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Hay vida (y moda) fuera de Ifema

La 54 edición de Cibeles Madrid Fashion Week arranca hoy con el Off, los desfiles alternativos

ROCÍO PONCE

En Cibeles ya no cabe ni un alfiler. Y mucho menos ahora con las jornadas maratonianas propuestas para recortar en un día la duración de la pasarela madrileña. La directora de Cibeles, Cuca Solana, explicó a Público que son muchos los diseñadores que quieren presentar sus colecciones en Ifema, pero que no hay espacio para todos. Uno de estos casos es el del diseñador Miquel Suay, que espera que su experiencia en el Off le dé 'visibilidad' para entrar a formar parte de Cibeles en futuras ediciones.

El Off (que implica costearse el 100% del desfile —casting, maquillaje, peluquería, gabinete de prensa, espacio, luces, sonido...—, que puede rondar los 50.000 euros) se convierte en una alternativa para los diseñadores. Lo único que les une a la Cibeles Madrid Fashion Week (CMFW) es aparecer en el calendario oficial. Aunque Solana matiza: 'Todos son parte de la semana de la moda de Madrid y eso la enriquece'.

También hay otros diseñadores, como Alvarno (Arnaud Maillard y Alvaro Castejón) y Rabaneda, que prefieren realizar sus shows en espacios diferentes con total libertad en cualquier aspecto del desfile. 'Siempre hemos elegido hacerlo donde queríamos porque es importante el envoltorio que le das a la colección', explica Castejón. Haber crecido en la moda parisina y neoyorkina -de la mano de Karl Lagerfeld y Oscar de la Renta- les hace creer que una auténtica semana de la moda debe involucrarse en la ciudad, 'con su energía y su ambiente'. Rabaneda presentará Bones Crown en el Centro Lope de Vega. 'Quería hacerlo en un convento o lugar con connotaciones religiosas por la inspiración de la colección', explicó el joven diseñador. Que considera que es 'imposible' hacer en Ifema los tipos de desfiles que se pueden ver en el Off. 

Los diseñadores del Off reivindican la incursión de la moda en escenarios de Madrid 'En Madrid hay sitios preciosos que podrían ser espectaculares escenarios de moda', recuerdan desde Alvarno, para los que esta disciplina es 'un mundo de cambios y novedades donde hay que cuestionarse todo constamente'. Los diseñadores que forman The 2nd Skin Co, Antonio Burillo y Juan Carlos Fernández, creen que es fundamental hacer partícipe a la ciudad porque la moda, al margen de ser una empresa, 'tiene sus particularidades y necesita sorprender y hacer espectáculo'. Rabaneda presentará su segunda colección de noche, en la biblioteca de un antiguo convento, plagada de arcos y con una posterior recepción en el patio interior al aire libre.

Nada que ver con las cinco jornadas que de 10.30 a 21 horas que propone la CMFW en el ya mítico pabellón 14 de Ifema, a las afueras de la capital, y en dos pasarelas estándar con pocas posibilidades de personalización. Aunque, eso sí, los que allí plantan sus diseños tienen un elevado apoyo financiero, de gestión de casting, maquillaje y peluquería, y de encontrarse en un foco único para prensa y clientela. 'Estar fuera de la plataforma habitual implica más esfuerzo para atraer medios, además del coste', explica Miquel Suay, que presentará su colección en el Hotel Puerta de América. 'No estamos en contra de Cibeles, sino presentando nuestras propuestas de forma alternativa', explica Juan Carlos Fernández. Otra de las diseñadoras, será María Lafuente, habitual del Off, y que volverá al Círculo de Bellas Artes con su nueva colección, y el diseñador José Matteos.

'Que haya menos días no significa que haya menos desfiles', explica Solana

Para evitar que el Off de Cibeles se sienta desamparado ha nacido una propuesta: Madrid Fashion Show. Al amparo del Ministerio de Cultura y la Universidad Complutense de Madrid y con el patrocinio de diversas marcas, esta iniciativa pretende aglutinar a los diseñadores del Off (dos de los seis de esta edición) y ofrecerles presentar sus colecciones sin coste alguno. 'No queremos competir, sino generar un nuevo carril para un tipo de público interesado en desfiles en edificios emblemáticos, no algo enlatado como Cibeles', afirmó uno de sus creadores, Francisco Toledo.

De las seis jornadas habituales se ha pasado a cinco. No es por la crisis, puesto que Cuca Solana reconoce que tienen más patrocinadores, sino por no coincidir con semanas de la moda 'mayores', que acaparan focos y clientes. Imposible librarse de Londres, pero se ha sorteado la de Nueva York y Milán.

'Que haya menos días no significa que haya menos desfiles', explica Solana. Antes había seis desfiles al día y en esta edición se celebrarán ocho. No ha habido caídas de diseñadores -sólo la de Alma Aguilar por su reciente maternidad-, pero una de las diseñadoras de la plataforma de nuevas promesas, El Ego, se estrena en Cibeles: la corsetiére Maya Hansen.

El pasado 13 de agosto falleció el diseñador Jesús del Pozo. 'Es la gran ausencia y le echaremos de menos, pero el mejor homenaje es que su colección se presentará porque trabajó hasta el último día', recuerda Cuca Solana.

El Ego se mantiene en la última jornada, que se cerrará con la segunda edición del Cool People en Cibeles: amantes de la moda que se suben a la pasarela con sus propios looks. 'Ni quita ni resta a Cibeles, es una actividad más que tiene su gracia', explica la directora.

Para romper la monotonía, el día 19 Rusia irrumpirá en Cibeles, En el marco del año dual España-Rusia, la pasarela española incluye un singular desfile en el que 20 creadores de moda rusos darán a conocer sus propuestas. El resto seguirá igual que siempre. Madres e hijas cogiendo muestras y revistas como locas en un Cibelespacio que cada edición se abarrota más, colas interminables para aprender a maquillarse o que te peinen gratis, aires frescos con las propuestas del Showroom de El Ego (una especie de mercadillo de nuevos diseñadores) y dos pasarelas -poco accesibles para el público (sólo clientes y prensa)- que buscan un sitio para la moda española en el marco internacional.

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