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'El Ministerio del Tiempo' regresa el 15 de febrero superándose a sí misma

El primer episodio de la segunda temporada, presentado este miércoles a la prensa, apuesta por mucho más humor y una gran dosis de aventura y acción en una época algo convulsa para el Ministerio y sus funcionarios.

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Los actores Nacho Fresneda, Aura Garrido, Rodolfo Sancho y Hugo Silva, durante la presentación en Matadero de la segunda temporada de la serie de televisión "El Ministerio del tiempo". /EFE

MADRID.- “No repetirse. Mantener el nivel no es repetirse hasta que alguien te dice que se ha gastado la fórmula”. Bajo esta premisa de Javier Olivares, El Ministerio del Tiempo regresará de nuevo a las pantallas el próximo lunes 15 de febrero. Hay fecha fija en el calendario –nada de jugar al despiste con ‘próximamente’ como suele ocurrir con las cadenas españolas en abierto– y un primer episodio de la segunda temporada que este miércoles ha sido mostrado a la prensa. Un capítulo que mantiene lo que le funcionó en la primera temporada, “las bases están ahí”, dice Rodolfo Sancho, pero elevado al cuadrado.

En Tiempo de leyenda vuelven Salvador (Jaime Blanch) y sus chicos, Julián (Rodolfo Sancho), Alonso (Nacho Fresneda) y Amalia (Aura Garrido), pero también la desterrada Irene (Cayetana Guillén-Cuervo). En el Ministerio las aguas están revueltas tras la traición de Irene y el intento fallido de Julián de salvar a su esposa. Ambos han sido retirados del servicio y Alonso y Amalia tienen que viajar al siglo XI acompañados de Spínola (Ramón Langa). Él será su nuevo y temporal compañero de cuadrilla para averiguar qué está pasando con El Cid, cómo es posible que sus huesos hayan aparecido en un sitio distinto a donde fue enterrado.

Lo que más se deja ver en este regreso es ese humor del que siempre han hecho gala, que tan bien les ha funcionado

Se trata de un capítulo plagado de aventuras y acción en el que se demuestra el respeto por la historia que tienen los creadores de esta serie. La factura es tal que da la impresión de haber aumentado su presupuesto pese a que uno de los productores asegura que no. Pero lo que más se deja ver en este regreso es ese humor del que siempre han hecho gala, que tan bien les ha funcionado. En el arranque de la primera temporada, como explicaba Rodolfo Sancho tras la presentación a un grupo de periodistas, había que explicar un poco qué era el Ministerio, cómo funcionaba todo, presentar a los personajes. Había humor, pero menos. Aún así, ya era bastante.

En Tiempo de leyenda es casi un protagonista más hasta el punto de que llegan a reírse de sí mismos como serie. No hace falta dedicar media hora a presentar a quienes todo el mundo conoce. Aunque, por si acaso alguien se reengancha sin ver los ocho capítulos anteriores, el personaje de Jaime Blanch se encarga en un momento de ponerles al día.

La ficción creada por Pablo y Javier Olivares ha abierto muchas puertas en la ficción televisiva

La ficción creada por Pablo y Javier Olivares ha abierto muchas puertas en la ficción televisiva. De eso no hay duda. Algo que les permite seguir apostando por lo que les ha funcionado al tiempo que reivindican un sistema de medición de audiencias más justo. “Que no medimos bien las audiencias es una obviedad”, señala Sancho. Como también lo es que una serie así solo podía hacerse bajo el paraguas de TVE, donde no dependen de la publicidad. Obtienen muy buenos resultados de visualización en la web y otros canales distintos al clásico de sentarse a verlo el día de su emisión delante del televisor, pero no todo el mundo lo sabe. Sea porque los datos no son tan accesibles como los de las mediciones tradicionales o porque no se comunican debidamente.

Nuevos personajes para “jugar” con los géneros

La intermitente presencia de Rodolfo Sancho esta temporada por sus compromisos con la segunda de Mar de plástico han provocado que el Ministerio tenga que fichar a un nuevo agente. Este será Pacino, un policía de los ochenta en el distrito madrileño de Usera que viaja accidentalmente en el tiempo y al que interpreta un Hugo Silva que se declara fan absoluto de la serie y que destaca el hecho de que “en los guiones de El Ministerio del Tiempo no hay límites”. Lo de Pacino tiene que ver con su parecido con el personaje del actor americano en Sérpico. Un mote que le pusieron en su época de policía.

Se estrena el personaje de Pacino, un policía de los ochenta en el distrito madrileño de Usera que viaja accidentalmente en el tiempo y al que interpreta un Hugo Silva que se declara fan absoluto de la serie

Por otro lado, cobrará mayor presencia el personaje de Mar Saura, que hacía de enlace entre el Ministerio y el Gobierno. Y se seguirán sumando nuevas personalidades históricas como El Cid (Sergio Peris-Mencheta), Cervantes (Pere Ponce), Houdini (Gary Piquer) y Napoleón (Fernando Cayo). Mención especial merece el capítulo doble dedicado a los últimos de Filipinas. Una historia que ya era hora de que se contase, como señala Olivares, y que a Sancho le hace especial ilusión. Hasta se emociona hablado sobre Tiempo de valientes (historia que abarca los capítulos 15 y 16) al recordar que allá por el año 1998 su padre tenía la idea de hacer un serie sobre este acontecimiento de la historia de España y llegó a hablar con los hermanos Olivares para poner el proyecto en marcha. Ahora, incluyéndolo en la segunda temporada, es una especie de homenaje a Sancho Gracia.

Cada capítulo, como es habitual, saltará a un momento concreto de la historia, pero esta vez jugando con los géneros. Ese humor e ironía que siempre ha caracterizado a la ficción de TVE se mantendrá, pero cada episodio aseguran que será distinto al anterior y al posterior alternando géneros clásicos como el negro, la comedia, el drama…

'El Ministerio del tiempo' es distinta por…

Por muchas cosas. Porque parte de la ciencia ficción y la fantasía con una gran dosis de aventura. Algo poco habitual en la ficción española. Aunque Olivares cree que más que en el contenido la diferencia está en la forma. “Es una innovación porque hemos llegado a una alianza con dos productoras para que se produzca como en Estados Unidos”. Simplificando, unos se encargan del presupuesto y otros, de la parte creativa. Eso sí, su creador quiere dejar claro que ellos no se consideran por encima del resto: “No nos creemos más que nadie porque el día que nos creamos más que nadie estaremos muertos”.

Jaime Blanch: “Esta serie es una vacuna. El share enaltece a las cadenas pero degrada al espectador”

Aura Garrido, por su parte, piensa que lo que la hace especial es “que sea una serie de nicho y no tan generalista”. Algo que cada vez se hace más en España porque “ciertos tópicos empiezan a no funcionar”, como señala Sancho. Jaime Blanch va un punto más allá y lo explica así: “Esta serie es una vacuna. El share enaltece a las cadenas pero degrada al espectador”. A buen entendedor…

Cuidado especial a los ministéricos

Los seguidores, gracias a esos otros canales al margen de la emisión en lineal y al ruido que han hecho en las redes sociales, son quienes han aupado a El Ministerio del Tiempo a la categoría de “fenómeno social”, como la define el propio Olivares. Los responsables de la serie lo saben y por ello les dedican un cuidado especial alimentándoles con nuevas herramientas que prometen dar mucho juego para quienes buscan una experiencia ministérica completa más allá de el visionado de los capítulos. Según han avanzado en la rueda de presentación de la segunda temporada, habrá tres nuevas apuestas transmedia.

Una de ellas será un podcast protagonizado por Rodolfo Sancho en el que contará su historia fuera del Ministerio, dónde se ha metido Julián y qué está haciendo. Otra, que promete ser la más divertida, tendrá como protagonista al personaje de Angustias, que llevará un videoblog desde dentro contando sus batallitas. Y por último, un capítulo de realidad virtual interactivo. Todo esto sumado a las cuentas oficiales de la serie en las distintas redes sociales y a una web del Ministerio con una intranet con contenidos especiales cuya contraseña cambiará cada semana. Un premio a la fidelidad y la constancia para los seguidores.