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Emigrar es cuestión de humor

Los autores del portal 'Berlunes' publican el libro 'Elija su propia aventura en Berlín', donde analizan en tono sarcástico las experiencias por las que pasa un expatriado en Alemania.

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BERLÍN.- "Ellos tienen Mallorca, nosotros tenemos Berlín", "Gratis, su palabra favorita" o "Este es el último invierno que paso aquí" son algunos de los postulados irrefutables de la Escuela Superior de Berlinología, o como lo conoce media comunidad hispanohablante en Alemania y parte de la otra: Berlunes.

Queridos y odiados a partes iguales, los personajes que conforman este portal de información satirizada son emigrantes y amigos en la ciudad del Muro y la Currywurst, que hace ya cinco años decidieron plasmar en la web todas las ocurrencias que se les pasaban por la cabeza. Ahora han dado el salto al mundo real con el libro Elija su propia aventura en Berlín que se presenta este viernes en el Instituto Cervantes de Berlín.

"Cuando yo llegué a Berlín, entonces era una emigración elegida, ahora es una emigración forzada"


"Nos lo propusieron desde la editorial Libros.com, y como tenemos un ego desmesurado, no pudimos decir que no. Bueno, y también para que nuestras madres tuvieran la satisfacción de decir a sus amigas que su hijo ha escrito un libro, con sus tapas y todo", asegura Diego Ruiz del Árbol, uno de los autores y fundadores de Berlunes.

Como peculiaridad, el libro sigue el formato que popularizó el escritor R.A. Montgomery, y a medida que el lector avanza de capítulo, ha de tomar decisiones sobre cuál será el próximo paso que dará en su vida como emigrante en la capital alemana. "Creo que el formato refleja la experiencia de un emigrante cuando llega a Berlin. Tienes que tomar muchas decisiones y a veces una que parece insignificante, puede cambiar tu futuro por completo".

Del idioma de Goethe a la Wasserkocher

Cada capítulo narra distintas experiencias en las que cualquier emigrante puede identificarse fácilmente, como intentar encontrar un piso sin ser estafado, darse de tortas con el idioma de Goethe, o adquirir su primera Wasserkocher (jarra para calentar el agua). Pero el libro, según aseguran sus autores, también va dirigido a cualquier persona que tenga la intención o haya pasado en algún momento por la capital alemana, gracias a un cuidado y ocurrente Glosario. Y es que todo el libro, desde el exordio a las biografías de los autores, está aderezado con las altas dosis del sarcasmo y estilo irónico que les define.

"Tratamos de usar el humor y la caricatura para contar las cosas que ocurren. Informamos de lo que pasa pero de una manera muy particular. Eso es lo que hace distinto Berlunes, la manera de contar las cosas, si no no tendríamos tanta audiencia". Parte de esa audiencia es además la que ha hecho posible la publicación del libro, a través de la plataforma de crowdfunding con la que edita sus títulos la editorial Libros.com. "Para nosotros también ha sido una manera de poner cara y nombre a todos los lectores del blog, porque al final los que han permitido que se publicara han sido ellos". De hecho, algunos de esos privilegiados mecenas pudieron disfrutar el pasado fin de semana de una cena secreta como recompensa por haber apoyado el libro, donde no faltó la paella valenciana ni la cerveza Made in Spain.

Expertos en emigración

Tanto Diego como todos los personajes que hacen Berlunes, detrás de firmas como Prof. Schopenhauer, René o la Duquesa de Pankow, se definen como "gente que se ríe de cosas que no tienen ni puta gracia". Sin embargo, algo de gracia tendrán cuando algunos de sus post, como Comparación entre el alemán que cree saber y el que sabe realmente, o Emigrar a la aventura, han cosechado miles de visitas. Eso sí, nunca exentos de polémica. "No buscamos la polémica, no siempre", señala Diego entre risas.

Y es que no todos se toman tan bien que les digan, de manera directa y sin anestesia, que la realidad de la emigración no es como se la han contado, y hay que reconocer que en esto son expertos en la materia. Casi todos llevan una media de unos ocho años en Alemania y notan una gran diferencia entre su generación de emigrantes y la nueva ola que ha empezado a llegar desde el inicio de la crisis.

"Cuando yo llegué era una emigración elegida, y esta es una emigración forzada" cuenta Diego. "En mi caso tenía trabajo y posibilidades laborales en España y me fui porque quería conocer mundo. Y como yo todos los que llegaron en esa época. Pero los de ahora son desterrados, les están obligando a irse".

Ese sabor agridulce que deja la emigración se refleja bien en las páginas de Elija su propia aventura en Berlín. Una sensación de amor-odio por la ciudad que les acoge, pero que no es la propia. "Lo que contamos en el libro no deja de ser, en cierto modo, autobiográfico. Por Berlín, el sentimiento es bipolar: a veces la amas, a veces la odias. En eso también se parece a Berlunes", sentencia el autor.