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Francesc Orteu: "En Europa todos los idiotas sobreviven, en África no"

El filósofo y guionista presenta un ensayo en el que reflexiona sobre el hecho de pensar partiendo de cero y pronostica que "el pensamiento ligado a la supervivencia pronto será una reliquia". Pretende "recuperar esa sensación estimulante de ser capaz de cambiar el mundo sin tocarlo, sólo encontrando otra manera de pensarlo",

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Francesc Orteu.

Publicado por Catedral books, acaba de aparecer en castellano y catalán Piensa, manifiesto inquietante a favor de la ignorancia, un ensayo escrito por el filósofo y guionista Francisco Orteu (1963). El libro tiene un cierto tono de confidencia, de charla a corta distancia entre amigos. Quedamos en un bar a tomar una cerveza y el autor me confiesa de entrada que no tiene ninguna credibilidad, ni la busca. Reflexiona sobre el hecho de pensar partiendo de cero, sin apriorismos, con un lenguaje claro y directo. Pensar es cambiar el mundo sin tocarlo, dice. Orteu habla con convicción y con emoción, y no deja indiferente ni aburre, entre otras cosas porque es difícil predecir sus respuestas.

Tanto en forma como en contenido, el libro tiene un aire diferente, no es un ensayo convencional.

Es un formato nuevo. Los libros de ensayo suelen simular conferencias o clases. En una clase hay quien escucha y quien tiene autoridad para explicar. Yo lo primero que dejo claro es que yo no tengo ninguna autoridad especial sobre lo que estoy contando. Sólo hablo de lo que he observado por mí mismo.

Ya empiezas diciendo en el libro que no pretendes ser coherente.

Ni pretendo ser coherente, ni pretendo exponer todas mis ideas. El libro se parecería más a la poesía, que sólo dice las cosas, que no pretende demostrar nada. El poeta no pretende convencer a nadie. Es pensamiento, es filosofía, pero explicada de una manera diferente.

Afirmas que el pensamiento es humo, que se olvida con rapidez.

"Pensamos que acumulamos el conocimiento como si acumulásemos sacos de trigo, y no...! Conservamos una parte muy pequeña de lo que aprendemos"

Nosotros cuando vamos a la facultad, o al teatro, pensamos que acumulamos el conocimiento como si acumulásemos sacos de trigo, o ladrillos, y no ...! Conservamos una parte muy pequeña de lo que aprendemos. Si yo me acordara sólo de un 10% de lo que he leído parecería Wikipedia. Pero si me pongo a apuntar lo qué yo sé de verdad, me quedan poquísimas cosas. El pensamiento funciona así, olvidando, y volviendo a descubrir. En la vida real un pensamiento, olvida el anterior.

Hablas de pensar con el mínimo de presupuestos posibles. O sea pensar desde cero

El libro trata de pensar cómo funciona mi pensamiento. Esta capacidad perpetua del pensamiento para oscurecer las cosas, yo creo que es una gran virtud. Nosotros pensamos que vivimos en una habitación iluminada por un gran fluorescente. La luz del fluorescente delimita perfectamente cada objeto que participa en nuestra vida. El pensamiento funciona más como una linterna. Primero oscureces la habitación, bajas las cortinas, eliminas certidumbres, y enfocas uno a uno los objetos que conforman tu existencia. Esto sería pensar, volver a ver aquel objeto de nuevo, como si fuera por primera vez. Nos cuesta encontrar sentido a las cosas, este sentimiento pesado, de que el mundo pesa tanto. El mundo nos pesa tanto porque tiene un sentido que no es el nuestro. El sentido que le da la política, la educación, los deberes, el trabajo, el dinero, todo ello da sentido al mundo. Un sentido que nos lo encontramos hecho. Hay que dar nuestro sentido a las cosas.

"El pensamiento industrial, precocinado, es omnipresente, en cualquier aspecto de tu existencia"

En el libro hablas del pensamiento hecho a mano en contraposición al pensamiento que llamas industrial, el que ya está hecho.

El pensamiento hecho a mano es el que te haces tú solo. El que te haces para dar sentido a algo. Estamos tan acostumbrados a pensar pensamientos precocinados, pensamientos industriales, que hemos perdido la capacidad de pensar a mano, como hemos perdido la capacidad de cocinar con materias primas, y ponemos unos canelones en el microondas.

Dices que hay una diferencia notable entre elegir y pensar. Dices que pensar no es agradable porque nos pone en contacto con la posibilidad de fracasar. Las empresas saben que pensar nos da pereza y miedo y pensando ellos nos ayudan a ahorrarnos dolores de cabeza.

Portada del libro de Francesc Orteu

Podríamos vivir tranquilamente sin pensar, porque vivimos en un mundo en el que el pensamiento industrial, precocinado es omnipresente en cualquier aspecto de tu existencia. Puedes encontrar fácilmente asesoramiento, o un pensamiento cualificado, en todo: en el aspecto médico, en el financiero, en el emocional, si quieres comprar una cosa u otra ... Encontrarás gente que además de intentar venderte su producto te está aconsejando. Encontramos opinión muy potente y muy buena, es un pensamiento muy bien estructurado pero que, de alguna manera inhibe nuestro pensamiento. Nosotros ya no necesitamos pensar, sólo necesitamos elegir entre los diferentes pensamientos hasta que encontramos qué es lo que nos satisface más. Sólo tienes que elegir. En una tienda no piensas que comprarás, eliges lo que otros han pensado que necesitas.

​En el libro afirmas lo que distingue un idiota en Europa de un África en referencia al hecho de pensar.

Un idiota en Europa sobrevive, un idiota en África no. En un medio hostil necesitas pensar para no morir. En Europa un idiota no muere de sed. En África sí. El pensamiento ligado a la supervivencia pronto será una reliquia.

¿Hay momentos en los que estamos más predispuestos a pensar?

Yo tengo que pensar que en un cualquier aspecto de mi vida puedo pensar desde cero, y puedo pensar solo, porque en última instancia estamos solos, y acabaremos teniendo que darnos respuesta a nosotros mismos, en los momentos de crisis. Tú vas a la sala de un hospital y te encuentras a mucha gente que está haciendo filosofía, está entendiendo qué le ha pasado, recomponiendo su vida. Intentando imaginar cómo debe ser su vida a partir de ese momento. Ante una crisis, la de una enfermedad, nos recomponemos de forma obligada, pero hacerlo de forma espontánea proporciona mucho placer. Si nosotros ampliáramos nuestros sentidos modestos y caseros, cada vez esa sensación de que el mundo se nos viene encima nos pesaría menos.

Dices que tenemos la sensación de que el mundo se nos viene encima. ¿El pensamiento ayuda a ahuyentar esa sensación?

Yo cada mañana, desayuno, y tengo un café con leche y un periódico. Una cosa me agobia y la otra me satisface. Bien las dos cosas me satisfacen, pero una cosa me alimenta y la otra me inquieta. ¿Es más real el diario que el café con leche? ¿Es más útil un diario que un café con leche? A mí me gusta pensar que el diario pesa lo mismo que un café con leche. Y espero que esto no resulte ofensivo para la gente que hace diarios.

¿Pensar es buscar estrategias y respuestas a problemas que aún no han llegado? ¿Respuestas a situaciones que no conocemos? ¿Crees que el pensamiento tiene una función utilitaria?

A mí no me gusta ver el pensamiento como algo utilitario. Porque si pensamos de manera utilitaria, por el camino del 'seamos prácticos', acabaremos no pensando, que es lo que hacemos mayoritariamente. El pensamiento es básicamente un sistema de defensa, sirve para defendernos ...

Para dar respuesta a cambios de nuestro entorno

Sí. Pensamos para sobrevivir. Pero no me gusta pensar que el pensamiento ha de resolver un problema. Me gusta más pensar en utilizar el cerebro para crear placer. Y para crear placer, el pensamiento crea problemas. ¿Qué es una ficción, en una novela? Es coger un personaje y putearlo. Y nos da placer vivir los problemas junto a un protagonista. El arte es también esto. Ves algo que te inquieta, o que te incomoda, o te interroga.

Farncesc Orteu. CATEDRAL BOOKS

Una de las paradojas que explicas en el libro es la del Estado. Dices que confiamos y desconfiamos a la vez de una misma Institución.

Esta paradoja me gusta especialmente. Nosotros desconfiamos de los políticos, sobre todo porque leemos lo que hacen en los periódicos. Los diarios fomentan nuestra desconfianza. Pero en cambio subimos en un avión, y nos sentimos habitualmente confiados. Pero en última instancia los que deciden que los aviones se fabriquen según unas normas de calidad son los estados, y los políticos que los gobiernan.

Los políticos te inspiran desconfianza.

"No me siento especialmente intimidado por los políticos, me inquietan más los bancos"

No, no especialmente.

Entonces es que empatizas con ellos ....

Empatizo como lo podría hacer con un jugador de fútbol o el protagonista de una película. ¿Los políticos tienen más influencia en la realidad que un jugador de fútbol? No me siento especialmente intimidado por los políticos, me inquietan más los bancos.

¿A la hora de votar crees que elegimos o que pensamos?

Yo creo que elegimos.

Si quieres criticar a los polític0s has de intentar pensar diferente que ellos

Es igual de válido votar en función del aspecto del candidato, que por su programa político?

Hay una cuestión sentimental en el voto, y yo creo que más bien votas en contra, miras qué voto molestará más a aquel candidato que no te gusta. Votamos eligiendo, no pensando. La realidad política es muy teatral, muy de ficción, muy intangible. A mí me sorprende especialmente como aplicamos a nuestra vida cotidiana los parámetros que se utilizan en el análisis político y creo que ya hablamos todos como si fuéramos sociólogos. La gente habla con una especie de plural mayestático, como si fueran un sujeto colectivo. Cuando la gente contesta una pregunta en la calle de un medio de comunicación, utiliza los mismos parámetros y lenguaje que los políticos a los que critica. Si quieres criticar los políticos debes intentar pensar diferente de lo que lo hacen ellos.

Dices que pensar es ir de la certeza a la ignorancia ¿Pero necesitamos disponer de algunas certezas?

Todos vivimos en el mundo de la certeza. La obviedad es como el polvo, que se pone por todas partes. Tú vives en un mundo obvio y yo también, lleno de certezas. Y realmente el pensamiento se activa cuando hay algo que no cuadra, que no encaja, las cosas que rompen la rutina, no esperadas. Nos ponen alerta. Lo valioso es la ignorancia. Los periódicos son importantes porque son una fábrica de ignorancia fantástica, porque un diario sólo sirve un día. Un diario te cuenta muchas cosas, te cuenta todo el mundo en un día. Pero este diario al día siguiente, ya no sirve, y necesitas otro diario. Todo lo que sabías ayer, hoy se ha convertido en ignorancia. ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que una persona deje de estar bien informada? 3 horas, 3 minutos, 1 segundo? A veces basta con un minuto. Los periódicos son útiles porque nos convierten en ignorantes cada día. Cuando leo el periódico por la mañana me siento un ignorante, y para mí es un placer, porque me gusta descubrir. Lo mismo me pasa con una novela.

"La obviedad es como el polvo, que se mete por todas partes. El pensamiento se activa cuando hay algo que no cuadra"

Y aquello que decías de oscurecer la realidad, porque produce placer.

A mí me gusta creer que pensamos para oscurecer las cosas, porque oscureciéndolas, las podemos volver a dibujar de otra manera.

En el libro comentas que no todas las situaciones requieren pensar. Que incluso puede ser peligroso pensar en según qué situaciones.

Pensar de manera independiente nos causa más problemas que beneficios. Un aeropuerto no está pensado para que las personas que entren piensen, está pensado para que las personas que entren sigan unos trayectos y unos protocolos. Pensar en lo que hemos de hacer mientras conducimos puede provocar un accidente.

¿Qué representa pues pensar?

Pensar es jugar, es ir distraídos. En este jugar y en esta distracción reconstruimos el mundo. Enamorarse significa jugar, significa reinventar el mundo, reconstruirlo. Por eso dan tanta rabia los enamorados, porque están todo el día jugando.

¿Enamorar no es engañar?

Engañar es un verbo muy engañoso.

"Recuperar esa sensación estimulante de ser capaz de cambiar el mundo sin tocarlo, sólo encontrando otra manera de pensarlo"

Dices que somos un equilibrio entre inteligencia y estupidez.

Va cambiando. En la conciencia no sabemos si un pensamiento es inteligente o no lo es, depende del resultado y de cómo nos afecte, viene a posteriori.

En el libro haces proselitismo del pensamiento.

Sí. Es un toque de alerta, es un manifiesto. El libro lo que pretende es desmontar el pensamiento. Limpieza de las piezas y volverlo a montar. De eso trata el libro, de recuperar esa sensación estimulante de ser capaz de cambiar el mundo sin tocarlo, sólo encontrando otra manera de pensarlo.