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Metralla latina para el niño y la niña

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Donde van, estallan. En el Sónar, hace unos meses; en el encuentro de profesionales de la música Womex en Dinamarca hace una semana; en las porterías virtuales del juego Fifa 2010 (del que su canción Fuego es banda sonora). Los colombianos Bomba Estéreo copan la lista de más vendidos en Amazon.com, y andan descargando su metralla tropical en medio planeta. En Madrid lo harán hoy (en la sala Caracol) y después en Sevilla, Granada y Barcelona.


Ellos son el último vástago de la corriente de cumbia experimental, que está cambiando el mapa de la música latina. 'Lo interesante es que es un movimiento que atraviesa toda América. Es una nueva ola. En los noventa la música latina se enfocó más al rock, Charlie García, Café Tacuba, Aterciopelados, por ejemplo. Ahora estamos retomando la música de raíz y mezclándola con electrónica, con dub, con hip hop', dice Simón Mejía, fundador de la banda, antes de toparse con Li Saumet. Con ella grabó el tema Huapajé de su disco anterior, y entonces la cosa saltó por los aires.


Experimento popular

En efecto, con Saumet al frente (que lleva encima munición de alto calibre), Bomba Estéreo se ha lanzado a demostrar que lo experimental no compite con lo popular. 'Nosotros estamos experimentando todo el tiempo. No tenemos definido un sonido. Por eso lo llamamos cumbia psicodélica porque le metemos elementos que te sacan de una línea', explica Saumet, que aclara que lo suyo no se limita a un sonido: 'Nos interesa el kuduro senegalés, hacemos cosas con champeta y otros ritmos. No nos queremos limitar'.


La veta psicodélica de la cumbia no viene de ayer. En los sesenta, desde Perú, se gestó la revolución de la llamada música chicha, que acoplaba las ondulaciones de la guitarra eléctrica con la temperatura del sonido afrocaribeño. 'La cumbia es una música abierta. Puede recibir muchos elementos externos por el ‘beat' que tiene, que es sencillo y a la vez muy poderoso', aclara Mejía. 'Más que un movimiento empezó a surgir hace unos años un interés de gente joven por usar las músicas de sus países. Es una necesidad cultural, de expresar nuestra propia música fusionándola con los géneros con los que hemos crecido', apunta.


La propuesta de Bomba Estéreo es, ante todo, de directo. Menuda y nerviosa, parece inverosímil que Li Saumet pueda llevar tal cargamento encima. 'La cumbia es fácil de bailar, no como la salsa. Cualquiera puede seguirla y disfrutar', explica Mejía. Saumet lo ve claro desde arriba: 'La gente tiene otra vez ganas de bailar'. Y de explotar.