Publicado: 17.12.2013 16:31 |Actualizado: 17.12.2013 16:31

La Fundación Francisco Franco pide 12.000 euros al artista que hizo un punching-ball con el dictador

La entidad ha denunciado de nuevo al escultor madrileño Eugenio Merino por utilizar la figura de Franco en una de sus obras.

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La Fundación Francisco Franco, que tiene como "objetivo prioritario la difusión de la memoria" del dictador, exige al escultor Eugenio Merino 12.000 euros por su obra Punching Franco. Es la segunda demanda que la entidad impone al artista con el argumento: "daños al honor al dictador". Ya se querelló la obra Always Franco, una escultura de Franco dentro de un refrigerador, expuesta en ARCO 2012. La fundación perdió el juicio este verano. 

Punching Franco, la obra objeto de la última denuncia, fue exhibida por primera vez el pasado mes de julio en Madrid. La exposición Jornadas contra Franco se celebró en apoyo a Eugenio Merino un mes antes del juicio por Always Franco, en la que participaron artistas como Santiago Sierra y Cuco Suárez, entre otros miembros de la Plataforma de Artistas Antifascistas. Con aquél "bofetón artístico" los artistas reivindicaron su libertad de expresión. "No voy a dejar de hacer obras con la imagen de Franco, esto es mi trabajo y no me salgo de la ley" afirma Merino. 

"El problema es que exista esta fundación" declara Eugenio Merino a Público. "Se dedican a molestar y perjudicar mi imagen con el mismo argumento ridículo" añade el autor. A pesar de la desestimación de la denuncia anterior, "se atreven a denunciarme de nuevo por considerar a un artista una figura débil", en cambio, "no son capaces de acusar a espacios televisivos, como el de Wyoming, que también utilizan la imagen del dictador", añade Merino.

La defensa del artista ha presentado un escrito en los juzgados en respuesta a la demanda impuesta por la Fundación Francisco Franco. El documento declara que "la obra pretende llevar a la reflexión" y como el propio autor indicó, "pretendía representar la manera en que la imagen de Franco sigue permanente en nuestra cultura". Merino sostiene que "el principal problema es que los miembros de la fundación no consideran a Franco un dictador".

El escultor denuncia que "vender la marca España sin la figura de Franco es mentira, existe una clara contradicción española por muchas razones", a causa de la permanencia de instituciones que aparan la figura del dictador. Merino se muestra optimista y está seguro de que esta vez tampoco "van a ganar".