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Colores fuertes y reciclaje en colecciones alegres para combatir la crisis

Teresa Helbig ha sido la encargada de romper hoy el hielo en la segunda jornada de Cibeles Madrid Fashion Week

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Los diseñadores españoles, acostumbrados a que la moda 'siempre está en crisis' , han buscado una salida con la creación de alegres colecciones en las que mandan los colores fuertes, la política del reciclaje y la utilización de tejidos naturales.

Teresa Helbig ha sido la encargada de romper hoy el hielo en la segunda jornada de Cibeles Madrid Fashion Week, con un desfile fiel a su estilo artesano pero innovador en las formas, especialmente en sus volátiles minivestidos de cortes desestructurados logrados a base de telas naturales como el filipino tejido piña.

El lamé de lurex, con el que la catalana ha diseñado otros de sus vestidos, aporta a la colección un toque luminoso que contrasta con el ante trenzado con el que ha elaborado vestidos, abrigos de verano y shorts.

La diseñadora ha presentado hoy en Cibeles su primera línea de bolsos artesanos, en una colección en la que rompe su monocorde paleta de tonos neutros y nude para incluir morados combinados con amarillos pálidos y rosas desgastados.

Para la noche, Helbig sube el tono de la colección con vaporosos vestidos, confeccionados con georgette de seda y cortes estratégicos, en tonos fuertes como el verde intenso.

Ágatha Ruíz de la Prada ha presentado un desfile cien por cien Ágatha, en el que la diseñadora ha recurrido, una vez más, al color como eje de toda la colección y a sus inconfundibles señas de identidad: corazones, flores, topos y lazos.

La única novedad para este verano en la ropa de la diseñadora es la simplificación de los patrones y la búsqueda de la comodidad y de un estilo siempre fresco, mediante siluetas rectas y trajes de geometría depurada, en los que introduce rayas y cuadros vicky en tonos rojos y azules.

Ágatha no renuncia a seguir inventado una moda divertida en la que los complementos tienen un papel crucial, como los cascos de moto convertidos en bolsos o como sus bolsos-pamela, el toque perfecto para su minimalista línea de baño.

La colección de Roberto Torretta para la próxima primavera-verano juega con la dualidad masculino-femenino, en una línea de silueta alargada en la que el look de traje chaqueta se convierte en un imprescindible.

Los blancos se mezclan con azules y berenjenas, las chaquetas se acortan y los tops drapeados y vestidos cortos en crêp de chine en tonos fucsia, verdes y azules aportan el lado más femenino de la colección, reforzado con estampados frescos y exuberantes inspirados en frutas.

Para la noche, Torretta reserva elegantes vestidos largos confeccionados en georgette de seda de impresionantes escotes en la espalda, mientras que para el día utiliza acabados como el ante en tonos burdeos y blanco hielo y el acabado napado en faldas y tops.

Al desfile de Roberto Torreta han acudido hoy numerosos rostros conocidos, entre ellos el de la ministra de Ciencia, Cristina Garmendia.

Para David Delfín, esta colección ha supuesto una auténtica 'catarsis', una 'transformación' como la que recorre actualmente toda su vida profesional y personal, según ha dicho el diseñador antes de su desfile.

De esta experiencia ha salido su colección 'más vital, alegre y colorista pero también más anárquica', en la que el reciclaje ha tenido un papel estelar que le ha llevado a aprovechar para muchas de sus prendas las muestras de telas que le mandaban sus proveedores.

El resultado son prendas descuartizadas y reconstruidas, como los minivestidos en los que ha utilizado esos trozos multicolores a modo de cinturón sobre tejidos como el algodón o el piqué, en un guiño a las mallas empleadas en las zapatillas deportivas de atletismo.

En esta política de reciclaje, Delfín también ha aprovechado trozos de tela de colecciones y creaciones anteriores, como la utilizada para el traje de boda de la actriz Antonia San Juán.

Francis Montesinos ha sido el quinto en pisar la pasarela presentando una colección con sabor torero y flamenco. En su 40 aniversario en el mundo de la moda, Francis Montesinos ha querido rendir su particular homenaje a la cultura española. 'Se trata de la fusión de sus orígenes, sus iconos y su lenguaje, con la modernidad del presente'. Una colección repleta de colores cálidos con un guiño muy especial a los orígenes del diseñador.

Peinetas de fantasía decoradas con estrellas, cuerpos de lycra con estampados, con asimetrías y escotes barco que se combinan con faldas de tul, volantes y mucho vuelo. Pero lo mejor está por llegar, una explosión de colores cálidos donde priman el rojo y amarillo de la bandera de España.

Como complementos el diseñador a usado chaquetas de torero tricotadas sobre vestidos, capas simulando los capotes de los toreros y botines de encaje. Para ellos faldas.

Paola Dominguín, con un traje de rayas diplomáticas y pantalones anchos, no ha sido la única musa de Francis en subirse a la pasarela, también María Pineda, Estefanía Luyck y Helena Barquillo se prestan para lucir los diseños de esta colección.

Cambiando radicalmente de inspiración, Modesto Lomba, ha basado su colección en la filosofía maya invitando a la introspección. Las transparencias jugarán un papel imprescindible para que el humano vuelva a sus inicios, se analice a sí mismo y a su entorno 'para estar preparado para el cambio en la sociedad'. Por ello, ha optado por la pulcritud apoyándose en tonos blancos y crudos. '

Las rayas están inspiradas en la elegante playa de La Concha de San Sebastián -haciendo un pequeño homenaje a su País Vasco natal- de la mano de la arena y negro. La idea de incorporar un tono tan oscuro en la colección de verano también la ha hecho pensando en el país sudamericano ya que fue el primero en utilizar tela teñida de este color.

Los contundentes y rotundos colores de las flores han sido el hilo conductor de la colección de Hannibal Laguna, que por vez primera vez se olvida del negro, de los bordados y de la pedrería. 'Me ha constado muchísimo desprenderme del negro, siempre tan ligado a mis propuestas nocturnas', ha desvelado el diseñador.

Como si se tratara de un exótico jardín, el desfile comenzó con un hermoso vestido que simulaba la delicada rosa del desierto. Le siguieron vistosas propuestas de formas orgánicas y rígidos tejidos bañadas en rojo geranio, naranja tulipán, verde oliva o ese violeta y fucsia que acoge el ciclamen.

'En esta colección he querido potenciar y realzar los hombros y las caderas para dar protagonismo a la cintura y ceñirla al máximo', ha dicho.