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Libros 'Operación Valkiria' contra Franco en León

El leonés Rubén García Robles, militar de profesión, debuta con la novela histórica 'Operación Fuego Mágico', una obra en la que ofrece su particular visión de la Guerra Civil y fantasea con la posibilidad de que los nazis asesinaran al dictador español

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Francisco Franco durante un desfile del Ejército. ARCHIVO

Dicen los entendidos que una buena novela histórica debe contener mucho de Historia —así, con mayúscula— mezclada con la dosis justa de ficción. Si esa es la fórmula del éxito, entonces el escritor leonés Rubén García Robles ha acertado de lleno con Operación Fuego Mágico (megustaescribir), su desembarco en el mundo editorial.

En su opera prima este leonés que para vivir trabaja como cabo en el Ejército de Tierra cuenta cómo Francisco Franco, dictador de nuevo cuño que había ganado la Guerra Civil apenas dos meses antes, pudo haber muerto en León el 22 de mayo de 1939. Aquel día Franco despedía en el aeródromo de la Virgen del Camino, próximo a la capital leonesa, a las tropas de la Legión Cóndor, la fuerza aérea alemana enviada por Adolf Hitler para convertir España en un campo de pruebas donde mejorar su maquinaria de muerte. En su paso por la contienda española la Legión Cóndor dejó un infausto recuerdo: el bombardeo de la villa de Gernica, el 26 de abril de 1937, con más de 120 muertos.

Evidentemente, esta Operación Valkiria en versión ibérica nunca tuvo lugar, pero García Robles se inspira en hechos reales para urdir una teoría verosímil sobre una conspiración para eliminar al dictador aquella calurosa mañana de la primavera de 1939 en la que acudió a León para despedir a sus amigos nazis. Al autor, sin embargo, le interesa también ofrecer su particular visión de lo que fue la Guerra Civil española.

La conspiración para matar a Franco es una excusa: García Robles prefiere centrarse en las causas que desencadenaron el conflicto bélico y en retratar a una serie de personajes, héroes unos, villanos otros, que tuvieron un protagonismo en aquellos años muchas veces olvidado en la actualidad.

Sin faltar al rigor histórico, recreando hechos reales y añadiendo esa pizca de ficción tan necesaria, García Robles recurre a personajes reales —no hay ni uno solo de ficción en su relato— para elaborar con pulso y ritmo narrativo un relato creíble y entretenido en el que los nazis, por un lado, los comunistas, por otro, y finalmente sus propios generales quieren matar a Franco.

Portada de la novela 'Operación Fuego Mágico'. 

Todos tienen buenas razones para hacerlo en la novela y algunos las tuvieron incluso en la vida real. Los nazis porque estaban muy interesados en lograr que Franco les diera libre acceso a las minas de wolframio, pirita y zinc en Galicia. Esos minerales eran básicos para la industria de guerra alemana y España los tenía en abundancia. Aunque Franco dio vía libre a los nazis, lo cierto es que el proceso no estuvo exento de complicaciones, circunstancia que García Robles aprovecha para fantasear sobre la posibilidad de que los nazis quisieran eliminar a Franco. Los agentes comunistas mandados por Moscú también tenían sobradas razones para matar al dictador y no hace falta decir por qué. En cuanto a los generales franquistas, el autor juega con las tensiones internas que existieron en la cúpula del régimen respecto al grado de implicación de España con el Tercer Reich para imaginar una conspiración. 

García Robles ha buceado en el Archivo Histórico del Ejército del Aire y en otros archivos militares durante cuatro años antes de publicar Operación Fuego Mágico. Ese es uno de los puntos fuertes de la novela: el relato está bien documentado y abunda en detalles históricos, muchos de ellos desconocidos para el lector medio. García Robles se afana por describir el día día de los pilotos alemanes en León: narra cómo organizaban carreras de coches por la provincia o las visitas que hacían al dentista, eufemismo que utilizaban cuando visitaban los burdeles de la ciudad.

Operación Fuego Mágico es, además, un título que tiene amplias resonancias históricas: ese fue el nombre que Hitler le dio a la intervención alemana en la Guerra Civil. La decisión la tomó una noche de verano después de ver una ópera de Wagner en Bayreuth; de ahí el nombre. Este episodio aparece en la novela de García Robles, así como otros muchos —todos reales— que el escritor leonés recrea para ofrecer una visión muy personal de un conflicto que marcó a sangre y fuego la Historia de España.