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Hopkins se pasa a la música clásica

El actor edita Composer', un álbum con composiciones propias interpretado por la Sinfónica de Birmingham  

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Sir Anthony Hopkins comienza el año con una nueva faceta artística: el próximo 16 de enero estrenará su primer disco como compositor. Se trata de Anthony Hopkins - Composer, un álbum de música clásica, cuyo lanzamiento oficial arrancará en la emisora británica Classic FM, en el que el actor galés de 74 años ha escrito nueve piezas. El trabajo supone una especie de recorrido vital de este meló-mano empedernido, que ha recuperado del cajón de sastre viejas anotaciones, antiguas partituras; algunas de ellas prácticamente se remontan a su adolescencia.

El disco se grabó durante el verano pasado, cuando la Orquesta Sinfónica de Birmingham (CBSO), bajo la direc-ción de Michael Seal, interpretó los temas compuestos por Hopkins en el Birmingham Symphony Hall. Cuenta, además, con la colaboración espe-cial del director de orquesta y violinista holandés André Rieu que, como resucitador del vals, ha sido quien ha grabado el tema And the Waltz Goes On. Se incluyen, además, las composiciones que Hopkins realizó para las dos películas que ha dirigido y protagonizado hasta la fecha: August (1996) y Slipstream (2007).

El disco es un recorrido por la biografía del actor y de su melomanía

El propio Hopkins delata los rasgos autobiográficos del disco, más notables en temas como el de viento Circus, en el que rememora las tardes de circo que pasaba con su abuelo, o Margam, el pueblo en Neath donde se crió. Asimismo, tal y como subraya en los créditos del álbum, su tercera mujer, la colombiana Stella Arroyave, le ha servido de fuente de inspiración y a ella dedica, preci-samente, el aria que lleva su mismo nombre. Todo un crisol de emociones, que van desde la energética The Plaza, al mucho más relajado Braken Road.

No es la primera incursión del eterno Hannibal Lecter de El silencio de los corderos (1991) en el mundo de la música: en octubre de 2008, no sólo la Orquesta Sinfónica de Dallas interpretó algunas de sus piezas, como The Masque of Time, sino que él mismo se atrevió a dirigir a la orquesta con su Schizoid Salsa ante el auditorio del Meyerson Symphony Centre de Texas.

También incluye las composiciones que hizo para los dos filmes que ha dirigido

Y es que el galés ya recibía clases de piano a la edad de 6 años asegura que lo toca casi a diario en su resi-dencia de Los Ángeles, y en los últimos tiempos se ha vuelto un asiduo del estudio de grabación de su amigo Stephen Barton, compositor de bandas sonoras como Yo, robot (2004) y colaborador habitual de Hollywood en películas como Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian (2008), El reino de los cielos (2005) o Bridget Jones: sobreviveré (2004). De hecho, Barton ya colaboró con Hop-kins en los arreglos orquestales de la banda sonora de Slipstream.

El actor, que compara el lanzamiento de su disco con 'haber encontrado una cuerda extra para mi violín', muestra su satisfacción con el resultado, todo 'un sueño hecho realidad gracias al trabajo conjunto de la CBSO y Classic FM', apunta. A fin de cuentas, el caníbal, ahora de partituras, llevaba años soñando con poder convertir sus 'ideas garabateadas', sus 'explosiones de melodías, en obras que pudieran ser interpretadas por una orquesta completa'.