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Matthew Buckingham cuestiona los límites del presente

El artista presenta en el Reina Sofía 15 obras que reflexionan sobre el tiempo

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¿Cuánto dura el presente? 'Entre cuatro y doce segundos, según el filósofo William James'. Responde el artista Matthew Buckingham, que reflexiona acerca del tiempo en la nueva exposición del Reina Sofía.

Sabe de lo que habla, porque ha investigado largo y tendido sobre la percepción del presente, y algunas de sus investigaciones pueden verse hasta el 27 de agosto en Representantes del tiempo; muestra que reúne 15 piezas. 'Buckingham pide al visitante que tenga una relación con el presente: ya sea a través de la anticipación, la espera o la observación', interpreta la comisaria Lynne Cooke.

En la pieza Everything I need el artista nos traslada a la psique de una mujer, Charlotte Wolff, que vuela de Berlín a Londres recordando un amor de adolescencia. Pero el visitante no asiste a las imágenes de las amantes, sino a una pantalla que retrata el interior del avión y, en otra pantalla, a las frases que delatan su afecto por Lisa. 'Me interesan todo tipo de narrativas, del periodismo a la geología. Las historias son intermediarios entre nosotros y los demás, y entre nosotros y el tiempo', explica Buckingham.

En otra sala, el artista se adentra en símbolos sociales de calado global. 'Definimos nuestras relaciones sociales por medio de símbolos y su uso repetido hace que de algún modo borremos su origen'. Él se encarga de recuperarlo en una serie fotográfica en la que cuenta, por ejemplo, que el símbolo de la paz nació como el logotipo del Comité de Acción Directa contra la Guerra Nuclear en Londres.

'Era una representación de su autor, Gerald Holtom, con los brazos extendidos en gesto desesperado al modo de los Fusilamientos del 3 de mayo de Goya', cuenta la leyenda de la fotografía. Tiempo después, el activista Bayard Rustin lo llevó a EEUU en unas protestas pacíficas antisegregación, y así es como su significado inicial cambió.

¿Y el fanatismo por iconos como Madonna? 'Es un tema de identificación y de cómo nos relacionamos con esas personas en nuestra imaginación', señala.