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"Nuestros lectores están reaccionando"

Christopher Platt, director de Colecciones de la Biblioteca de Nueva York, se enfrenta a un recorte de 40 millones de dólares en la institución

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Christopher Platt pasó por Madrid hace unos días para participar en las XIX Jornadas de Bibliotecas organizadas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Director de Colecciones y Circulación de la Biblioteca Pública de Nueva York, es también experto en estrategia 2.0 y web social.

¿Hasta qué punto son importantes los recortes en la Biblioteca Pública de Nueva York?

Durante los últimos dos años, hemos podido absorber los recortes, gracias a la eficiencia y el ahorro que pusimos en marcha. Pero este año, el tercero consecutivo, nos quedan pocos recursos para absorberlos. Aunque seguimos atentos a cualquier partida en la que podamos ahorrar, hemos pedido a nuestros usuarios y seguidores que escriban a los políticos locales explicándoles cuán importante es para ellos esta biblioteca pública. Durante la crisis económica de los últimos años, la Biblioteca se ha hecho todavía más importante para los neoyorkinos que necesitan ayuda para encontrar trabajo, actualizar sus currículos o utilizar nuestro wifi, dado que muchos han tenido que cortar la conexión en sus domicilios.

Conviene recordar que durante la Gran Depresión de los años treinta, las biblioteca públicas de la ciudad de Nueva York estaban abiertas 12 horas diarias, siete días por semana. Hoy tenemos que afrontar un recorte presupuestario de 40 millones de dólares (el 29% del presupuesto) y pelear para evitar semanas de cuatro y cinco días.

¿Están en peligro en EEUU las bibliotecas públicas?

Muchas bibliotecas se han visto afectadas por la crisis económica. Aquí las bibliotecas públicas se financian de muchas maneras, así que los efectos también han sido desiguales. Las tres bibliotecas públicas de Nueva York dependen mucho de la financiación pública procedente de la ciudad, el estado y el Gobierno federal. Y los dos últimos han recortado significativamente los fondos.

¿La reacción de la gente está siendo importante?

Importantísima. Los usuarios de las bibliotecas públicas en Estados Unidos se vuelcan mucho en sus bibliotecas locales, las valoran enormemente. En Nueva York han cerrado varias cadenas de librerías durante los dos últimos años, con leves quejas. La Biblioteca Pública, en cambio, cerró una de sus secciones que estaba previsto renovar y los usuarios reaccionaron, se manifestaron en señal de protesta.

Esto demuestra cuánto aman los usuarios sus bibliotecas. Un veterano bibliotecario de Georgia me contó que había observado cómo sus lectores, a medida que las urbanizaciones de las afueras de las ciudades crecen y se convierten en comunidades con identidad propia, lo primero que desean incorporar es una oficina de correos y una biblioteca.

Con los nuevos hábitos de los lectores y el uso de la red, ¿su biblioteca está perdiendo lectores?

No, todo lo contrario: nunca antes habíamos tenido tantos usuarios. Los lectores, presenciales y electrónicos, están aumentado. Este año, el tráfico supera los dos millones de préstamos mensuales. Es la primera vez en la historia de la BPNY que alcanzamos esa cifra.

¿Cómo transforma la web 2.0 el concepto de biblioteca pública?

Ahora es todo mucho más innovador, para la promoción de los libros, por ejemplo, pero sobre todo de cara a los servicios al ciudadano. El acceso online permite llegar a muchos más usuarios y al mismo tiempo permite que haya un feedback con ellos.