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Las cuentas secretas de la literatura salen a la luz

El archivo de Carmen Balcells se compone, en su mayoría, de la trama financiera de sus autores

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La impresión que se tiene al pasar por los pasillos de estanterías metálicas que recogen las cientos de cajas verdes, que esconden cinco décadas de trabajo de la agente literaria Carmen Balcells, es la de un inmenso bosque en pleno otoño. No pisamos sobre papel, porque las hojas están recogidas, pero basta con abrir un par de cajas, para comprobar el alboroto de albaranes, recibos y comunicados que tejen la cara invisible del maravilloso universo literario. Hay de todo, pero sobre todo hay poca literatura.

Al parecer, los grandes escritores no hay que olvidar que entre los archivos adquiridos por el Ministerio de Cultura, se encuentra la documentación referida a cinco premios Nobel trataban con su agente sobre asuntos puramente crematísticos. El mismo Jorge Edwards le encarga la compra de una casa en Calafell. El equipo de Balcells le busca la hipoteca para comprar la casa de dos plantas y ocho millones de pesetas, a reformar.

Entre los clientes de Balcells también figura Santiago Carrillo

Incluso, el escritor chileno, autor de Persona non grata, le escribe preocupado por el devenir de sus honorarios por Adiós poeta, una biografía muy personal de Pablo Neruda, publicada en 1990: 'Lo ideal sería efectuar el pago a través de una agencia holandesa y pagar los impuestos que corresponden a los contratos de Holanda (si esto es posible)', advierte. 'En teoría, yo debería pagar impuestos en España y después, de nuevo, en Chile, lo cual significaría trabajar para los fiscos de ambos países. Como esto es absurdo consecuencia de la ausencia de convenios de doble tributación, hay que encontrar soluciones', escribe Edwards, que confiaba en que su protectora hallaría una buena alternativa. Firmaría Adiós poeta por 2.000.000 de pesetas de anticipo, con la editorial Tusquets.

Palma de Mallorca, marzo de 1981, Camilo José Cela (1916-2002) ha terminado dos novelas: La última exclusa y Mazurca de los tres muertos (que finalmente se tituló Mazurca para dos muertos), quería pulsar la opinión de Balcells 'sobre su futuro fin'. 'La suspensión de pagos de Noguer y la indecisa actitud de Destino me tienen un poco desorientado y quisiera que tú me hablases de posibilidades y de realidades', le escribe en carta manuscrita, ocho años antes de recibir el Premio Nobel.

Edwards le pidió pagar impuestos en Holanda para tributar menos

Entre los clientes de Balcells también figura Santiago Carrillo. La agente logró que Eurocomunismo y Estado se llegara a publicar, en su primer año de vida, 1978, en Yugoslavia, Grecia, Inglaterra, Portugal, Dinamarca y Turquía. La entonces secretaria del líder del PCE, Belén Pinies (quien pagó la peluca para que entrara clandestinamente en España, en 1976) escribe a Magdalena Oliver, mano derecha de la agente: 'Cuando termine el Congreso y haya pasado la marabunta leninista', te enviaré una petición de datos para poder hacer de la mejor manera posible la declaración de renta de Santiago, y un capítulo importante de sus ingresos por no decir el único, a parte del sueldo del Partido son los derechos de autor'.

'Entre las mil cartas que llegan para ti, hoy ha llegado una que viene de Bélgica conteniendo unas fotocopias de una subasta en Christie's en la que hay enmarcado con una señal un cuadro de Dominique d'Orange', escribe Balcells a Gabriel García Márquez, en 1997, preguntándole si esa pintura que sale por 4.100 dólares es de su interés o sólo una buena estrategia de la casa de subastas para captar a un buen cliente.

De Gabo poco hay en este sensacional archivo, del que no se ha hecho más que empezar a rascar para ver hasta dónde puede iluminar la trayectoria literaria de autores españoles y latinoamericanos. Balcells se encargó de expurgar los documentos más personales del autor colombiano, ni siquiera dejó los mecanoscritos que García Márquez le mandaba con sus correcciones. Sin embargo, hay cajas y cajas dedicadas al autor de Cien años de soledad, en las que apenas se aprecian datos relativos a su administración, como cuando su compañera Mercedes pide, en 1989, la documentación del BMW (40.932 pesetas) que la agencia le había mandado desde Madrid a La Habana.

De Gabo poco hay en el archivo: la agente expurgó el material más personal

Carmen se centró en su mejor producto, a pesar de que quiso abrir negocio al terreno audiovisual. Realizó varios intentos de levantar sociedades, los llamó 'proyecto CBS' y 'proyecto BER'. Este último no tenía ningún sentido sin la participación de Gabo. 'La sociedad estará dedicada a todas las actividades relacionadas con el campo de los audiovisuales: compra-venta de derechos de adaptación, compra-venta de paquetes por cuenta ajena, distribución, comercialización, producción de largometrajes, televisión, vídeo, vídeo-disco, etc. Se ha tomado ya la decisión relativa al primer proyecto, decisión que pasa por la firma por tu parte del contrato para la exclusiva de todos tus proyectos referidos al audiovisual', le escribía por carta el 12 de mayo de 1989. La acompañó con un curioso dibujo de la estructura de la empresa, en el que en la parte superior aparecía su nombre entronado con el símbolo de Dios. Porque lo era.