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"En España la moda está en manos de los políticos"

Elio Berhanyer retorna a la costura a medida en medio de una pasarela donde la imagen lujo brilla por su ausencia

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Uno de los problemas a los que se enfrenta la moda española para ser competitiva en el exterior es que 'está en manos de políticos; en Francia y en Italia no', sostiene Elio Berhanyer en el backstage de la Cibeles horas antes de presentar su última (y felina) colección.

El diseñador cree que si el PSOE gobernara en la Comunidad de Madrid la Cibeles Madrid Fashion Week dejaría de existir. 'El Partido Socialista considera que la moda es un lujo innecesario y ahí se equivocan', categoriza. No le asusta compararse con el pintor Velázquez porque, según Berhanyer, 'la moda es un arte comparable a la pintura y escultura'.

El diseñador cree que si el PSOE gobernara en la Comunidad de Madrid la Cibeles Madrid Fashion Week dejaría de existir

Es el único de una generación de agujas de oro españolas que sigue desfilando en Cibeles. Sus minifaldas en los 60 eran las más cortas de Europa, la prensa de la época censuraba sus diseños y fue el único del selecto club de los grandes diseñadores de alta costura de España que se atrevió con colecciones prêt à porter.

A sus 83 años Berhanyer sigue dando puntadas, pero ya no quiere seguir con una tónica que empieza a repelerle: 'Quiero un cambio que me devuelva a mis orígenes, volver a la época de costura a medida, a tratar y aconsejar directamente a la mujer, aunque seguiré presentando colecciones en Cibeles'. ¿Sería rentable? Según Berhanyer sí: 'Tiene futuro porque en España no existe la alta costura y hay mujeres que añoran eso. No es una clientela inmensa, pero a esa la voy a tener'.

Elio Bernhayer no sabe si España volverá o no a ser un referente en moda, pero tiene clara la clave para intentarlo: la imagen de lujo y atreverse con la alta costura. 'Aunque se venda menos, la alta costura es necesaria porque es la imagen de la alta moda española', apunta, al tiempo que recuerda cómo John Galliano consigue con su espectacularidad en los desfiles mantener la magia. 'No importa que no venda esos trajes, porque el que vea la colección y se compre un lápiz de labios de Dior, que sí está al alcance de todo el mundo, piensa que lleva el lujo de la marca. Y esa es la clave, cosa que desgraciadamente España no tiene', explica el diseñador cordobés.

Ante los rumores sobre su inminente retirada, Bernhayer replica que su edad mental no llega a los 30 años y que seguirá hasta que se marche 'al castillo de irás y no volverás'. Además promete sorpresas para su próxima colección de invierno: 'Será importante, ésta ha sido de transición'.

Al diseñador no le gustan las nuevas formas de distribución y producción textil. '¿Te imaginas a Velázquez hoy en día con un taller lleno y sacando 400 Meninas al año. Las cosas importantes se hacen en pequeñas cantidades', explica.

El Museo del Traje de Madrid ha realizado varias exposiciones con creaciones suyas, pero el decano de la moda española aún ve carencias importantes en cuanto a la gestión de las muestras: 'No tienen criterio de selección, yo he mandado auténticas porquerías y las han admitido', se sincera.

Parece que es el Museo de Arte Moderno de Nueva York el que ha conseguido dar con la clave en opinión del diseñador: 'Allí, han considerado a la moda como el octavo arte y ya hay trajes de Yves Saint Laurent y Balenciaga junto a un cuadro de Picasso o una escultura de Henry Moore'.

Los diseñadores consagrados como él generan una gran expectación a su alrededor cada vez que presentan una nueva colección. Mantener el listón de las exigencias de críticos y público parece difícil a priori, pero a Berhanyer poco le importa. El diseñador mantiene que el único crítico de su obra es él y que sabe cuáles de sus diseños son realmente arte: 'De una colección de 60, puede haber sólo uno'.

Final. ¿Qué tiene que tener un vestido para ser considerado una obra de arte?: 'Que hace 50 años fuese hermoso, que lo sea hoy y que lo sea dentro de 50 años: que esté al margen del tiempo'.