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conciertos en películas Cine, estrellas y rock n’roll

En plena temporada de conciertos, recordamos algunos de los directos más emblemáticos, ridículos y locos que se han producido en el cine. Desde 'Regreso al futuro' y '24 Hour Party People', pasando por 'Granujas a todo ritmo', hasta 'Destino Woodstock'

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Escena de la película 'This is Spinal Tap'.

Woodstock, el festival de los festivales. Jimi Hendrix y el solo de guitarra más largo de la historia. ¡¡¡Janis Joplin, Joan Baez, The Band, Crosby, Stills, Nash & Young, Joe Cocker, Grateful Dead, Ravi Shankar, The Who…!!! Irrepetible. Más de medio siglo después, los conciertos de verano siguen creciendo. Aquí, tras Benicàssim, el Bilbao BBK, el Mad Cool… llegan ahora el Low Festival, Sonorama, el Sin Sal… La música en directo electriza, desata sensaciones y emociones que también se liberan en el cine… algunas veces con inspiradas secuencias de esa música en directo (más allá del documental).

Marty McFly volviéndose loco con su flamante guitarra roja, dejando atrás a los Starlighters, saltando y deslizándose sobre las rodillas en el escenario. “Go, go, go, Johnny go go, Johnny be good”. Cantando el célebre tema de Chuck Berry en 1955, tres años antes de que Chuck Berry lo compusiera. Desconcertando, fascinando y, con el último y arrebatado guitarreo, dejando completamente atónicos a los asistentes al baile de graduación de sus padres. “Supongo que ustedes no están preparados para esta música. Pero a sus hijos les encantará”. Michael J. Fox se lució en esta escena de Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985) y volvió a hacerlo hace un año apareciendo por sorpresa en el concierto de Coldplay en Nueva Jersey, 31 años después del estreno de la película.

Fotograma de la película 'Regreso al Futuro'.

"Yo diría que fue histórico"

El 4 de junio de 1976, en el Lesser Free Trade Hall, los Sex Pistols lanzaron su bomba punk sobre Manchester. Es una de las escenas del comienzo de 24 Hour Party People (2002), una de las mejores películas de Michael Winterbottom y una de las mejores películas sobre la cultura rock. “¡Yo diría que fue histórico!” afirma Tony Wilson (Steve Coogan, auténtico), periodista antes que empresario, refiriéndose al concierto. 

Charles: ¿Histórico? Pero si solo asistieron 42 personas.

Tony Wilson: Bien ¿y eso que importa? ¿cuánta gente había en la última cena? 

Muchísima menos, sin duda, que la que asistió en directo al arresto de Jim Morrison en el concierto de The Doors en New Haven (Connecticut) en 1967 y que es uno de los que reprodujo Oliver Stone en la película que hizo sobre la banda 24 años después. Los policías que rodeaban el escenario –una escena repetida en muchas actuaciones de Morrison- escucharon cada vez más cabreados cómo el cantante explicaba al público que había rociado con spray antiviolador a un agente que interrumpió su ‘encuentro’ con una chica en una ducha del back stage. “Has ido demasiado lejos”. Fue el fin del concierto. Val Kilmer interpretó a Morrison en este filme, un trabajo que los fans de The Doors han ovacionado y despedazado por igual.

Tony Wilson (Steve Coogan) en '24 Hour Party People'.

La "película mala" favorita de Kaurismäki 

El estrafalario concierto de This is Spinal Tap, el genial mockumentary de Rob Reiner sobre una banda de rock inexistente que luego (gracias a la película) fue real, es una de las escenas de música en vivo más irónicas y divertidas en el cine. Los músicos tienen que salir de unas conchas gigantes, pero el bajo se queda atascado en ese ridículo mecanismo. El filme se estrenó en 1984 y muy poco después ya estaba en la senda del cine de culto. Los actores de la película aprovecharon el éxito y crearon la banda real. 

Este falso documental alcanzó el cielo cuando el gran maestro finlandés Aki Kaurismäki dijo que era su “película mala” favorita. Una confesión que no choca nada viniendo del autor de Leningrad Cowboys go America (1989), donde la extravagante banda se marca un concierto en un triste bar de Memphis, ante cuatro o cinco borrachos, a los que luego pasan la gorra. Calificada por él mismo como “una de las peores películas de la historia del cine”, significó el nacimiento de la banda auténtica, que sigue viva y que repitió con Kaurismäki un par de veces más y dejó una de sus memorables interpretaciones en la película del concierto que ofreció en Helsinki, en 1993, junto a los 160 componentes del Coro del Ejército Rojo. 

Escena de la película 'Leningrad Cowboys go America'.

"Supera esto, negro"

Más locos gamberros sobre un escenario y ante las cámaras. Los Blues Brothers, por supuesto. Granujas a todo ritmo (John Landis, 1980), una banda sonora sensacional para una comedia irreverente, con los irrepetibles John Belushi y Dan Akroyd, y el salvaje concierto del filme. Casi imposible resistirse a bailar con ellos, como con Denis Quaid en el papel del ‘Killer’ Jerry Lee Lewis interpretando Great Ball of Fire, de Otis Blackwell, en el concierto mítico del Teatro Brooklyn Paramount de Nueva York. El director Jim McBride recuperó esa sonadísima actuación del pianista y cantante en Gran bola de fuego (1989), en la que el músico, cabreado porque le habían colocado de telonero de Chuck Berry, prendió fuego al piano mientras tocaba. El “supera esto, negro” del concierto real, quedó en un hollywoodiense “mejora eso, amigo” en el cine. 

Conciertos para recordar también han quedado en otras películas como The Commitments (1991), en la que Alan Parker y un grupo de maravillosos actores hicieron brillar el soul; Control (2007), historia dirigida por Anton Corbijn sobre los últimos años del líder de Joy Division; En la cuerda floja, filme de James Mangold de 2005 sobre Johnny Cash y June Carter, con unos conmovedores Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon, y unas cuantas más.

Y vuelta a Woodstock. Ang Lee rodó en 2009 Destino Woodstock, crónica del nacimiento del histórico festival, tres días hippies de música, sexo, paz, amor, marihuana y LSD.