Público
Público

Miguelanxo Prado y Purita Campos triunfan en el Salón del Cómic

El gallego logra el premio a la mejor obra de autor en español por 'Ardalén' y la famosa autora logra el Gran Premio del certamen barcelonés

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El artista gallego Miguelanxo Prado ha conseguido este sábado el premio a la mejor obra de autor español en el XXXI Salón Internacional del Cómic de Barcelona por el álbum Ardalén mientras que la veterana dibujante Purita Campos, creadora de la popular serie Esther y su mundo, ha ganado el Gran Premio.

Después de tres años de intenso trabajo el autor gallego Miguelanxo Prado lanzó su último álbum, Ardalén, una historia de desarraigo y búsqueda de lo perdido, de los cariños que nunca se fueron y que permanecen en la memoria.

Esta obra de más 230 páginas, editada en gallego por El Patito Editorial, es la última creación de un autor que ha triunfado en medio mundo con sus historietas personales, y su idea surgió al mismo tiempo que la que desembocó en su película De profundis, y como era imposible desarrollar ambos trabajos a la vez, Ardalén tuvo que esperar.

Ardalén es según las propias palabras de Miguelanzo Prado: 'Una historia en torno a la memoria personal. La memoria como esencia de nuestra existencia, de la percepción de nuestra propia vida, de nuestra identidad. Puede sonar filosófico pero, al final, se trata de un puñado de seres humanos que se ayudan y se hacen daño unos a otros, algunos llegan a quererse y todos se aferran a sus recuerdos para intentar evitar el naufragio'.

El cómic recibió hace dos semanas el Premio das Librerías Especializadas y el lunes lanza una cuidada segunda edición, mientras que próximamente saldrá a la luz en otros idiomas tras ser editado también en castellano.

Miguelanxo Prado nació en A Coruña en 1958 y desde los años 80 es uno de los dibujantes y guionistas más conocidos del cómic estatal tanto dentro como fuera del país. Su trabajo para la TVG como creador del personaje principal del Xabarín Club y de su posterior serie le introdujo en el mundo de la animación. En 1997 desarrolló los personajes de la serie de dibujos animados Men in Black producida por Steven Spielberg.

Su álbum Trazo de tiza consiguió un gran éxito en Francia donde todavía es venerado como uno de las mejores obras de los años 90. Su prestigio como autor internacional ha sido clave para el éxito de Viñetas desde o Atlántico el festival que dirige en A Coruña desde 1998 y al que han acudido como invitados algunos de los autores de cómic más importantes de las últimas décadas.

Además, de Miguelanxo Prado y Purita Campos, Portugal, del luso Cyril Pedrosa (Norma), la historia de un dibujante en plena crisis creativa y personal que busca sus orígenes, ha sido para el jurado la mejor obra de autor extranjero publicada en España el año pasado. El premio al autor revelación ha sido para Oriol Hernández, dibujante y autor, junto al guionista Zidrou, de La piel del oso (Norma).

Nacida en Barcelona 1937, Purita Campos es la autora española de cómics más famosa, tanto por la calidad de su dibujo como por su versatilidad creadora, que la convirtieron en una superventas, una trayectoria que ahora ve reconocida con este premio dotado con 10.000 euros. Purita Campos llegó a la famosa y prolífica editorial Bruguera a través de Manuel Vázquez (Anacleto y La abuelita paz), y trabajó en las revistas femeninas de la casa, como Dalia, Sissi, Blanca y Celia.

Pero no fue hasta 1971 cuando empezó a realizar encargos para el mercado inglés, cuando se haría realmente famosas y Patty's World, traducida al castellano como Esther y su mundo, sigue siendo su serie de más éxito. El 'revival' sobre la historia de aquella adolescente y su nueva vida de adulta le ha hecho mantenerse activa en los últimos tiempos para atender las reediciones del personaje creado en 1971, junto al guionista Phillip Douglas, y las nuevas aventuras de la Esther, una divorciada treintañera con una hija.

En 2010, Campos fue galardonada también con la Medalla de Oro al Trabajo en medio de una vorágine laboral, que le ha llevado a vender varios cientos de miles de ejemplares de las colecciones que publica Editores de Tebeos, aprovechándose de esta nostalgia, aunque lejos de los 400.000 que se vendían semanalmente de la revista Lily, donde Bruguera publicó estas viñetas entre 1974 y 1986.