Público
Público

El filósofo que enseñó aprendiendo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

'La tradición no es venerar las cenizas, sino venerar siempre la llama', con esta cita de Mahler, recogida por el profesor Salvador López Arnal, se podría resumir la trayectoria del filósofo gramsciano Paco Fernández Buey al que hoy diversos amigos y discípulos han querido rendir homenaje en el Espacio abierto FUHEM bajo el epígrafe Comprender, luchar, amar: La vida y el pensamiento de Paco Fernández Buey.

Fallecido el pasado agosto, la figura de Fernández Buey quedará siempre ligada a una visión antidogmática del marxismo. Como ha recordado Joaquim Sempere, exdirigente del PSUC y amigo del filósofo, 'la actitud de Paco sobre Marx era enjuiciarlo no sólo por lo que dijo, sino por lo que hizo, poniendo el foco en su moralidad'. Una visión que, según ha apuntado Sempere, marcó su forma de entender la lucha de clases, incitando a 'construir desde las distintas corrientes de la izquierda un eje articulador para combatir las injusticias'. En este sentido, Fernández Buey fue un pensador que siempre mantuvo un pie en el presente, en palabras del filósofo Reyes Mate, que también acudió al acto, Paco 'pensaba y escribía no mirando a la biblioteca, sino a la calle'.

Su sensibilidad para con los movimientos sociales quedó patente poco antes de su muerte. Así lo ha recordado Jaime Pastor, profesor de Ciencia Política en la UNED, quien, haciendo referencia a una entrevista radiofónica que mantuvo el filósofo poco después del nacimiento del 15-M, Fernández Buey consideraba este movimiento un revulsivo capaz de 'resignificar' palabras como justicia o libertad, lo que contrasta con una visión cada vez más crítica de los partidos políticos debido a su creciente 'oligarquización'.

Consciente de que la izquierda perdía el rumbo si desatendía su carácter internacionalista, dedicó buena parte de su tiempo a reflexionar en profundidad acerca del movimiento altermundista y su papel a la hora de reformular los contenidos programáticos de la izquierda. Según la antropóloga Yayo Herrero, Paco supo mantener su pensamiento en constante evolución, consciente de que 'la vida humana es ecodependiente e interdependendiente'.

En su labor como catedrático, tanto en la Pompeu Fabra de Barcelona como en la Universidad de Valladolid, Fernández Buey se caracterizó por una enorme sintonía con los estudiantes. 'Paco estaba siempre al lado de los jóvenes. En la línea del subcomandante Marcos de enseñar aprendiendo y caminar caminando', ha recordado Rafael Díaz-Salazar, profesor de la Complutense. Precisamente uno de esos jóvenes que aprendió de y junto a él ha sido el encargado de clausurar este homenaje. Jordi Mir, alumno con quien el filósofo coescribió para Público un vehemente artículo titulado ¿Quiénes son los antisistema? -buena muestra de su implicación con los problemas de sus estudiantes-, ha esbozado en su discurso la universidad que Paco soñó; 'una universidad abierta a la sociedad y pensada para generar conocimiento que sirviera para la transformación de la sociedad'.  'Su puerta siempre estaba abierta para todos', ha concluido Mir.