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De ebooks y descargas ilegales

Editores y escritores analizan en la Feria del Libro de Madrid el problema de la piratería y su influencia en el sector. Según el gremio de editores, la industria perdió el año pasado 250 millones de euros por las descargas

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Bajo el ecuménico epígrafe 'En defensa de la creación y sus valores' se debatió ayer en la Feria del Libro sobre la sangría de millones que, según datos de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), está dejando de percibir la industria editorial debido a la piratería ilegal. En concreto, la cifra ronda los 250 millones de euros, es decir, entre un 13% y 15% de los 2.900 millones de facturación del año pasado.

Una hemorragia que no cesa y que si nos atenemos al vertiginoso incremento de lectores digitales en nuestro país —el 58% lee en formato digital, diez puntos más que hace dos años— no tiene pinta de que vaya a hacerlo. Según Nuria Cabutí, Consejera Delegada de Ramdom House Mondadori, 'la ausencia de un entorno regulatorio eficaz por parte de la Administración y el gravamen del 21% sobre la edición digital' son claves que nos han llevado a esta situación. La consejera añadió que, pese al esfuerzo por parte de los editores por ofrecer distintas escalas de precios y digitalizar gran parte de los contenidos, el problema de la piratería no tiene visos de solucionarse.

Paloma Bravo, editora, bloguera y escritora, incidió en el valor de mercado que tienen los libros digitales. 'Si no es un problema de precios, porque no lo es, yo tengo libros puestos a un euro y los piratean igual, a mí me gustaría saber por qué el que descarga no entiende que esa persona que transmite emociones debe ser remunerada'. Dicho esto, Bravo hizo referencia también a la subida del IVA. 'Me gustaría pedirle al ministro, no sé si al de Cultura porque parece que la cultura le importe demasiado que intente bajar ese impuesto para el libro digital que nos está matando tanto a los autores como a los editores digitales'.

Por su parte, el escritor madrileño Lorenzo Silva, ganador del Premio Planeta, defendió el derecho del creador a la hora de establecer el precio de su obra, 'ahora bien -añadió- estableciendo precios difíciles de pagar estamos incentivando la delincuencia ya que esto hace que la gente sienta muchas más ganas de robar diamantes que patatas'. Dicho esto, el autor de La marca del meridiano arremetió contra los defensores de la cultura libre, 'los que piensan que este tipo de cultura va a favorecer a que florezca todo el talento y que se acabe con la dictadura impuesta por las multinaciones a favor de los autores de best-sellers están muy equivocados'. Según Silva, en ese caso los únicos que contarían con un editor de verdad y en condiciones ventajosas serían los autores de éxito. 'El resto se verían condenados a la autoedición, es decir, a formar parte de ese negocio subsidiario de algunas plataformas tecnológicas con pocas posibilidades de ser reconocidos y con una situación absolutamente precaria'.

Por último, Silva se mostró implacable contra quienes realizan descargas ilegales de libros digitales. 'Hay que perseguir las conductas devastadoras que están desbaratando el mercado editorial. Me refiero a esa personas que desde el ordenador de su casa se dedican a digitalizar 5.000 libros y colocarlos en un alojador, esto es perfectamente rastreable, pero el problema es que no hay un artículo en el Código Penal que le permita al propietario denunciar'.

ebook

Bajada de precios, rebaja en el IVA, concienciación de los lectores y capacidad punitiva son algunas de las claves que apuntan editores y autores. Pero ¿qué piensan los lectores? Los hay como Victor Hernández, publicista de 34 años, que considera 'un auténtico timo' los precios que piden las editoriales por descargar los libros en la red. 'Un libro que acaba de salir al mercado te cuesta en formato físico unos 17 euros y en digital 10 euros, ¿estamos locos? El verdadero problema del ebook no es la piratería sino el precio'.

En esa misma línea y con claridad meridiana se explica Sergio M., estudiante de filología de Girona: 'Usted tiene dos tiendas, una al lado de la otra, en una le cobran dos euros y en la otra le regalan el producto. ¿Dónde se lo compra? La respuesta es obvia'. Sergio añade que considera una falsedad que este modus operandi afecte a los autores. 'Escritores seguirán habiendo, el problema es que las editoriales están más preocupadas en sacar rentabilidad a las descargas que en publicar buenas y económicas ediciones en papel'.

Para Marta Segura, administrativa de 44 años, las editoriales solo conseguirán remontar la situación cuando ofrezcan la posibilidad de comprar 'rápido, sencillo y con un precio superreducido, algo que hoy día lamentablemente no es posible'.