Público
Público

Una mirada múltiple contra la ‘urbanalización’

El Centro de Arte Contemporáneo reúne varias muestras con la ciudad como eje común 

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Margarita de Aizpuru, comisaria de la exposición de Julie Rivera La arquitectura de la felicidad, alertó ayer sobre “la estandarización vacía” de la arquitectura de la globalización. Lo que ya se denomina “con el concepto de urbanalización”. Ciudades que ofrecen al consumo el cliché de su marca, el tópico, sus monumentos, sus centros históricos o los centros históricos que se convierten en un no lugar clónico. Ese es el ámbito sobre el que trabaja y denuncia la artista jerezana Julie Rivera, que ha trasladado sus reflexiones en forma de anillos con barriadas clónicas de clase media o coronas con edificios emblemáticos a la realidad de Sevilla, Barcelona –la ciudad donde reside– y Caracas, donde huyó de los tópicos, reales y terribles ranchitos de las colinas.

Hoy se inaugurará dicha visión lúcida de la arquitectura global en una de las salas del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, dentro del ciclo Margen y ciudad: “La ciudad lo ocupa todo pero nos interesan sus márgenes. Las afueras, el extrarradio, nos hablan de lo que hemos sido, de lo que somos y de lo que podemos ser”, resumió Juan Antonio Álvarez, director de dicho organismo y comisario junto con Luisa López de la exposición A las ciudades se las conoce como a las personas, en el andar.

Se trata de una cita de Robert Musil en El hombre sin atributos, que ahora se utiliza para convertir en exposición temporal parte de los fondos del Centro, más de 200 obras firmadas, entre otros, por algunos autores que ayer se acercaron a dichas instalaciones como Jesús Palomino, José Miguel Pereñiguez o Juan Sebastián Bollaín.

También se acercó hasta La Cartuja para ultimar su participación en esta reflexión Guillermo Pérez Villalta, que aporta sus pinturas, cuadernos de dibujos y fotografías.

Entre las piezas que pueden contemplarse dentro de esta sección expositiva, también figuran piezas de Santiago Cirugeda, Rogelio López Cuenca, Carlos Pérez Siquier, Alberto Schommer o MP&MP Rosado, junto con secuencias de Metrópolis de Fritz Lang o de Underground, la ciudad del paraíso, de Gervasio Iglesias. También se exhiben fotografías conceptuales de Rem Koolhaas, manuscritos y dibujos de Federico García Lorca o Juan Ramón Jiménez, dibujos de El Roto y de Nazario, tribus urbanas de Miguel Trillo o instantáneas de la vida cotidiana en el Polígono Sur de Sevilla, firmadas por Juan Carlos Robles.

Tu país no existe

Los alrededores del Teatro Cervantes en Málaga sirven en cambio a Libia Castro y a Olafur Olafsson para una de las series de Tu país no existe, que ya representaron a Islandia en la Bienal de Venecia y en donde ahora esgrimen distintos soportes para denunciar la cultura del ladrillo o la crisis neoliberal que en Islandia ha sido resuelta desde otra perspectiva distinta a la ortodoxia del Fondo Monetario Internacional: “Nos interesa el retrato de la ciudad y de la ciudadanía, lo inmaterial de las estructuras sociales, políticas, ideológicas, su influencia en los ciudadanos. Nos interesan los ciudadanos como sujetos de las llamadas democracias en las que la economía les impide crear su propio concepto de ciudades y de estados”, alertó Libia Castro. A su lado, Olafur Olafson asentía: “En Islandia, hemos redactado nuestra propia Constitución, porque la que teníamos era prácticamente una traducción de la danesa, a la que le cambiábamos la palabra rey por la de presidente de la República”.