Público
Público

La Espiga de Oro para 'Los caballos de Dios', de Nabil Ayouc

La película está inspirada en los atentados terroristas ocurridos en Casablanca en mayo de 2003

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los caballos de Dios, del parisino de origen marroquí Nabil Ayouch, inspirada en los atentados terroristas ocurridos en Casablanca en mayo de 2003, ha ganado la Espiga de Oro de la 57 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, tras el fallo del jurado alcanzado hoy.

La Espiga de Plata ha recaído en Hannah Arendt, película que ha supuesto el regreso de la directora alemana Margarethe von Trotta.

El premio para el mejor actor ha sido para Matthias Schoenaerts, por su papel en Herrumbre y huesos (De rouille et d'os), del francés Jacques Audiard, basada en un relato corto de Craig Davidson en torno a la difícil relación entre una entrenadora de orcas y un boxeador. El de mejor actriz ha sido para la joven Elle Fanning, por su papel Ginger & Rosa, de la directora londinense Sally Potter.

Los caballos de Dios, una producción de Marruecos, Francia y Bélgica proyectada el pasado jueves en la Sección Oficial del festival, aúna la miseria de Sidi Moumen, un poblado de chabolas de Casablanca (Marruecos), y el fundamentalismo a favor de la batalla del Islam. El film nace y crece en ese poblado en el que vive Yashim, portero de un equipo de fútbol a quien su hermano Hamid saca constantemente de problemas amenazando con una cadena que lleva siempre atada a su mano. De este modo, el director Nabil Ayouch muestra en Los caballos de Dios su propia interpretación de los atentados terroristas que tuvieron lugar el 16 de mayo de 2003 en Casablanca, donde Yashim, de diez años, vive con su familia en Sidi Moumen; su madre, Yemma, hace lo que puede por sacar adelante a la familia y su padre se encuentra en un estado depresivo.


Uno de los hermanos, Hamid, de trece años, además de proteger a Yashim se encarga de sacar adelante la familia con actividades ilícitas de las que no quiere hacer partícipe a su joven hermano, a quien disuade de ir siempre con su inseparable amigo, a quien todos creen gay y de quien se ríen por las actividades de su madre. En casa, Yashim no tiene nada que hacer con su madre, que siente predilección por Hamid y que, abiertamente, le deja de lado, al igual que hace con su otro hijo, pendiente únicamente de la radio y de un hermano que está en la guerra, y con su marido, que sufre una depresión y apenas habla.

El comportamiento violento de Hamid, que recae incluso en el mejor amigo de su hermano, se saldan con su encarcelación, periodo en el que Yashim se tiene que hacer cargo de su familia, primero con un negocio de venta de fruta que llevaba su hermano y después en el taller en el que trabaja su amigo. La trama, que evoluciona de la mano de distintos acontecimientos históricos de Marruecos que marcan el inicio de nuevos capítulos desde una pantalla en negro, comienza en 1998 y salta hasta 1999, año de la muerte del rey Hassan II, en el que el poblado ya ha crecido, y hasta 2001, momento en que Hamid vuelve de la cárcel.

Nabil Ayouch nació en París en 1969 y desarrolla su labor a caballo entre Casablanca y París. Su primer cortometraje, Les Pierres bleues du désert (1992), fue la carta de presentación del actor Jamel Debouzze. En 1997 dirigió su primer largometraje, Mektoub, una obra que, al igual que Ali Zaoua, príncipe de Casablanca (2000), representó a Marruecos en la carrera por los Oscar. Luego dirigió Une minute de soleil en moins (2003) y Whatever Lola Wants (2008).

En 1999 fundó Ali N'Productions, una productora cuyo propósito es apoyar el lanzamiento de jóvenes directores; en 2002 fundó el G.A.R.P., un colectivo que reúne a autores, directores y productores y, al año siguiente, la Coalición Marroquí para la Diversidad Cultural.

En 2006 puso en marcha el Programa MEDA de apoyo a la industria audiovisual, que presta ayuda a productores y guionistas de los diez países que ocupan la ribera sur del Mediterráneo, y en 2008 participó en la creación de la Asociación Marroquí Contra la Piratería, que actualmente preside, y en 2011 estrenó su primer largometraje documental, My Land.