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Gigante en la creación y en la destrucción

La obra de una artista esencial  

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'Todo lo que puedo ser para ti es una oscuridad que conocemos'

‘Tears dry on their own'

En su segundo disco, Mark Ronson, que había trabajado con Christina Aguilera y Robbie Williams, se añadió a las tareas de producción. Tanto él como Salaam Remi, productor de ‘Frank', tenían especial sensibilidad para el estilo R&B y el soul contemporáneo que Amy abrazó en su abandono de la canción jazz. Los grupos de chicas de la Motown y el muro de sonido de Phil Spector eran el ‘Padre nuestro' en el estudio de grabación. En ‘Tears dry on their own' se rinde un sentido homenaje al ‘Ain't No Mountain High Enough', popularizada por Marvin Gaye en 1967.

'Me mentí a mí misma, /

como sabría que haría. /

Te dije que estaba en problemas, / ya sabes que no soy buena'

‘You know i'm no good'

La publicación de ‘Back to black' en 2006 contribuyó, si no provocó, una avalancha revival de bandas de soul cuyo efecto todavía no se ha apagado del todo. Artistas como Duffy o Adele aparecieron a rebufo de Winehouse con intención de comerse parte del pastel que se estaba cociendo. Adele lo logró, convirtiéndose en la actualidad en un fenómeno superventas en Reino Unido. Este estallido no se limitó a las mujeres: en Europa han tenido éxito considerable las canciones del estadounidense Eli ‘Paperboy' Reed y artistas como Jamie Lidell, con un soul más experimental y sofisticado, también aprovecharon la fuerza de la corriente.

'No estoy avergonzada, pero la culpa te matará, / si no lo hace ella primero'

‘just friends'

Amy Winehouse tenía una voz privilegiada y propia, interpretaba con la sensualidad y seducción de las grandes del jazz y el soul y capturaba la atención con un discurso narrativo a la altura de muy pocos. No sólo era una vocalista genial, sino que escribía letras intensas e imaginativas que huían de los lugares comunes y nacían de su propia experiencia vital. ‘Just friends' es una instantánea de una vida al borde del precipicio recorrida por un doble sentido: ¿Es un hombre o es una sustancia el 'amigo'?

'¿Por qué siempre me quieres controlar? /Lo único que necesito de mi hombre es que cumpla su papel'

‘Stronger than me'

Su primer single, ‘Stronger than me' (2003), se iniciaba con un débil y caótico balbuceo que adelantaba el desorden vital que estaba por llegar. Su primer disco no venía empapado de soul, sino de una canción jazz contemporánea que la colocó en lo alto de las listas de ventas, aunque sus cifras millonarias se consolidarían con ‘Back to Black'. Su formación musical era sólida: varios miembros de la familia de su madre eran músicos de jazz y de niña absorbió la colección de discos que tenía en casa, desde Frank Sinatra a Ella Fitzgerald, pasando por Dinah Washington o Billie Holiday. 'Prefiero quedarme en casa con Ray', cantaba en el gran éxito que dejará para la posteridad, ‘Rehab'. Se refería, claro, a Ray Charles.

'No tengo 70 días, / porque no hay nada que puedas enseñarme'

‘Rehab'

Escuchando sus discos, se hacía creíble que nadie le pudiera enseñar algo a Amy Winehouse, al menos en el plano musical. Tuvo algo de niña prodigio, a los 13 años ya tocaba la guitarra y estudiaba teatro, disciplina que se notaba en sus explosivos conciertos. Porque antes de palidecer en el Rock in Rio de Lisboa o tener que bajarse del escenario en su último recital en Serbia, el directo de Winehouse era brillante. Muchos recuerdan su actuación en Benicàssim en 2007 como una de las mejores del festival. El fenómeno estaba a punto de estallar: en el FIB cobró 50.000 euros; un año después, en Rock in Rio, medio millón.

'Sólo decimos adiós con palabras, / me morí cien veces, / tú vuelves a ella / y yo vuelvo a...'

‘Back to black'

Sus letras apuntaban en todo momento hacia un mismo objetivo: su experiencia personal. Ni el éxito cambió su necesidad de contar lo que vivía, que estaba lejos de ser rutinario. Sólo publicó dos discos, pero logró registros que otros no alcanzan en toda una carrera. Con ‘Back to black' saltó el charco y triunfó en Estados Unidos, territorio siempre hostil para los artistas británicos. Ganó cinco grammys y concilió dos extremos difíciles de unir: crítica y público. Artistas de prestigio se rindieron a su voz: una de sus últimas grabaciones ha sido en el segundo disco de duetos de Tonny Bennet, que se publicará en septiembre, donde canta el estándar ‘Body and soul', popularizado por Billie Holiday en el pasado. Además, un grupo tan alejado de su estilo como Arctic Monkeys versionó ‘You know I'm no good'.

'Le registraré en la puerta para comprobar si trae hierba, / estoy más tensa que el equipo de seguridad de un aeropuerto'

‘Addicted'

La droga es uno de los grandes temas del repertorio del rock and roll. Winehouse, que cantaba lo que vivía, relató sus devaneos tóxicos con transparencia, sencillez y una extraña lucidez. Miles de personas cantaban y bailaban en sus conciertos versos como 'Intentan que vaya a rehabilitación, pero yo dije no, no, no'. Entretenimiento y tragedia, extremos que se tocaban. Como su propia vida.