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Los internautas migran a servicios similares a Megaupload

FileServe y DownUpload han retirado los programas de gratificación ante el peligro de denuncia

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Un paseo por alguna de las páginas de enlaces españolas más populares muestra que la vida sigue igual. En las que tienen un foro hay centenares de mensajes sobre el cierre de Megaupload. Algunos se lamentan del trabajo perdido, pero la mayoría sigue a lo suyo: unos subiendo películas o series, otros descargándolas ya desde otro sitio de alojamiento de archivos. Sólo unos pocos creen que el descargar se va a acabar. Y son aún menos los que se lamentan por la suerte de los cuatro detenidos. ¿Para tan poco ha servido una operación tan mediática?

El bloqueo de Megaupload y la detención de algunos de sus responsables provocó una oleada de mensajes en sitios como Vagos y en los foros de CineTube o PorDescargaDirecta. En Series Yonkis no hay canal de comunicación para los usuarios desde que eliminaran el foro el pasado 16 de enero. Por definición, estas webs nunca alojan los archivos, sólo enlaces que señalan a servicios como Megaupload. Pero pasado el shock del primer día, todo ha vuelto a la normalidad. De hecho, los usuarios intensivos de estas páginas españolas habían dejado de usar Megaupload en favor de otras como FileServe, FileJungle, DownUpload y una decena más.

«Actuamos con firmeza contra las infracciones», dicen en Rapidshare

La migración a otros negocios de alojamiento de archivos (ciberlockers) es una primera consecuencia del cierre de Megaupload. Una segunda es que los dueños de estos irán con más cuidado. En la denuncia del FBI se relata cómo los responsables del sitio premiaban a los que más archivos subían, los uploaders, con puntos que podían canjear por dinero. Tanto FileServe como DownUpload han retirado estos días esos programas de gratificación.

Otras empresas que en su día fueron las más usadas, como RapidShare, aseguran que la cosa no va con ellas. En un comunicado, la directora ejecutiva de este servicio suizo, Alexandra Zwingli, aseguró: 'Nosotros actuamos con firmeza contra la infracción de la propiedad intelectual'. Este ciberlocker implantó el sistema previsto por la Digital Millennium Copyright Act (DMCA). Esta ley estadounidense obliga a los proveedores de servicios de internet a habilitar un mecanismo para recoger denuncias de propietarios de derechos y retirar el contenido infractor. Megaupload también lo incluía en su web, pero no parece que le hiciera mucho caso.

Las autoridades de EEUU podrían actuar contra los

'RapidShare es un servicio completamente legal, como Swisscom o YouTube, con servicios comparables a Drop-box, y no ofrece un sistema de recompensas como el que Megaupload tenía para los archivos más descargados', defiende Zwingli. Todas las palabras de la frase están dichas con intención. En la primera línea se comparan con empresas irreprochables (aunque YouTube ha tenido sus encontronazos con la industrial cultural). En la segunda, al mencionar el servicio de alojamiento de archivos Dropbox, recuerda que el negocio de los discos virtuales es completamente legal.

Pero la clave está en el final de la frase de Zwingli. Los dueños de Megaupload animaban a la gente a subir material protegido, al menos eso dice la denuncia del FBI. Esta incitación a vulnerar la propiedad intelectual parece ser el argumento más serio que tienen contra los detenidos. Aunque intenten alegar que ellos no eran los que colgaban el material sino los usuarios, no parece que eso les disculpe. Tras el caso Grokster, un servicio de descargas P2P, el Tribunal Supremo de EEUU dejó establecido en 2005 la figura de la contribución a la infracción, una especie de inducción al delito.

Varios periódicos de EEUU se hacían eco ayer de la posibilidad de que el FBI use los servidores requisados para fisgonear en las cuentas de los usuarios a la caza de archivos no autorizados. En EEUU no existe la figura de la copia privada, que ampara al usuario.

De hecho, en la última década, unas 50.000 personas han sido denunciadas allí simplemente por compartir archivos. El abogado David Maeztu escribía ayer en su blog que, en teoría, las autoridades estadounidenses podrían actuar contra los uploaders españoles que hubieran recibo premios de Megaupload. Y entonces sí que el caso adquiriría proporciones gigantescas.