Publicado: 11.11.2013 07:35 |Actualizado: 11.11.2013 07:35

Invertir la herencia de tus padres en publicar un libro

"El dinero está para convertirlo en sueños", opina Raúl Gómez Samperio, que ha publicado la historia centenaria de su equipo: el Racing de Santander 

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¿Hasta dónde podemos llegar para cumplir nuestros sueños? Interesante pregunta que no hace mucho se hizo Raúl Gómez Samperio, un funcionario del departamento de prensa del Gobierno de Cantabria, capaz de invertir el dinero de la herencia de sus padres para publicar el libro que quería sobre el centenario del Racing de Santander. Capaz, incluso, de arriesgar ese dinero en un mercado tan escéptico como el editorial. Pero, como dice él, una vez que ya ha sacado el primer tomo, "el dinero es para gastarlo y para convertirlo en sueños".

"Yo llevaba más de diez años con este proyecto. Mi idea siempre fue la de hacerlo con el club hasta que me di cuenta de que era un acuerdo equivocado", relata Raúl. "En la reunión con Harry [Ángel Lavín —el presidente del Racing—], vi que el hombre estaba muy verde nada más escuchar su primera pregunta: '¿cuánto dinero vais a dar al club por hacer este libro?'", agrega.

Raúl comprendió rápido que no había manera. "La siguiente cosa que nos dijo es que si colocábamos el escudo del club en la portada, debíamos pagar al Racing. Así que, si se mira bien la portada, no utilizamos el escudo oficial del club, sino que empleamos uno que han hecho las peñas durante el centenario. Es un escudo dibujado", confiesa.

Raúl Gómez Samperio, un escritor y periodista reputado de Cantabria, también buscó el apoyo del Banco Santander. "Entiendo que ahora mismo el tema del Racing es delicado; a día de hoy, no es un valor positivo para ningún empresario", justifica. El propio Raúl tenía claro que, si hubiese llegado a un acuerdo con el club, lo primero que habría exigido es "un adelanto, un anticipo". "No me fiaba nada de ellos", lamenta.

La siguiente alternativa, que en otro tiempo habría sido la más lógica, estaba en las editoriales. "Pero ni siquiera lo intenté. Conozco este mundo y creo que habría sido una pérdida de tiempo", opina. A pesar de todo, la situación nunca amenazó con la desesperación. "Cuando yo presenté el trabajo al Racing, a finales de 2012, ya teníamos, incluso, las páginas maquetadas. José Manuel Holgado —mi compañero— y yo ya llevábamos mucho tiempo en la hemeroteca, habíamos dedicado miles de horas a este trabajo", recuerda. Sin embargo, no cree su empeño se convirtiese en una obsesión para ellos: "Nunca fuimos tan patológicos, pero sí era un sueño", insiste.

"A mi padre le habría gustado esto; fue el primero en llevarme al Sardinero", señala el autor

El problema es que Raúl no es ningún mecenas. "Yo soy funcionario. No me quejo, pero en los últimos años sé que me han bajado el sueldo, que todo son recortes, que tengo una familia y que la cosa no es fácil", explica. "Pero tenía la herencia de mis padres intacta. Nos dejaron una casa a mi hermana y a mí, la vendimos y sacamos un dinero", detalla. Así que decidió invertir ese dinero en el libro sin ningún miedo. "La primera mitad de dinero ha sido para el primer tomo y la siguiente será para el segundo, que saldrá el próximo año y que abarcará los 50 años que nos quedan del club".

Raúl jamás aceptó el pesimismo: "Prefería el riesgo", dice. "Yo siempre supe que no me iba a comer ese trabajo; tenía ese dinero guardado y es evidente que si no hubiese sido por mis padres no hubiese podido, pero creo que a mi padre le habría gustado esto", argumenta. "Él fue el primero que me llevó a El Sardinero y yo se lo devolví, cuando ya era mayor y le llevaba al estadio, incluso cuando tenía Alzheimer", rememora.

Hoy han pasado seis meses desde la publicación del libro y Raúl no sabe siquiera si ha recuperado ese dinero. "Creo que sí, que el dinero invertido ya lo tenemos en el banco, pero desconozco totalmente las cifras", asegura. "Para mí, en realidad, el dinero es como un ente abstracto; es más, es que ni siquiera sé exactamente cuál es mi nómina en el Gobierno", añade.

"El dinero para mí es un ente abstracto, no sé ni cuál es mi nómina en el Gobierno"

Lo que sí tiene claro son sus prioridades: "Hay cosas que no se improvisan en esta vida. Hay cosas como el placer que proporciona la elaboración de un libro que no tienen precio. Por eso yo siempre tuve claro de que, aunque al final pueda perder dinero —que creo que no va a ser el caso—, no será un tiempo desperdiciado", defiende. "Para mí, la gratificación está en la crítica que ha tenido el libro; todos nos han felicitado, periodistas, aficionados, futbolistas..., hasta un historiador de fútbol de la reputación de Bernardo de Salazar, que cuando se pone a criticar te saca punta a todo", presume Raúl.

Atrás quedan más de diez años de dedicación. "He dedicado fines de semana, vacaciones, tardes enteras", recuerda. "Sin olvidar el trabajo de José Manuel Holgado, que es un coleccionista de datos que le pone a todo la máxima exactitud. Y para averiguar la historia de los primeros años del Racing ha habido que buscar mucho. Casi se puede decir que Holgado ha llegado a vivir en la hemeroteca", cuenta el autor del libro sobre su compañero de faenas.  "Lo conocí por casualidad en Torrelavega, en la presentación de un libro, y me dije rápidamente 'a este hombre no se le puede dejar escapar'", añade.

Sea como sea, la realidad es que el primer tomo, que abarca los 50 primeros años del Racing (1913-1963), ya está en la calle a un precio de 35 euros. "Sé que es un precio caro, pero se invirtió en un producto de calidad, portada, gramaje de papel, 400 páginas y 400 fotografías, en definitiva, todo", vende Raúl, que invirtió más de 25.000 euros en 3.000 ejemplares. Aun así, insiste en que jamás lo vio a fondo perdido: "La mitad del beneficio estaba asegurada: la satisfacción personal". 

Y ahora que ya ha vendido más de la mitad de la tirada, los autores, Raúl y José Manuel, siguen consumiendo gran parte de su tiempo libre en la realización del segundo tomo. Lo dicho: no todo es el dinero, los sueños también importan.