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Del Ego a la Gaga

La 'corsetiére' que viste a la última diva del pop debutó ayer en Cibeles

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La diseñadora gallega Sara Coleman ha dejado su título de novata de Cibeles a Maya Hansen. Tras tres colecciones en El Ego (la plataforma para los nuevos diseñadores), Hansen se sube a la pasarela de 'los mayores'. 'No me lo esperaba, pero automáticamente dije que sí', explica a Público. Y aunque Knotted (Anudado, en inglés) era una colección pensada para El Ego, cuando se supo cibelina se esforzó aún más para que todo 'quedase perfecto'.

El rodaje de siete colecciones y que algunas celebrities aparecieran con sus corsés (Pilar Rubio, Mercedes Milá y Carmen Lomana) era sólo el principio. Todo comenzó a cambiar el día que Maya Hansen recibió un encargo muy especial: Lady Gaga (más bien su estilista y amigo, Nicola Formichetti) le pidió un par de modelitos. Y desde que se puso uno, el teléfono de Hansen no ha parado de sonar. 'Ha tenido influencia en mi carrera, sobre todo para colaboraciones, que cada vez son de mayor nivel', reconoce la diseñadora. Aunque según ella, lo más importante es 'lo que está detrás del tinglado de Lady Gaga: la parte creativa', porque cree que la cantante es 'sólo la parte visual'. El estilo de Hansen debe haber conectado con la artista porque ya trabaja en un nuevo corsé del que no puede desvelar ningún detalle.

La diseñadora ya trabaja en un nuevo corsé para la diva del pop

Una proyección, que podría ser un videoclip de Lady Gaga, y una música delirante apoyaban la puesta en escena de Knotted, que llevó hasta el delirio la extravagancia de las propuestas de Hansen. Las modelos, clonadas, lucían pelucas rubias, labios rojos y cejas postizas oscuras. Sobre sus cuerpos, trabajados corsés de raso y polipiel con apliques de flecos, lana e incluso pelo sintético a modo de coletas que salían de las caderas y los tacones.

El apoyo de uno de los colaboradores de la diva neoyorquina (Assaad Awad) para los complementos de metal ha conseguido un resultado 'más Gaga', reconoce Hansen. Una dominatrix del siglo XXI que ata y es atada (a través del corsé), o eso pretende la diseñadora: 'La idea es anudar, enredarlo todo para crear nuevas texturas'. Y lo hace a través de pelo sintético, tiras de raso, flecos... y hasta cristales Swarovsky que han tardado en colocar más de cien horas.

Pese a que Cibeles mantiene el control del índice de masa corporal de las modelos (no inferior a 18), Hansen ha rechazado a alguna por estar 'demasiado delgada y no tener caderas ni pecho'. Sus diseños piden chicas que 'a lo mejor para el mundo de la moda pueden resultar rellenitas', explica. Y por eso ha tenido que ponerles relleno a algunas para que 'llenasen lo máximo posible los corsés'.

Sus diseños piden chicas «que pueden

¿Y qué aportan sus corsés a Cibeles? 'Colecciones más atrevidas y frescas: yo no soy como los veteranos, que no necesitan demostrar nada porque ya tienen su hueco'.