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Hacienda reclama a José Saramago

La Audiencia Nacional lo condena a pagar 717.000 euros y los abogados de la familia aseguran que tributó en Portugal 

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Dos meses antes de morir José Saramago la Audiencia Nacional confirmaba la sentencia que emitió dos años atrás: el escritor debía pagar 717.651 euros a la Hacienda española al concluir que el premio Nobel no ha logrado justificar su residencia fiscal en Portugal en el recurso planteado. Los abogados de la familia comunicaron ayer que la sentencia será recurrida ante el Tribunal Supremo.

El escritor nunca llegó a conocer dicha condena, a pesar de que tanto él como su esposa, Pilar del Río, llevasen diez años recurriendo sentencias para demostrar que Saramago tributaba en Portugal, tal y como cuentan a este periódico fuentes cercanas a la familia del autor de El viaje del elefante.

'Él declaraba en su país de origen', dice su abogado

Sus abogados aseguraban ayer que no han faltado nunca al tributo en el país luso, lugar en el que tenía la residencia fiscal José Saramago 'porque ese es su país de origen', según informó ayer el abogado Andrés Sánchez a Público. La suma que se le reclama es la relativa a los ejercicios fiscales 1997, 1998, 1999 y 2000. De entonces a esta parte no ha ocurrido ninguna otra investigación fiscal por parte del fisco español.

La propiedad de un autor

¿Dónde vivía José Saramago? ¿Dónde escribía José Saramago? ¿Dónde planteaba sus novelas y artículos el premio Nobel de Literatura? Para la Hacienda española y la Audiencia Nacional, el escritor luso tenía que tributar en España porque tenía padrón en Tías, provincia de Lanzarote; porque su residencia estaba en Lanzarote; y porque su actividad económica se desarrolló en España, como demuestran los ingresos que recibía de entidades españolas como el diario El País, la Fundación Duques de Soria, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) o la Complutense de Madrid (UCM) y que él domiciliaba en Lanzarote, tal y como señala la sentencia.

La familia asegura que rompió con el Gobierno portugués, no con Portugal

Para la familia y los abogados del bufete Cuatrecasas, Saramago, la residencia fiscal, su cuerpo, su alma y su producción forma parte de Portugal, porque también tenía padrón en Lisboa; porque 'las reglas de desempate entre las reclamaciones de dos países, técnicamente se decanta a favor de la nacionalidad, y en este caso la nacionalidad es portuguesa, aunque él se viera obligado a vivir en España después de la persecución sufrida en Portugal', como aseguró Andrés Sánchez.

El abogado se refiere a la ruptura de Saramago con el gobierno de Portugal en 1993 tras la censura en el país vecino de su novela El Evangelio según Jesucristo. Pero 'ello no supuso un traslado definitivo a la isla ni una ruptura social, económica y cultural con Lisboa, ciudad en la que vive desde 1924'. Es decir, que Saramago rompió con el Gobierno portugués, no con Portugal.

Durante el proceso judicial, la inspección técnica sobre el trabajo de José Saramago llegó a apuntar que el autor escribió más en Lanzarote que en Lisboa. 'Una valoración absolutamente personal, que no se demostró. Sólo Pilar del Río sabe dónde escribía su marido. Ella dice que él escribía, sobre todo, donde le tocaba, debido a sus viajes continuos', añade Andrés Sánchez para quien la inspección de Hacienda ha hecho un 'trabajo muy pobre'.

Ciudadano universal

Según los abogados de la familia, 'la determinación de la residencia fiscal de las personas físicas es una cuestión compleja'. De hecho, en el comunicado oficial lanzado por el bufete ayer alegaba que José Saramago 'ha sido una personalidad de carácter universal que ha repartido su vida entre una multitud de lugares a los que su quehacer literario le ha conducido'.

La sentencia acude al discurso de la entrega del premio Nobel en Estocolmo, en el que se alude a su residencia en Lanzarote para demostrar que su tributo fiscal pertenece a España. Sin embargo, eso es 'una descontextualización interesada', explica el abogado. 'Tal y como dice Pilar del Río eso no fue más que una metáfora'.