Público
Público

El FIB sufre su crisis

Ray Davies y Charlotte Gainsbourg inauguran hoy un Festival de Benicàssim que pierde 20.000 espectadores al día respecto a 2009

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Andrew se retuerce en el asiento del Altaria intentando encontrar una posición decente para dormir. Ha pasado la noche acurrucado debajo de una mesa en el aeropuerto de Barajas, donde llegó el martes por la noche proveniente de Serbia. Faltan pocos minutos para las 8 de la mañana y su intención es seguir sobando en el tren que le llevará de Madrid a Benicàssim.

Andrew es de Londres, tiene 18 años y no es un vagabundo, sino un fiber, como se conoce al asistente del famoso festival de la localidad castellonense. 'Acabo de estar en el Festival Exit de Serbia, este fin de semana. Y, ahora, a Benicàssim, que es otra cosa. Vengo por la música, pero también está la playa. Es como irte de vacaciones', dice antes de sumergirse en una cabezada de cinco horas.

Algunos hosteleros critican a la nueva organización inglesa del FIB

Ante una nueva edición del festival musical más importante de España y a riesgo de caer en el relato repetitivo, es obligatorio encontrar las novedades. Este año hay muchas, empezando por un descenso de asistentes muy pronunciado: se esperan 20.000 personas menos por día. Si el año pasado el festival alcanzó su cifra récord con 200.000 espectadores entre las cuatro jornadas, este año rondarán los 120.000. 'El primer año que coge el festival el tío ese y ya hay menos público. Yo no sé si lo que quiere es cargarse el festival para llevárselo a otro sitio o qué', decía ayer Mari Carmen, veterana hostelera de la localidad.

'El tío ese' es Vince Power, el magnate de los festivales británicos que desde este año manda en el FIB después de 15 años con los hermanos Morán, los fundadores, al frente del evento. Ayer por la tarde, en un recinto de conciertos lleno de operarios, grúas, furgonetas y pilas de andamios, Vince Power analizaba para Público el descenso de 'costumers' (clientes, como los llama él): 'La economía está sufriendo y nuestros clientes de España y Reino Unido lo notan. Este es un gran festival en el que el precio de la entrada refleja la calidad de los artistas. Y ahora la gente está ahorrando. El FIB no es un festival low cost. El FIB tiene el mejor cartel en mucho tiempo, con Kasabian, Lily Allen, Ray Davies ¿Sabías que Mumford & Sons han vendido 600.000 discos en Inglaterra?', pregunta al periodista.

Power se defiende: 'La economía y nuestros clientes están sufriendo'

Sin embargo, se ha cuestionado que los jóvenes afroindies neoyorquinos de Vampire Weekend o unos Prodigy en declive y demasiado vistos estén a la altura de las estrellas que reventaron el recinto el año pasado (Oasis, The Killers y Franz Ferdinand).

Además, figura como cabeza de cartel un grupo como Kasabian, superventas en Reino Unido pero casi desconocido en España. 'Bueno, Gnarls Barkley tampoco eran conocidos en España y en su día fueron cabeza de cartel', se justifica Power. 'Hay que entender que hacer un cartel no es como coger frutas de un árbol. Muchas veces no hay nada que coger. A mí me gustaría traer a Elvis y a Hendrix, pero hay que ser realista. Si el artista no está, el festival tiene que seguir', zanja el promotor irlandés, curtido en festivales musicales tan legendarios como Glastonbury y Reading.

'Es mejor que en Inglaterra: hay sol y playa', dice una madre británica

Ayer ya se notaba que este año habrá menos codazos para llegar a las primeras filas. Bajo un calor abrasador y con el ruido de radio vieja de las chicharras de fondo, los asistentes que atravesaban los polvorientos caminos para acceder al recinto llegaban por el método de goteo. La palabra más repetida, casi como un mantra, era 'hot' (calor).

'Por eso venimos aquí, pero cuando ya estás bajo el sol', resoplaba Ian, de 23 años y de Liverpool, que no se va a perder los conciertos de Mumford & Sons y Vampire Weekend. 'También quiero ver algún grupo español, a ver qué hacen, porque he oído que los hay buenos', comenta antes de pedir alguna recomendación al personal y recibir un pedazo de papel con tres palabras escritas: Triángulo de Amor Bizarro.

Camino de la caseta donde cambian la entrada del festival por una pulserita avanza una especie de pelotón de combate armado con neveras, sombrilla, mochilas de grandes proporciones y dos tiendas de campaña. Son cinco y, muy al estilo británico, son una familia al completo: madre, tío, hija, hijo y el novio de la hija. '¿Que los españoles no suelen venir en familia? Pues que vayan tomando nota', dice Steve, el tío, de 49 años. Angela, la madre, también de 49, se seca la cascada de sudor que le chorrea por la frente y cuenta que 'unos amigos que vinieron el año pasado nos lo recomendaron. Es mejor un festival aquí que en Inglaterra: hay sol y playa'.

El festival parece apostar cada vez más por el entretenimiento

No sólo el paisaje humano ha cambiado en el Festival Internacional de Benicàssim. Este año, todos los escenarios serán al aire libre, en lugar de la tradicional carpa que por la noche acogía las sesiones de electrónica y que siempre se quedaba pequeña. Además, ojo, por primera vez habrá dos atracciones de feria. 'Yo no me montaría, pero a los jóvenes les gusta', explicó ayer Vince Power en un instante en que era difícil que no se te viniera a la cabeza el circo del Rock in Rio.

Con un perfil cada vez más orientado al entretenimiento (ya sea este un concierto, una noria o un chiringuito de playa), ayer se percibía como normal que uno de los habitantes del camping vistiera la camiseta de la selección española de fútbol, algo que hubiera sido difícil de ver durante los años noventa. Lo más curioso es que el chaval en cuestión no era español, sino inglés. Por enésima vez, Dylan tenía razón: los tiempos están cambiando.

Españoles en el FIB

De cara a destacar la presencia de bandas nacionales en el FIB, el festival ha grabado una serie de actuaciones acústicas con algunos de ellos. La idea puede tener el efecto contrario al deseado: al final, nos vamos a acabar creyendo que un grupo de aquí en el FIB es tan pintoresco como un español viviendo en Dubai.

Lou Reed, con Gorillaz

Las actuaciones de Gorillaz cuentan con la aparición de algunos de los invitados de lujo de sus discos. Se especula con que en Benicàssim puede aparecer Lou Reed, que tocó con ellos en Glastonbury.