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Jimi Hendrix, superhéroe espiritual

El cómic 'Electric requiem' resalta la búsqueda del alma musical del célebre guitarrista  

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Jimi Hendrix (Seattle, EEUU, 1942-Londres, Inglaterra, 1970) tocaba la guitarra con los dientes. Si se observan sus actuaciones hay decenas en YouTube se ve a un músico que juguetea con las cuerdas musicales como si quisiera extraerle sonidos hasta la fecha desconocidos. Sube y baja los hombros. Se cuelga la guitarra a la espalda. De alguna manera consiguió su objetivo. Muchos de los que acudieron al famoso festival de Woodstock jamás escucharon el himno estadounidense (The Star Spangled Banner) como Hendrix lo tocó aquella mañana de agosto de 1969. Para los asistentes, aquel día, B. B. King y sus contemporáneos, Eric Clapton y Pete Townsend, pasaron a un segundo plano.

Los dibujantes y guionistas italianos Mattia Colombara y Gianluca Maconi han intentado trasladar esta obsesión de Hendrix por arrancarle el alma a la guitarra a la novela gráfica Electric Requiem (La Cúpula) en la que narran en blanco y negro la biografía del músico. 'Hemos intentado crear un libro que jugase con las reglas del cómic como Jimi jugaba con las estructuras musicales', afirman en el cómic los dos artistas, quienes han concebido cada capítulo como si fuera una canción, contenida a su vez en un álbum conceptual dividido en tres partes: nacimiento, auge y declive del músico, que murió, como sus colegas Jim Morrison y Janis Joplin (y ahora, Amy Winehouse), a los 27 años. En 2010 se cumplió el 40 aniversario de su desaparición.

Una atmósfera muy espiritual recorre todas las páginas de este cómic. Los dos autores han puesto el acento en la cultura negra y cheyene que corría por las venas del músico como razón principal para su interés por la música. Toda la historia parece estar envuelta en un sueño. No hay, por tanto, mucho interés por relatar las partes más oscuras de su vida. Ni su infancia se crió con su abuela y su madre, alcohólica, murió joven, ni la adolescencia y la juventud, época en la que fue expulsado del Ejército y sufrió la discriminación racial de entonces. Tampoco hay regodeos conspirativos alrededor de su muerte. 'Hemos buscado hacer la historia lo más universal posible, creando nuestro Jimi de modo que pudiera dirigirse a cualquiera. Esperamos que los apasionados de la guitarra no se hayan molestado al no encontrar revelados misterios increíbles', recalcan los autores.

El músico está muchas veces retratado como una especie de superhéroe: debe luchar contra dragones y monstruos para encontrar la piedra filosofal de la música. Estas secuencias oníricas, se deben, según Colombara y Maconi, a que cuando era niño, Hendrix fue un lector voraz del Príncipe Valiente, de Harold Foster. Esta imagen también le describe como un tipo solo pese al éxito: 'El amor no quiere a nadie en estos tiempos. Yo intenté hacerme fuerte, como si lo que me rodeaba no fuera conmigo, y lo que conseguí fue ir aislándome cada vez más', afirma el Hendrix personaje en una de las viñetas en la que aparece vestido como el Hamlet que interpretó Lawrence Olivier en 1948.

No obstante, esta novela gráfica no es sólo surrealismo. Los autores relatan cómo se formó la banda The Jimi Hendrix Experience y cómo conoció a Clapton y enseguida surgió la rivalidad entre ellos; también describen la famosa pelea entre Hendrix y Pete Townsend, de The Who, en el Festival de Monterrey en junio de1967. Entre las viñetas aparecen, además, caras conocidas de finales de los sesenta: The Beatles, Brian Jones, Keith Richards, Mick Jagger, Chas Chandler, además, delas groupis y novias del gui-tarrista, como Fayne Pridgeon, Linda Keith y Monika Danneman, la última persona que vio con vida al mejor guitarrista de la historia, según la revista Rolling Stone.