Público
Público

Los infectados de 'Resident Evil' rompen la cuarta pared

La popular serie de videojuegos da el salto a las 3D de la portátil de Nintendo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La llegada de los zombis de Resident Evil a la nueva portátil de Nintendo ya disparó las expectativas de los fans durante el lanzamiento de la consola hace unas semanas. Las imágenes mostradas lucían un aspecto digno de las últimas entregas de la serie, Resident Evil 4 y Resident Evil 5, es decir: potencial gráfico de última generación y juego dirigido a la acción, a convertir muertos vivientes en coladores andantes por encima de las atmósferas o la tensión que han marcado la serie desde sus inicios hace 15 años.

Estructurado en 30 misiones contra el reloj, el desarrollo de Resident Evil: The Mercenaries 3D no es convencional. En lugar de apostar por llevar al jugador a través de una trama que avanza, el desafío consiste en superar niveles independientes con el único objetivo de acabar con todos los enemigos que surjan al paso del jugador y hacer una buena puntuación. Una idea bastante simple que puede funcionar según cómo se analice. Por un lado, parece adecuada para una portátil y el modo habitual de disfrutarla, a partir de partidas cortas pensadas para jugar en cualquier lugar mientras se tenga un rato libre.

Por otro lado, es difícil no quitarse de encima la impresión de oportunismo con este título por parte de Capcom, que en los últimos tiempos ha estirado la franquicia a base de remakes, spin-off y variaciones. Puede que Mercenaries no dé para otra cosa: en realidad es una puesta a punto de un modo de juego adicional que acompañaba en 1999 a Resident Evil 3, pero desarrollado ahora en escenarios recuperados de Resident Evil 4 y Resident Evil 5. Lo que antes era un agradecido modo adicional, se vende ahora como juego completo, y exige una consideración íntegra que probablemente sólo le den sus fans.

Los escenarios son amplios, con varias alturas y recursos. No se puede decir lo mismo de los enemigos, cuya tipología es escasa. El efecto 3D es espectacular y realmente sí que consigue aportar algo todavía no visto a la serie, aunque en el fondo no deje de ser maquillaje. Se han incorporado varios tipos de controles para los recién llegados a Resident Evil. Y la posibilidad de jugarlo en modo cooperativo, también a través de internet, aporta mucha diversión a su árido desarrollo.

La duda surge cuando hay que plantearse los objetivos que nos empujan a jugarlo. ¿Conseguir mejores armas? ¿Desbloquear personajes? ¿Escenarios? ¿Trajes? Todo eso está muy bien cuando arropan un producto a la altura, pero no como plato principal. Esto es un snack mientras llega el prometedor Resident Evil: Revelations.