAPAE) para crear un planteamiento conjunto.

El núcleo central del documento es la idea de recuperar el principio de proporcionalidad en el reparto de las ayudas complementarias (las que se dan una vez la película se ha estrenado y que son las más cuantiosas de la partida). 'Proponemos un reparto por tramos, que incluya a las películas que se hacen por menos de 600.000 euros, que ahora mismo la orden deja fuera, y que la ayuda se reparta proporcionalmente', detalla el texto. Es decir, los cineastas rechazan el controvertido apartado de la orden que preveía ayudas de hasta 800.000 euros para las películas con inversiones por encima de los dos millones de euros. Este punto es el que Guardans ha recortado en un 50% debido a la crisis.

El colectivo está especialmente preocupado por los documentales, que se quedarían fuera de buena parte de las ayudas por no llegar a los 600.000 euros de presupuesto que pone la orden como mínimo. 'No es posible que se le pida una inversión tan alta. ¿Qué documental ha costado más de 600.000 euros? Se me ocurren uno o dos en la historia del cine español', argumentan desde el colectivo. 'Es el momento de revisar todos estos puntos que no se corresponden con la realidad del cine español', añaden.

El documento también pretende aumentar el número de producciones que pueden acceder a las ayudas a guión (estos artistas ven insuficientes las 16 de la orden ministerial). 'Se trata de fomentar la diversidad desde el origen -insisten- y evitar el efecto embudo que ocasiona la orden tal y como está'.

'Creímos desde el principio en la justicia de nuestras posiciones y que eran beneficiosas para el cine español en general, aún en un escenario de aparente bonanza económica. Ahora estos mismos principios, en un contexto de crisis, son aún más pertinentes', sentencia el colectivo.

Se crea Cineastas contra la orden

Cuando la orden ministerial era aún un borrador que circulaba por el sector en el verano de 2009, un grupo de creadore s y profesionales del cine español se unió para criticar una medida que tildaron de mercantilista. Nacía Cineastas contra la Orden.

Se aprueba la orden

Cultura aprobó la orden que desarrollaba la Ley del Cine el 16 de octubre de 2009.

El contraataque

El colectivo disidente contraatacó días después enviando a la UE un texto señalando las contradicciones de la orden.

El mazazo

El 25 de noviembre de 2009 Bruselas decidió frenar la orden impulsada por Ignasi Guardans hasta escuchar con detenimiento las alegaciones de Cineastas contra la Orden. Las ayudas del cine quedaron paralizadas.

Luz verde

Bruselas desbloqueó el 26 de enero de 2010 las ayudas al cine y autorizó al Gobierno a proceder con sus planes de ayuda. La UE desestimó por infundadas las quejas del colectivo disidente.

El recorte

El 29 de mayo el ICAA anunció un recorte de las subvenciones que reciben las películas en función de su recaudación en taquilla (las llamadas ayudas de amortización). El tope máximo bajó de 800.000 a 400.000 euros. Se abre un nuevo periodo de consultas al sector

Las firmas

Cineastas contra la Orden responde enviando una carta a Cultura donde explica sus propuestas para adecuar la orden a la crisis. Firman, entre otros, Chus Gutiérrez, Fernando Trueba, David Trueba, Jonás Trueba , Isaki Lacuesta, Daniel Guzmán, Laura Maña, Manuel Martín Cuenca, Luis Miñarro, Sigfrid Monleón, Javier Rebollo, Mercedes Sampietro, Felipe Vega, Miguel Albaladejo, Mercedes Álvarez y Javier Corcuera.  

El director del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), Ignasi Guardans dijo ayer en la presentación de los Madrid Screenings (el mercado al que acuden distribuidores internacionales para la compra de producciones españolas) que 'la política no pinta nada, el talento español no está en crisis, sino la financiación', explicó, y añadió que los recortes a las subvenciones para el cine del Ministerio de Cultura apenas tendrán impacto: 'Sólo hay un recorte que afectará a las películas que tengan éxito comercial'.

Sobre el test cultural o certificado para poder obtener ayudas, Guardans ha asegurado que 'no es un capricho del ICAA, sino una imposición de la Comisión Europea'. 'Es un filtro para evitar fraude. Hemos realizado un estudio con las películas del año 2009 y todas han pasado la criba', dijo.