Publicado: 01.07.2011 11:12 |Actualizado: 01.07.2011 11:12

Detenida la cúpula de la SGAE por desviar fondos

La ‘operación Saga’ se salda con nueve arrestados, la mayoría directivos de la entidad y empresas del grupo. Se les acusa de crear una trama para ocultar sus ganancias ilícitas

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Teddy Bautista, custodiado por los agentes, entrando a la sede central de la SGAE en Madrid, alrededor de las 13 horas. PINCHA EN LA IMAGEN PARA AMPLIARLA GABRIEL PECOT

La cúpula del grupo Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) fue detenida ayer en una operación de la Guardia Civil, denominada Saga, para determinar si, prevaliéndose de su cargo, crearon una trama societaria para poder desviar fondos de la entidad en beneficio propio, con el consecuente perjuicio que ello supone no sólo para la sociedad en la que trabajan, sino también para sus más de 88.000 socios.Entre los detenidos están cuatro altos cargos de la SGAE, entre ellos Eduardo Teddy Bautista García, presidente del Consejo de Dirección de la SGAE; su mano derecha y director general de SDAE, José Luis Rodríguez Neri; el director general de la entidad, que se iba a jubilar el próximo día 31, Enrique Loras García y el director económico y financiero, Ricardo Azcoaga Quincoces. A ellos se han sumado tres directivos responsables de Microgénesis, una de las empresas claves en la trama, entre ellos su socio-director, Rafael Ramos García; su directora jurídica y cuñada de Rodríguez Neri, Eva García Pombo, y el director financiero de la compañía, Celedonio Martín Mateos. Las dos últimas detenidas son María Antonia García Pombo, pareja de Neri y que anuncia en internet el alquiler de chalés en la costa gaditana, y Elena Vázquez Serrano.

Del resultado de los más de 12 registros practicados y de sus declaraciones ante los agentes del Instituto armado dependerá su puesta a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 5, al frente del que actualmente está el magistrado Pablo Ruz. Pero el que abrió las diligencias que han culminado en los arrestos fue Baltasar Garzón. Lo hizo a partir de la denuncia que presentó la Fiscalía Anticorrupción, tras dos años de investigaciones, en marzo de 2010, dos meses antes de que el juez se marchara como asesor de la Fiscalía a la Corte Penal Internacional. Fuentes jurídicas señalaron que Garzón trató de apartarse de este procedimiento por la relación que él mismo mantiene con la SGAE por alguno de los libros que ha publicado, y que podrían conferirle la condición de perjudicado, pero se lo impidió la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

En cualquier caso, el que ha autorizado los registros, las detenciones y el embargo y bloqueo de las cuentas solicitadas por la UCO ha sido Ruz. En el procedimiento abierto en su Juzgado se investigan si los directivos de empresas del conglomerado que compone la SGAE cometieron delitos societarios, contra el patrimonio y de apropiación indebida. La primera estimación de dinero distraído asciende a alrededor de 20 millones de euros, informa Pedro Águeda.

Ahora la investigación deberá determinar la participación en el presunto fraude investigado de cada uno de los detenidos. Es decir, si Teddy Bautista fue uno de los que se beneficiaron de los fondos desviados o, simplemente, desde su responsabilidad ayudó a que otros lo hicieran.

El considerado cabecilla de la trama societaria, organizada para desviar el dinero adquirido por la SGAE a través de los distintos mecanismos con los que centraliza los derechos de autor, es Rodríguez Neri, que hasta 2007 simultaneó puestos directos en la matriz, la SDAE y Microgénesis, empresa clave y en cuyo cuadro directivo figuran tres de los detenidos. Es una de “las compañías que no cuelgan de la gestora, pero comparten directivos, domicilio social y en algunas ocasiones incluso el teléfono”, según consta en la denuncia presentada ante Anticorrupción por varias asociaciones.

El abogado Josep Jover, representante legal de una de ellas, la Asociación Española de Pequeñas y medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías (Apemit), se mostraba ayer convencido de que fueron esas denuncias las que han desembocado en la operación Saga. La primera, recordó, la presentó en noviembre de 2007 “por una información que apareció en Público a finales de octubre de ese año”.

 

En dicha denuncia, se explicaba que de la noticia “se extrae no sólo la actividad ilícita que se podría estar realizando ahora por los directivos de la entidad denunciada, sino también, aquellos que lo fueron en momentos anteriores, momentos que se corresponderían con la creación de las empresas filiales de la SGAE, por el hecho de estar invirtiendo las cantidades recaudadas en el lucro propio de sus directivos, que si bien no participaron directamente, es evidente que lo favorecieron deliberadamente”.

Los registros y detenciones comenzaron sobre las nueve de la mañana, cuando agentes de la UCO se personaron en la sede que la SDAE, en Madrid. El del Palacio de Longoria, sede central de la SGAE, se inició dos horas más tarde. Los agentes de la UCO registraban todas las dependencias para incautarse de alrededor de 300 ordenadores y numerosa documentación en papel.Durante el día de ayer, también fueron registradas la sede de Microgénesis y varios domicilios particulares, entre ellos el chalet que Teddy Bautista posee en la localidad madrileña de Boadilla del Monte y dos viviendas. En concreto, un chalet en los Caños de Meca (Barbate), utilizado como residencia de veraneo por Rodríguez Neri y su pareja, y una vivienda situada en la Granja de San Ildelfonso, propiedad de su cuñada.