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El lienzo en blanco es el piso

La escultora Teresa Estapé expone su obra envolvente en la casa de 'Madame La Marquise', un personaje enigmático y sin prejuicios

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Madame La Marquise es un personaje enigmático, irresistiblemente atractivo y hasta sensual. Pero nadie la conoce. Se sabe poco de ella. Es franca, atrevida, abierta, no tiene prejuicios. La admiran los generosos y la envidian los mezquinos. Tiene criterio y sentido del humor. Y vive en el Ensanche barcelonés, en un piso amplio y modernista convertido ahora en el estudio de Diseño Gráfico B de Batallé, que el miércoles abrirá sus puertas al arte.

La escultora catalana Teresa Estapé está acabando de retocar la que es su exposición más extravagante por todo lo que la envuelve. 'Es un lujo contar con un piso entero, con su precioso patio interior, sus armarios, sus rincones. ¡He tenido a mi disposición un lienzo que es todo un piso!', cuenta.

La filosofía de Madame la Marquise' es la de repartir ilusión

Pesa más un kilo de paja o un kilo de plomo es el título de esta exposición fuera de lo común. 'Es una manera de huir de lo metafísico y volver a las preguntas que nos planteábamos de pequeños', explica la artista.

Estapé ha llenado las habitaciones de Madame con sus esculturas de latón y sus delicadas instalaciones de auténtica orfebre y le ha dado al piso una atmósfera protectora, y a la vez inquietante y agobiante. 'Este espacio sobrepasa las cuatro paredes de una galería convencional', explica Teresa. 'El soporte es una vivienda antigua, bastante parecida a las de mis abuelos, que es el imaginario de toda mi obra. Todo esto me impulsa a recrear vivencias', añade.

Esas vivencias, totalmente abstractas, reproducen sensaciones. Uno entra en ese principal de la calle Enrique Granados y se siente envuelto por algo que parecen telarañas. 'No, no lo son', corta la autora, pero permanece un rato contemplando los hilos que ella ha tejido en lo alto de las paredes y pronto cambia de opinión: 'O sí, porque las telas de araña, casi imperceptiblemente, se van apoderando del espacio, como aquí'.

Lo que tiene claro es que las instalaciones que ha desperdigado por la casa y el jardín no son arañas, aunque lo parezcan: 'Los arácnidos llevan a pensar en algo desagradable y ésa no es mi intención', explica.

Las estructuras metálicas a las que se refiere, igual que el resto de esculturas, tienen también ese aire protector: parece que sostengan una mesa, que contengan la caseta de la terraza o que agarren los espacios de la casa. 'Creo que representa un concepto generacional que es el de la protección, por eso llega a inquietar. Tendemos a proteger a nuestros hijos, pero sobreprotegerlos no es bueno', sostiene. Por esa frontera transitan las obras de Estapé, de ahí que atraigan e inquieten por igual.

La obra de Estapé produce el efecto de un caparazón protector

La artista dibuja con un lápiz sobre las paredes de una de las habitaciones: líneas, círculos concéntricos, bolasdesordenadas, agrupadas, aisladas, todo tiende hacia arriba. Lo hace con lentitud. 'Me dejo llevar, me pongo a dibujar sin una idea clara, sin saber cómo se van a relacionar los elementos entre ellos, y va saliendo lo que va saliendo', dice. No teme que el resultado final no la convenza, porque en el fondo lo que hace es plasmar su estado de ánimo. 'Disfruto haciéndolo, tanto que el premio es el camino, más que la obra en sí. Hasta el momento, no me ha salido ningún fantasma que no me guste'.

De repente, el visitante observador descubre breves y diminutos mensajes en espacios insospechados: 'Ver lo pequeño es clarividencia', comenta la artista. 'Es que entrar en este cuarto nos aísla de las prisas del día a día', añade. Ella sumerge al visitante Nos sumerge en la delicadeza de un trazo que delata su profesión de orfebre.

Las paredes portan también una pequeña concha que protege una joya, una pieza de oro reducida hasta la más mínima expresión: 'Las llevo hasta el extremo de lo delicado, hasta fundirlas en la piel de quien se las ponga', aclara Estapé.

En la habitación de contigua, pequeñas esculturas quedan recogidas en sendas vitrinas ovaladas e iluminadas con pequeñas bombillas de 10 vatios. 'La iluminación, también mínima, es importante porque insiste en el cuidado de las pequeñas cosas'. Igual que las mariposas sintéticas que asoman de uno de los armarios empotrados de la casa: 'Están protegidas, pero invitan a salir, a romper ese exceso de celo, de protección del que hablamos antes', añade.

Madame La Marquise, desde el despacho del estudio (el único espacio del piso que no entra en el recorrido artístico), ha preparado una auténtica puesta de largo para el pase privado del miércoles.

La galería son todos los rincones de un amplio piso del Ensanche 

Ya está todo a punto, en el pabellón de verano de Madame', es decir, en el encantador y amplio patio interior del edificio, para servir un ágape al nivel de la obra de Estapé. ¿Y luego? Madame La Marquise no habrá hecho más que echar a andar por el recorrido artístico internacional. Su casa es un lugar abierto al arte, a la imagen y a la palabra, 'para los amigos y para los que todavía no lo son', escribe la propia anfitriona. Rechaza las etiquetas y se declara ajena a la indiferencia.

'Quiero que aquí pasen cosas', dice Patricia Ballesté, alma mater del originalísimo espacio (con permiso de Madame). 'Este piso iba a ser un estudio profesional de diseño, pero ¡sobraba toda la casa! Había que aprovecharla, así que Madame La Marquise ha decidido que invitará a amigos a disfrutar del arte y a ilusionarlos en tiempos de crisis. Esa es su intención y su filosofía'.

Esta amplitud de miras le permite pensar ya en nuevas exposiciones de lo más variadas. Los senegaleses Serigne Gueye Abdolaye Barry convertirán el mismo espacio que Estapé ha plasmado como un escenario de protección y de temor, en una explosión de color y en un mercadillo de especias con degustaciones exóticas incluidas y percusiones endirecto.

El ilustrador Jordi Duró nos conducirá a la infancia en una fiesta infantil en toda regla y fuera de ella, puesto que los más pequeños participarán en la decoración de la casa/galería pintando las paredes con pinturas y con las manos. También habrá colecciones de bolsos, por ejemplo, e incluso ya está prevista alguna exposición que llegará de Argentina con todo el sabor porteño.