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Ser monologuista pakistaní en EEUU y enamorarte de una mujer blanca en coma

Kumail Nanjiani escribe con su pareja, Emily Gordon, su verdadera historia de amor y la convierte en una comedia romántica, política y antirracista de la era Trump.

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Fotograma de la película 'La gran enfermedad del amor'.

“Vuelve con los talibanes”. Fue el grito que lanzó un espectador a Kumail Nanjiani en su primer monólogo sobre un escenario en EE.UU. Era 1997 y el comediante acababa de mudarse de Karachi (Pakistán) a Iowa con sus padres. Eran interrupciones habituales en sus actuaciones que él no era capaz de manejar, hasta que decidió escribir unas líneas para contraatacar. “El tipo tiene razón. Soy un terrorista. Simplemente hago comedia stand-up para mantener un perfil bajo”.

Ahora, ese recuerdo está en La gran enfermedad del amor, una comedia romántica escrita junto a su pareja, Emily Gordon, donde cuentan su historia de amor y donde, por cierto, el fastidioso espectador grita ahora Isis en lugar de talibanes. Producida por uno de los reyes de la comedia americana, Judd Apatow, y dirigida por Michael Sholwater, la película es una comedia premeditadamente romántica e improvisadamente política y antirracista. Un monologuista pakistaní, de familia con fuerte convicciones religiosas, de larga tradición musulmana, que vive y trabaja en EE.UU., se enamora de una mujer blanca que se pasa media película en coma. Tiempo en el que el protagonista convive ¡en el hospital con los padres de su novia!

Los chistes en su contexto

Protagonizada por el propio Nanjiani, al que acompaña en el papel coprotagonista Zoe Kazan, La gran enfermedad del amor cuenta con auténticos monologuistas, los comediantes amigos del guionista y actor, y con unos brillantísimos y muy divertidos Holly Hunter y Ray Romano, como los padres de Emily. Muy nervioso, casi angustiado, Kumail intercambia comentarios incomodísimos con sus ‘suegros’. La tensión aumenta cuando el padre le pregunta acerca de su postura sobre el 11-S. Perdido entre sus diferentes identidades –pakistaní en EE.UU., comediante, novio despechado- contesta, levantando su ceja derecha: “Fue una tragedia. Quiero decir, perdimos a 19 de nuestros mejores chicos”. A la pareja no le hace ni puñetera gracia el que es, paradójicamente, uno de los momentos más cómicos de la película. 

Ese contraste constante entre los personajes es uno de los elementos que mejor se aprovecha en esta película, un trabajo que parte de la realidad y se acomoda en el territorio de la comedia para denunciar la islamofobia y el racismo de hoy en EE.UU. “Habrá gente que se ofenderá, estoy esperando las reacciones”, confesó el actor en una entrevista en The Guardian, “pero siempre hay que mirar el punto de vista, hay que ver los chistes en su contexto. Y éste tiene mucho que ver con la dinámica del poder. ¿Quién está haciendo la broma? ¿Y quién tiene el poder?” 

Hombre moreno con mujer blanca

Kumail Nanjiani está decidido a ‘explotar’ tanto como pueda esta película para seguir hablando de discriminación en la era de Trump. “La islamofobia en Estados Unidos no es nada nuevo, pero ahora, con Trump, los estereotipos se han convertido en parte del diálogo público. Se les ha dado validez. Antes el discurso era que los perfiles raciales estaban equivocados. Ahora, parece que la gente se ha envalentonado y dice cosas que antes no se atrevía”, aseguró en unas declaraciones en Londres. 

Casado, en la vida real y en la ficción, con una mujer blanca americana, la coguionista Emily Gordon (terapeuta profesional), Najiani dice todavía más: “En EE.UU., la idea de las relaciones interculturales sigue siendo controvertida”. Y el actor apunta que no hay casi ninguna película y ni un solo programa de televisión en el que se vea a un “hombre moreno y a una mujer blanca. No digo que estén en contra, pero es algo que les intriga. Es un poco tabú. Lo he experimentado”. 

Fotograma de la película 'La gran enfermedad del amor'.

"Se han reído y han llorado"

En su propia relación, Kumail Nanjiani vivió no solo esa discriminación, sino también el desconcierto de proceder de una tradición y una cultura completamente diferentes a las de Emily. En la película, el personaje acude a las citas que su madre le prepara con jóvenes pakistaníes con la intención de casarle y él no se atreve a contar la verdad. ¿Qué es más fuerte el amor o las creencias? “Si mis padres me hubieran pedido que no hiciera la película, no la habría hecho”, sentencia el comediante, que quiso que su familia viera La gran enfermedad del amor antes del estreno. Cuando terminaron, su hermano le llamó. “Están procesando”, le dijo, “se han reído y han llorado”.  

El matrimonio concertado, muy presente en la comedia, es una costumbre que, según Nanjiani, ha funcionado para sus padres, sus tías y tíos y para la mayoría de sus primos. “Es eso de que el amor no solo brota, es algo en lo que trabajas, que construyes. A mis padres, además, les permitió mantener sus identidades. Es muy difícil para ellos cuando su identidad es constantemente atacada”. 

Él, aunque en el tiempo que ha pasado desde que comenzara a escribir el guion de esta película hasta ahora se ha convertido en un personaje bastante famoso, sigue advirtiendo cada día suspicacias y desconfianza por su color de piel. Por eso, sigue utilizando uno de sus antiguos chistes en sus monólogos. Kumail Nanjiani dice: “La mayoría de los cumpleaños en Pakistán, aparece un mono”. El público no reacciona, nadie se ríe y él, tras una pequeña pausa, continúa: “Vale, eso que acaban de hacer, aceptar lo que he dicho sin inmutarse, es racista. El hecho es que tiene sentido para ustedes. ¡Son ustedes unos racistas!”.