Público
Público

Manuela Carrasco abre una Bienal de Flamenco marcada por la crisis

El espectáculo, que inaugura la XII edición del certamen, pretende rendir tributo a cuatro heroínas griegas.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Tanto Camarón de la Isla como Manolo Sanlúcar coincidieron en aventurar que el flamenco quizá guarde cierta relación original con el orden dodecafónico griego. Sin embargo, la directora de escena Pepa Gamboa no ha pretendido abundar en dicho albur con su espectáculo Raíces de Ébano, protagonizado por Manuela Carrasco, Premio Nacional de Danza en 2007, y que hoy inaugura la XVII Bienal de Flamenco de Sevilla.

El propósito de Gamboa, que con Martina Banchetti ha seleccionado una serie de textos para darle hilazón al montaje, es el de rendir tributo a cuatro heroínas griegas: Antígona, Ariadna, Helena y Medea, en la persona de una heroína de la danza flamenca, como lo es la propia Manuela, que ya colgó hace mucho el cartel de no hay billetes en el reducido espacio del Patio de la Montería del Alcázar de Sevilla, donde hoy estrena: 'Ella es una bailaora de tierra y este es un homenaje a las mujeres con los pies en la tierra, que se enfrentan a todo, que son capaces de defender lo suyo con todas sus fuerzas', explica Pepa Gamboa.

Le llaman 'la diosa de Ebano', como le llamaron a Josephine Baker o a Naomi Campbell. O simplemente la diosa, la debla, como tituló un anterior espectáculo suyo Jesús Quintero. Ahora, bajo la dirección musical de su marido, el guitarrista Joaquín Amador, también podrá oírse el toque de Alfredo Lagos y de Paco Iglesias. El vestuario ha sido diseñado por Aurora Gaviño y la bailaora contará con el respaldo cantaor de su propia hija, Samara Carrasco, de Inma La Carbonera y de Toñi Fernandez. Excepcionalmente, durante el estreno, se rodeará a su vez de voces gitanas, como la de Pansequito, por soleares, Juanito Villar por seguiriyas, El Pele, por alegrías, y Enrique el Extremeño por tarantos.

Un cartel con cierto aire orientalista y mucho colorido, firmado por Guillermo Pérez Villalta, anuncia esta edición de la Bienal, que ha debido capear los recortes presupuestarios en materia de cultura y las tensiones entre las diferentes instituciones presentes en esta cita, desde el Ayuntamiento hispalense a la Junta de Andalucía, que ha articulado su presencia a través del Instituto Andaluz de Flamenco o el Instituto de la Juventud, aunque se descolgara la consejería de Turismo. Tras algún que otro cruce de reproches en los medios, ambas partes parecen haber firmado el armisticio y se prometen, mutuamente, alternativas de cogestión para la próxima edición de este evento cuyo peor enemigo será la crisis. Tras la brillante etapa anterior de Domingo González, la dirección de esta convocatoria ha sido encomendada a la prestigiosa periodista Rosalía Gómez, especializada en danza flamenca, cuando en el turno tácito y riguroso de este festival de festivales, este año le tocaba al baile el mayor protagonismo.

Gómez ha urdido un programa digno, que busca en gran medida la autofinanciación de las producciones a través de la taquilla o de las subvenciones del gobierno autonómico, que se sitúan en torno a 400.000 euros, o de otros organismos oficiales como el ministerio de Cultura y los fondos FEDER, que también aportan importantes granos de arena al conjunto. En el programa definitivo faltan algunas de las estrellas más rutilantes del flamenco de hoy, como Paco de Lucía, Rocío Molina, Eva la Yerbabuena, o Miguel Poveda, entre otros, pero también pueden encontrarse nombres de tanto fuste como los de Carmen Linares, que rendirá homenaje a Miguel Hernández, Sara Baras que trae hasta aquí 'La Pepa' , María Pagés con 'Utopía' y, en su irresistible ascensión, Israel Galván con 'Solo' y Andrés Marín con 'Tuétano'.

En el repertorio bailaor de esta Bienal no podía faltar el Ballet Flamenco de Andalucía, del Instituto Andaluz del Flamenco, con dirección y coreografía de Rubén Olmo y que cuenta con Pastora Galván como artista invitada y Antonio Canales, en una colaboración especial que centra la segunda parte del espectáculo, bajo el título Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, que ya ha podido verse en los jardines de La Alhambra durante este verano. También acudirá a la cita el Ballet Nacional de España, bajo la dirección de Antonio Najarro, con Suite Sevilla y Medea. Se trata, en gran medida, de un diálogo abierto entre el flamenco tradicional y la danza española, un idilio que también da forma al proyecto Rew, de la Compañía Proyecto GR, que promueven Manuel Liñán y Daniel Doña.

El baile estará también representado en nombres de tanto prestigio y tan variadas generaciones como Mercedes Ruiz, Javier Barón junto a la voz de Esperanza Fernández, Pepa Montes con Ricardo Miño, Joaquín Grilo, La Moneta con las colaboraciones especiales de Javier Latorre y Antonio Canales, Rosario Toledo escoltada por José Valencia y Dani de Morón en un homenaje a García Lorca, Ursula López, Jesús Carmona, Marco Flores, Fernando Romero, o Marco Vargas & Chloé Brülé. La compañía flamenca de La Farruca, la de Olga Pericet, la de José Galán, Juan José El Junco, Eli Parrilla, Rafael Estevez, Valeriano Paños y Sandra Carrasco, Anabel Veloso, Sara Calero, Ana Morales, se alternarán en el calendario como una curiosa versión de La Celestina, a cargo del Ballet Shoji Kojima Flamenco, bajo la dirección y coreografía de Javier Latorre.

El programa incorpora un homenaje a las mudanzas boleras a través de la compañía de Danza Sonakay con Francisco Velasco y Penélope Sánchez o una gala de clausura, titulada La punta y la raíz. Un paseo por el baile de Sevilla, bajo la dirección de Rafaela Carrasco, con Matilde Coral, Manolo Marín y José Galván como maestros invitados y un elenco que reúne, entre otros, a Adela Campallo, Belén Maya, El Carpeta, Hiniesta Cortés, Isabel López, Manuela Ríos, Rafael Campallo, Yolanda Heredia y la propia directora de este estreno.Homenajes a Camarón y a Morente.

Al cumplirse el vigésimo aniversario de la muerte de José Monge, la Bienal ha programado un espectáculo, el próximo día 12, que se titula Camarón 20 años y en el que se darán cita algunos de sus compañeros de viaje y que de alguna manera mantienen parte de su legado. Allí estarán Duquende, La Susi, Diego Carrasco y Remedios Amaya, bajo la dirección musical de Tomatito, Luis Monge y Juan J. Suárez Escolar 'Paquete', que también se hará cargo de la guitarra junto a Diego del Morao. Entre otros artistas invitados, subirán a escena Raimundo Amador y Arcángel quien, por otra parte, protagoniza mañana martes junto con Patricia Guerrero un encuentro con la Accademia del Piacere y Fahmi Alqhai en un espectáculo titulado Las idas y las vueltas.

Tampoco la recientemente desaparecida Chavela Vargas, tantas veces versionada por bulerías en el ámbito flamenco, se quedará fuera de esta ruta flamenca aunque sea en el off-Bienal que ha programado Jesús Quintero en su teatro sevillano y en cuyo cartel aparece el espectáculo La dama del poncho rojo, que el cantaor David Palomar habrá estrenado anteriormente el Gran Teatro Falla de Cádiz. Sin embargo, quizá la convocatoria más heterodoxa del programa sea la de Los Evangelistas, con su homenaje a Enrique Morente. El grupo que nace con parte de Los Planetas y de Lagartija Nick cuenta con refuerzos jondos como los de Carmen Linares, o de la propia familia del creador de Omega, en la figura de Soleá Morente.

A su vez habrá tiempo y espacio para el cante, con artistas de la talla de Aurora Vargas, Pansequito, que celebra sus bodas de oro con el cante, la granadina universal Marina Heredia, Rocío Márquez, la cantaora que bajó a un pozo de León durante la reciente marcha minera; Antonio Reyes, Jesús Méndez, José Valencia, Rafael de utrera, José de la Tomasa, Julián Estrada, El Niño de Elche, La Negra y Angelita Montoya, La Sallago y María Mezcle, José Antonio Muñoz García 'El Chozas', La Tobala junto a la guitarra cómplice de Pedro Sierra, Márquez El Zapatero, Pedro El Granaino, Miguel Lavi, Segundo Falcón junto a Paco Jarana con el estreno de Entre el labio y el beso, Tomás de Perrate, Toñi Fernández, Manuela Cordero, El Cabrillero y Tamara Aguilera con el toque de Paco Cortés, entre muchos otros.

A esta edición se incorporan algunas veladas temáticas, como la dedicada a Jerez, con un elenco antológico: Luis El zambo, El Torta, la Macanita, José Méndez, Antonio Malena, María del Mar Moreno, Diego del Morao, Manuel Parrilla o Pepe del Morao. Otra, a Málaga, con Cancanilla de Marbella, La Cañeta, el señorial Carrete, chato Vélez o La Lupi. Así, también Triana toca, canta y baila, con el genial y felizmente recuperado Rafael Riqueni, Paco Raranto y Carmelilla Montoya, con las colaboraciones de Remedios amaya y Juan José Amador, o el espectáculo Boboterías, como un homenaje al tránsito urbanístico de los gitanos de la cava a las Tres Mil, dirigido por José Jiménez Bobote y por Eugenio Iglesias.

Tampoco la Bienal olvida a la guitarra, con presencias estelares como las de Gerardo Núñez, que estrenará el repertorio de su último disco, La travesía, con el debido respeto al tocaor sevillano Manolo Franco. Habrá guitarras a tres manos, como las de los hermanos Eugenio Miguel y Paco Iglesias, o jóvenes virtuosos como Antonio Rey, o Santiago Lara. En el apartado de la fusión, la cantaora Rosario La Tremendita se reunirá con Mohammad Motamedi para Qasida, mientras que la Bienal recibe el espectáculo orientalista Kathak Vachak, de la compañía Anuj Arjun Mishra Kathak o el coqueteo entre el taconeo y el claqué que hermana a Juan de Juan y a Jason Samuels Smith, el maestro del tap, con su propuesta conjunta Flamenco Hooper's, elaborada tras su reciente primer encuentro en el Festival de Nueva York. Habrá, como colofón, flamenco para niños como Carmelo, cantes por caramelo, o sin barreras como Sorda. Flamenco Puro en Lengua de Signos, con Mariángeles Narváez, La Niña de los Cupones, como protagonista absoluta.