Publicado: 11.12.2016 08:34 |Actualizado: 11.12.2016 08:34

‘Dirk Gently’, una serie tan disparatada como divertida (o igual no)

Netflix estrena este domingo la primera temporada completa de ‘Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas’, una serie basada en las novelas de Douglas Adams, protagonizada por Samuel Barnett y Elijah Wood y cuyos dos últimos episodios dirige Paco Cabezas.

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Netflix estrena este domingo la primera temporada completa de ‘Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas’.

Netflix estrena este domingo la primera temporada completa de ‘Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas’.

MADRID.- Coproducida junto a BBC América, Netflix estrena este domingo Dirk Gently, una serie cuya tarjeta de presentación es un título singular y una chaqueta amarillo chillón. El primero es Dirk Gently, Agencia de Investigaciones Holísticas. La segunda es parte del vestuario de su protagonista, un detective algo extravagante casi opuesto en todo a Sherlock. Dirk Gently llega con la promesa bajo el brazo de levantar tanta pasión como rechazo.

Basada en las novelas escritas por Douglas Adams y con una versión previa de la BBC británica hace seis años, Dirk Gently es una comedia absurda, disparatada y por momentos sin sentido que divierte mucho pero que no es para todo el mundo. Porque su humor es singular, de ese que no responde al estándar, al que hace reír a la mayoría. 

A algunos les parecerá una auténtica genialidad. A otros, una tontería sin pies ni cabeza. A los primeros, obviamente, es a quienes se dirige. Quienes hayan leído las novelas de Adams o visto Guía del autoestopista galáctico (película protagonizada por Martin Freeman en 2005 y basada en una novela del mismo autor) entrarán sin reticencias en esta ficción de ocho episodios que ya ha sido renovada por una segunda temporada de diez capítulos.

El elegido para el papel principal es Samuel Barnett (el inquietante Renfield de Penny Dreadful), quien se mete en la piel de un detective privado con incontinencia verbal y un fuerte acento británico que va por ahí resolviendo casos sin ningún talento aparente (al menos en los primeros episodios). Lo que mejor se le da es meter en líos a todo aquel que se cruza en su camino y provocar situaciones rocambolescas a su alrededor. Una de esas pobres víctimas que acaba cayendo en su caótica investigación es Todd, un botones de hotel al que da vida Elijah Wood. Parece que a Wood le atraen los trabajos con compañeros extraños. En Wilfred, su anterior serie, era un vecino disfrazado de perro y aquí un detective extraño y cargante.

Si en la tarjeta de presentación de Sherlock el ‘detective’ va acompañado de ‘consultor’, en la de Dirk Gently este término se sustituye por ‘holístico’. Hay un par de escenas en el piloto en el que dos personajes se explayan sobre el significado del término que no conviene desvelar aquí. Y si Holmes es un tipo tremendamente inteligente que encuentra pistas donde no las hay, Gently trabaja basándose en la supuesta ‘interconexión’ de todas las cosas. Las comparaciones son inevitables como cada vez que aparece en escena una pareja que resuelve casos y en la que uno de ellos es el genio detectivesco y el otro sidekick que pone cordura al asunto.

No falta el Moriarty de turno, aquí una asesina holística que se agencia también un ayudante a la fuerza en el primer episodio. Y también una pareja del FBI y otra de agentes del departamento de desaparecidos en el que destaca la presencia de Richard Schiff. El caso que los seis investigan tiene que ver con una chica desaparecida, la muerte de su millonario padre, un perro y un gato. Con eso y una escena del crimen rocambolesca y un grupo de calvos tatuados que parecen estar en todas partes se dibuja la trama de la primera temporada. No falta ese toque de ciencia ficción que es marca de la casa Douglas Adams. Algo raro está pasando y Dirk y Todd tienen que descubrir qué es.

Max Landis, guionista de American Ultra y Chronicle, es el creador y productor ejecutivo de una serie que lleva su sello y cuyos dos últimos episodios están dirigidos por el español Paco Cabezas, que ya dirigió a Barnett en Penny Dreadful y que trabajó con Landis en Mr. Right con notable resultado en ambas ocasiones.

En Dirk Gently todo es absurdo, todo es exagerado, colorido, sangriento y se cuenta con un ritmo acelerado como la dialéctica de su protagonista. Esas son sus principales bazas y sus atractivos, porque Gently es así y hay que quererle como es. Aquí la comedia no se ajusta al estándar de prime time. Puede gustar o no, pero desde luego, no deja indiferente. A este detective holístico se le quiere o se el repele, no hay término medio con él.