Publicado: 26.08.2014 00:01 |Actualizado: 26.08.2014 00:01

Editoriales independientes que no tiran la toalla

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La del libro sigue siendo la primera industria cultural en España. Aporta un 3,7% al PIB y genera el 2,6% del empleo; hay tierra a la vista. Pero las grandes cifras ocultan un sector dual, con monumentales grupos editoriales que lanzan títulos de éxito de autores contrastados, que acumulan la mayoría de los lectores, y con pequeñas empresas que buscan su hueco en el mercado.

Los grandes espacios comerciales reducen sus zonas de venta de libros y proponen al gran público los títulos que saben que triunfarán, sus apuestas seguras. Por ello, la literatura independiente, hoy en manos de jóvenes editores y de aún más tiernos escritores, reclama su sitio y el apoyo por parte de las instituciones para crear lectores y ampliar las miras de un mercado abocado a la novela del verano y al libro de regalo en Navidades.

Las editoriales independientes reclaman su sitio y exigen su apoyo a las instituciones

El sector de la poesía independiente no pasa tampoco por su mejor momento en lo que a ventas se refiere, aunque suma en sus filas cada día a más escritores, reporta ocho millones de euros de facturación anual y aún es más fácil encontrar poetas que lectores de poesía emergente.

La editorial Bartleby es un proyecto independiente, consolidado, que se ha hecho un hueco en el panorama nacional, buena presencia en librerías y prestigio entre lectores, libreros y crítica. Pepo Paz, el editor de este casa con más de 16 años de trayectoria a la espalda explica que "las fuerzas vienen del día a día, de la ilusión por mantenerse a flote y del compromiso con nuestros lectores".

La situación, aunque ha mejorado gracias a ciertos avances tecnológicos que han reducido costes de impresión, transporte y almacenamiento, es muy complicada: "En las cifras se notan, sobre todo, la crisis y los ataques a un modelo público de defensa y promoción de la cultura. Los bajísimos niveles de lectura que hay en España y las escasas políticas públicas para fomentar la misma", defiende. No pertenecer a ningún grupo empresarial del libro de ámbito mundial, financiarse con sus propios recursos propios y con las ventas, rechazar las ayudas públicas y no reproducir estructuras de poder hegemónicas que corrompan la diversidad; así expone Paz sus valores y el leitmotiv de su proyecto editorial.

Apostaron desde sus inicios por trabajar en la edición bilingüe de poetas anglosajones y de otras nacionalidades, desde los clásicos a los contemporáneos. Un criterio a cargo de Manuel Rico, quien eligiera con acierto como sus caballos de batalla de este año Rompiente, de la premio Pulitzer estadounidense Jorie Graham, y Hasta aquí, el póstumo de la Premio Nobel polaca Wislawa Szymborska.

Paz critica los "bajísimos niveles de lectura" y las "escasas políticas públicas para fomentarla"

"Un proyecto de edición es un camino a medio y largo plazo en el que casi nunca se empiezan a obtener frutos de manera inmediata. El editor independiente quiere una apuesta plural, el respeto por el trabajo de todos los agentes implicados y, sobre todo, una manera de hacer las cosas diferente a la que nos han hecho creer que es la habitual".

UDL Libros es unos de los proyectos de distribución dedicado a las pequeñas y medianas editoriales. Desde su almacén en Alcalá de Henares, Madrid, reparten ejemplares a casi 7.000 librerías, apoyando así a firmas jóvenes y desconocidas. "Ellos son los encargados de transmitir en primera instancia todas nuestras energías a los libreros. Contacto que luego el editor tiene que mantener trinchera a trinchera, de las librerías a los medios especializados. Es un engranaje muy engrasado que no podría funcionar de otra manera", apunta Paz.

Luna Miguel tiene 23 años, es una de las nuevas voces de la poesía española. Hace cuatro meses, con el fallecimiento de su madre, Ana Santos, heredó y se echó a las espaldas El Gaviero, una editorial independiente con 10 años de trabajo y éxitos, que ahora capitanea.

En este caso, apuestan por el social media como herramienta base de distribución y comunicación, y les funciona. "Desde que las redes sociales estallaron es mucho más fácil encontrar lectores para una editorial como la nuestra, que no tiene distribución. Estamos en contra de las distribuidoras, nos interesa tener un trato directo con el público y los libreros y no confiamos en terceras personas que lleven nuestros libros de lado a lado sin prestarles la atención debida. No nos da miedo no estar en los escaparates de novedades, porque Internet es nuestro mejor escaparate".

Miguel confirma un estancamiento del sector en el panorama nacional, a nivel de contenidos y de estilo, y pone como referente y gran Estrella de Oriente a EEUU y su Alt Lit (Literatura Alternativa) por su manera de hacer las cosas, de editar y de difundir.

Entre esta amalgama de protagonistas del mundo del libro independiente se encuentra Hipólito García, conocido como Bolo a lo largo y ancho del panorama de la poesía madrileña. Dirige la colección Hecho en Lavapiés de Amargord, otra pequeña-gran editorial. "Ser independientes es gozar de libertad plena para elegir a los poetas que tienen algo que comunicar y no estar sujeto a corrientes de moda ni a la, en ocasiones, lamentable política de las grandes marcas editoriales, pero la resistencia es el triunfo y la colección ya cuenta con treinta poemarios editados", razona.

El criterio de selección, como era de sospechar, no es más que la calidad de la obra. Explica que no hay un negocio rentable detrás del proyecto, que las ventas son exiguas, pero que confían en las nuevas generaciones como los grandes poetas del futuro. "Hay que luchar día a día para que la poesía ocupe el lugar que se merece, como una seña revolucionaria, que es lo que atesora. En los tiempos que vivimos se precisa de la poesía más que nunca".

Retrato de Hipólito García 'Bolo' de Javier Jimeno Maté 

"El papel y el e-book deben convivir. No entenderíamos un mundo sin tecnología, igual que no entendemos un mundo sin libros.", explica Luna Miguel.

García: "Ser independientes es gozar de libertad plena para elegir a los poetas que tienen algo que comunicar"

La mirada hacia el futuro habla de e-books, de apps y de nuevos formatos que se alejan del tradicional papel. Las ventas de libros digitales alcanzaron 80,26 millones de euros el pasado año, lo que representa solamente un 3,6% del total de ventas de libros, pero también supone un incremento del 8,1% con respecto a 2012.

El número de títulos editados en formato digital se incrementó un 8,7% hasta los 38.621. El número de libros comercializados también se incrementó, hasta alcanzar los 122.280 títulos un 123,5% más.

Las editoriales independientes no temen al libro electrónico, más bien trabajan por aprovechar este nuevo soporte y trabajar con esta herramienta en la línea de sus objetivos. "El e-book es un compañero de viaje, nunca una amenaza. El formato tradicional que invento Gutenberg y los nuevos dispositivos de lectura van a convivir. Hay espacio y lectores para todos, cada uno en su ámbito", apostilla Paz.

El Gaviero, Bartleby, Amargord y el proliferante resto de editoriales independientes permanecen en movimiento, "buscando jóvenes autores, buscando nuevas maneras de editar, buscando nuevas maneras de hacer resistencia y de conceder a las nuevas voces un lugar digno y familiar en el que publicar su poesía." Son las responsables de la vanguardia literaria y de subir el volumen a autores sin nombre, que podrán, con el tiempo y gracias a su labor, inspirar una nueva cultura, necesaria y audaz.