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Freddy se lava la cara

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Pesadilla en Elm Street (El origen)

Director: Samuel Bayer
Género: Terror
Reparto: Jackie Earle Haley, Rooney Mara, Kyle Gallner
Duración: 102 minutos 

Freddy Krueger es un poco como ‘Alien' o ‘Terminator': sus jefes lo resucitan y lo ponen a currar incluso una vez jubilado. La últimas veces que se le ha visto fue en ‘Freddy vs. Jason' (2003) y en la todavía más imposible ‘Freddy vs. Ghostbusters' (2004), lo que da una idea de los terrenos por los que se ha movido estos años el personaje creado en 1984 por Wes Craven.

Detrás de esta 'recreación contemporánea' (así la llaman sus responsables) del clásico del cine de terror está Platinum Dunes, productora artífice de intentar reflotar en los últimos tiempos otras marcas similares, como ‘Viernes 13' y ‘La matanza de Texas', y en concreto, Michael Bay, un derrochador de tomo y lomo que se antoja excesivo para lo que en su día fue una película de bajo presupuesto.

Todo sigue en su sitio y la fotocopia del original es tan evidente que ni asusta: estos chicos deben de estar tan tontos como los de hace 30 años para permitirse el lujo de quedarse dormidos en plena clase (¡ay!) o en la bañera (¡ayayay!), más cuando tu asesino espera a que te quedes frito para cortarte en rodajas. A falta de capacidad de sorpresa, su director, el ex grunge Samuel Bayer, apuesta por matar al espectador a base de subidones sonoros, lo que resulta agotador.

Con todo, sale victoriosa en su principal reto: que un nuevo actor se meta en el traje de Freddy, una vez que Robert Englund ha dicho que no. El nominado a un Oscar Jackie Earle Haley cumple dando miedo incluso sin careta y desvelando el verdadero terror, el origen del monstruo, que el filme de 1984 sólo esbozaba: que a Freddy lo mataron por pedófilo.

Freddy Krueger, el villano de la cara de pizza que nos aterró en los ochenta, vuelve en un ‘remake' de su primera película, destinado a las nuevas generaciones de estudiantes de instituto. Nada ha cambiado mucho desde entonces, sólo la telefonía móvil: una pandilla de jóvenes es víctima de un asesino que sólo aparece en sueños. Se trata de un jardinero al que un grupo de padres quemó vivo años atrás y que vuelve para vengarse.