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Fernando Franco: "El arte debe ser una herramienta útil"

Fernando Franco compite con 'La herida', una película sobre el Trastorno Límite de Personalidad, que es la única ópera prima que aspira a la Concha de Oro en San Sebastián

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Un año en la vida de una mujer que sufre Trastorno Límite de Personalidad, lo que ello implica para la víctima -autolesiones, problemas para relacionarse...- y lo que supone también para las personas que la rodean se ha convertido en el material principal de La herida. Montador habitual de las películas de Jaime Rosales, de la más reciente de Montxo Armendáriz y de Blancanieves, entre otras, Fernando Franco se ha pasado a la dirección de su primer largometraje con este trabajo. Autor de premiados cortometrajes, se ha convertido en el único director que aspira este año a la Concha de Oro con una ópera prima.

Coescrita con Enric Rufas y protagonizada por Marian Álvarez, la película pretende acercar un problema a los espectadores y, especialmente, a los que lo tienen en sus vidas, pero no lo han podido identificar. En España un 2 por 100 de la población joven padece esta enfermedad.

¿Por qué eligió el Trastorno Límite de Personalidad para su primera película?

Estaba investigando el tema para una pieza documental, pero luego me di cuenta de que iba a trasgredir una línea ética si seguía con ese trabajo. Me había puesto en contacto con algunas personas que lo padecen y, al decirles que iba a hacer un documental, incentivé sus autolesiones, porque ellos querían resultar más interesantes para mí, demandaban de esa forma mi atención. Pero se me quedó una espina dentro, tenía algo pendiente con este tema.

¿Cuál es la intención principal de la película, más allá de la artística?

Trasplantar a la pantalla algo subterráneo, hacer visible para la gente lo que no se conoce prácticamente. Quiero contar cómo se puede tener a alguien cerca con este problema sin que ni esa persona lo sepa ni el que está al lado tampoco. El cine tiene esa capacidad. Además, a mí me interesa profundizar en temas subterráneos, nunca me conformo.

De modo que usted cree que el cine es una herramienta útil

Más que creerlo, me lo planteo, siempre me lo he planteado. Creo que si hago una película de una forma rigurosa, podrá servir para algo. No tengo vocación de sentar cátedra, pero sí de ser útil, ser útil desde el cine. Por eso la máxima para todo el equipo era ser lo más rigurosos posible. Nos estábamos moviendo en un terreno pantanoso, porque esta enfermedad puede generar elementos que provocan morbo y por ello hay un planteamiento ético a la hora de abordarlo. Creo que el arte es una herramienta útil, sí, y, además, debe serlo.

En la película jamás se dice lo que le pasa al personaje, ¿por qué?

Pero es muy rigurosa con los síntomas de la enfermedad. La idea era hacer una película sobre esta mujer, que no sabe que tiene Trastorno Límite de Personalidad. Tampoco lo saben los que conviven con ella. Por eso no se dice.

Entre esos síntomas está el comportamiento agresivo. Es difícil querer a ese personaje, ¿era ese un reto para usted?

Sí. Tenía que conseguir empatía con el personaje, que puede ser amable y lo contrario. La apuesta formal de la película está decidida pensando justo en esto. La medida de la película es el rostro de esta mujer, que pasa sola mucho tiempo y que refleja todas las emociones en su rostro. He tenido un poco la sensación de salto al vacío al meterme con un personaje tan complicado.

Usted es montador, la paradoja es la apuesta que ha hecho por el plano secuencia en su película como director

Está ligado formalmente a un tipo de documentales, de los setenta, y al ‘cinéma verité'. Mis cortometrajes ya están rodados en plano secuencia, me interesa explorar el cine en tiempo real y me ayuda en el trabajo con los actores.

'Creo que hay un ataque frontal al cine español desde un sector amplio de la población y que vivimos una precariedad...'¿Qué pensó cuando supo que competiría con la única ópera prima de la sección oficial?

Por un lado me hizo mucha ilusión, porque es una película muy de equipo en la que todos han aportado cosas. Así que esto es una experiencia que nos sirve de recompensa para todo el trabajo hecho. Por otro lado, siento un poco de vértigo porque me coloca en un sitio, al lado de gente más veterana que yo.

Estrena su primera película en uno de los peores momentos del cine español, ¿cómo ve el futuro?

Creo que hay un ataque frontal al cine español desde un sector amplio de la población y que vivimos una precariedad... Lo veo fatal, existe una especie de barrera que impide que fluyan las cosas, se están haciendo películas con menos dinero del que debiera y eso afecta a los profesionales. Se hace menos cine y hay menos personas que lo hacen. Hay recortes en todo. El cine no solo es el director y los actores, también son las empresas de catering, los eléctricos...

Por un fallo de edición durante un periodo de tiempo en la portada de Público ha figurado por error el nombre de Francisco Franco en lugar del nombre del entrevistado, Fernando Franco. Pedimos disculpas por este fallo.