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Muere Gonzalo Canedo, el editor que reveló la obra de Lois Pereiro

Fundó la editorial Libros del Silencio para dar a conocer a autores olvidados y, entre su cincuentena de publicaciones, tradujo al español la producción del poeta gallego

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Ha muerto Gonzalo Canedo, el editor que aventó los versos de Lois Pereiro. Nació allá por 1955 en Cerceda, un ayuntamiento de población desperdigada, trufado de aldeas con idiosincrasia propia, entre A Coruña, Santiago y Carballo. Pero terminó emigrando, como tantos, a Barcelona, donde trabajó en el mundo editorial hasta que decidió montar, hace apenas cuatro años, su propio sello.

En Libros del Silencio publicaría una obra cuidada, rebuscando en el catálogo internacional de autores olvidados o de obras inéditas firmadas por plumas consagradas. Canedo, que llegó a Cataluña el año de los Juegos Olímpicos, jamás rompió el cordón umbilical del sentimiento que lo unía con su tierra y fue él, precisamente, quien publicó en en español la Obra completa del monfortino Lois Pereiro.

Luego, haría lo propio con su segundo poemario, Poesía última de amor y enfermedad, ambos con prólogo de Pere Gimferrer, quien llegó a sentenciar que 'en la segunda mitad del siglo XX, en las literaturas ibéricas no hay un poeta semejante y en la europea, tampoco'. Canedo tenía 57 años y, antes de que un cáncer linfático se lo llevase esta mañana del Hospital Clínico de Barcelona, llegó a publicar medio centenar de libros.

El traductor del monfortino, Daniel Salgado, recuerda su profesionalidad al frente de Libros del Silencio. 'Fue una maravilla trabajar con él y con su equipo, todo amabilidad y entusiasmo'. Una opinión similar a la del hermano de Lois, el periodista Xosé Manuel Pereiro, que en los años ochenta frecuentó espacios comunes en A Coruña, donde Canedo se había criado. 'Lo mejor del Día das Letras Galegas concedido a Lois fue poder conocer a gente como Gonzalo, un ejemplo de hombre y un descubrimiento como editor', explica Pereiro. 'Era eficaz, tremendamente letraherido y publicaba literatura sin concesiones'.

Una de esas 'joyas de la narrativa' fue la obra de su hermano. 'Me llamó a través de Manuel Rivas y me dijo que quería editarlo en una edición bilingüe. Era una propuesta muy arriesgada, pues no lo conocía nadie. Pero Canedo era un hombre curtido e infundía confianza. Aceptó que la portada fuese de Antón Patiño y, finalmente, la edición fue muy cuidada y la portada de Poesía última, preciosa'.

Más allá de la obra de Lois, el periodista gallego valora el catálogo de Libros del Silencio. 'Me quedé pasmado cuando vi que había empezado en 2009. Con ese catálogo, que es enorme, pensé que llevaba más años editando libros y sólo habían pasado tres desde que fundó la editorial', explica a Público. 'Un catálogo de gente rara que escribía muy bien o de forma muy interesante', ha dejado escrito Pereiro en su blog, donde relata una curiosa anécdota para ejemplificar la búsqueda de literatos al margen de las carreteras generales de la edición. 'Como aquel Celso Castro, que solamente al terminar su novela se dio cuenta de que había sido su compañero de pupitre en el instituto Agra do Orzán'.