Los Premios de la Música, que se conceden este jueves 3 de abril en Valladolid, son un apaño. Unos pocos, cobijados bajo el paraguas de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música, deciden cómo y a quién se premia. Las consecuencias: la credibilidad artística de los galardones es nula y su interés popular está bajo mínimos.
El apaño es explícito, a cara descubierta. Los votantes de estos premios son los miembros de la Academia de la Música, un organismo fundado por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y la Sociedad de Autores, Intérpretes y Ejecutantes (AIE). El organigrama de la Academia está encabezado, precisamente, por sendos presidentes de las dos anteriores sociedades: Eduardo 'Teddy' Bautista (presidente) y Luis Cobos (vicepresidente).
Sin embargo, los votos de los socios no deciden directamente los finalistas. Según figura en el mismo reglamento de los Premios, "un Panel de Evaluación, integrado por miembros de la Academia, podrá recurrir a un proceso de votación interna entre los candidatos más votados para designar a los finalistas". Es decir, que una vez se reciben los votos de los socios, unos pocos -al parecer en una comida-, se arrogan el derecho de "maquillar" los resultados.
El reglamento establece que se invitará a especialistas a las votaciones. Público ha consultado a algunos de los periodistas musicales más relevantes del país, y la gran mayoría o no ha votado o no recibe la solicitud. "Es una farsa. No he votado ni me interesa", dice Julián Ruiz, crítico de música de El Mundo y veterano locutor de radio. Según él, "quién organiza los Premios no sabe hacerlo, y no representa a la música en España".
Darío Vico, redactor jefe de Rolling Stone, lleva 20 años escribiendo de música, pero nunca le han pedido el voto. "No conozco a nadie de la profesión que vote. Me da la impresión de que estos premios se negocian en comités muy reducidos", comenta.
Ganan los de siempre
Esta temporada, los candidatos a Mejor Álbum son Luis Eduardo Aute, Pereza, Diana Navarro y Miguel Bosé. En el caso de este último, ¿puede un disco de duetos, con canciones compuestas hace 20 años, ser el mejor disco de 2008? "Ningún palmarés de los Premios de la Música ha aportado nada -sostiene Vico-; yo no digo que Papito sea mal disco, pero que vengan a premiarlo como el mejor, un año después de su edición... El año que salga un disco que haya vendido 700 copias, entonces estos premios valdrán para algo".
La credibilidad artística de estos galardones languidece al comprobar que artistas tan dispares como Antònia Font y Chenoa compiten en la categoría de Mejor Disco Pop. Esta kafkiana selección no extraña, ya que en el reglamento de los premios no se establecen en ningún momento los criterios para evaluar los discos. Rafael Tapounet, responsable de Cultura de El Periódico de Catalunya y músico, cree que "lo que tienen que ver estos premios con la música es nada. Se premia al artista que mejor ha funcionado para la industria. Y en este caso quién premia es SGAE, que también recibe dinero".
La órbita Bautista-Cobos
La posibilidad de que un artista que no esté en la órbita Bautista-Cobos tenga un lugar destacado entre los ganadores es prácticamente nula. David López, director del sello independiente Limbo Starr -casa de Nacho Vegas, el músico más destacado de la última década según la crítica especializada-, reconoce que hace tres años que no presenta a sus artistas a los premios. Según López, "la última vez que nos presentamos, Nacho Vegas fue finalista a la mejor canción en asturiano. Al final ganó un artista de folk, que al parecer era amigo de Víctor Manuel". Víctor Manuel es miembro de la Junta Directiva de la Academia de la Música.
La Academia no oculta una preferencia especial por su Junta Directiva. De las once ediciones que se han celebrado hasta la fecha, en seis ocasiones el álbum ganador era de uno de sus miembros: Alejandro Sanz (1998, 2001 y 2002), Joaquín Sabina (2000 y 2003) y Paco de Lucía (2005).
Tampoco se entiende que artistas consolidados como Andrés Calamaro, Los Planetas, Fito & Fitipaldis, Quique González, Bunbury o el mismo Nacho Vegas nunca hayan accedido al premio al Mejor Álbum del Año. "El año pasado Nacho se llevó el premio al mejor disco de rock alternativo por su disco con Bunbury, editado por EMI. Lo que no entiendo es qué tiene de alternativo, porque es un disco de rock a secas", añade David López.
Los criterios comerciales ahogan los criterios artísticos. Según Diego A. Manrique, crítico de El País y Radio 3, "la Academia, al depender de un organismo que recauda, tiene una devoción extrema por los grandes recaudadores. No creo que ninguno de los votantes se ponga en su casa a Bisbal, pero genera ingresos. Está claro que no es la excelencia artística lo que prima". Los de siempre ya han premiado a los de siempre. El jueves 3 de abril, en Valladolid, el resultado.
Los Premios de la Música no suscitan demasiado interés entre el público. El año pasado, la gala celebrada en Córdoba registró un paupérrimo 4% de audiencia en televisión (menos de 500.000 espectadores). Una posible explicación la da la cantante Najwa Nimri: “Es curioso que luego los artistas que más venden no llenan las salas. Lo de los premios es todo una gran parodia de nada”.
Estas ceremonias quedan muy lejos de los Brit Awards o los Grammy. “Allí tratan el pop y el rock de forma mucho más seria en todos los niveles”, sostiene Juan Cervera, director de redacción de la revista ‘Rockdelux’. En la gala de Córdoba del año pasado, el Premio a la Comunicación recayó en Radio 3. No deja de ser curioso, ya que pocos artistas galardonados en los Premios de la Música son habituales de los programas de esta emisora pública, uno de los últimos reductos donde encontrar música diferente.
1 ¿QUÉ SON?
Son unos galardones que SGAE y AIE entregan desde 1996 para reconocer el trabajo de autores, artistas, compositores y profesionales de la música.
2 ¿QUÉ ES LA ACADEMIA DE LA MÚSICA?
Un organismo fundado en 2001 por SGAE y AIE. Está presidida por los dos presidentes de las anteriores sociedades: Eduardo ‘Teddy’ Bautista y Luis Cobos. En su Junta Directiva figuran artistas como Alejandro Sanz, Víctor Manuel, Paco de Lucía, Soedad Giménez y Joaquín Sabina.
3 ¿QUIÉN VOTA LOS PREMIOS?
Los miembros de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música. Además, el censo de votantes incluye una selección de profesionales de la prensa musical, compañías discográficas, agencias de representación artística y establecimientos comerciales de música.
4 El DUDOSO PROCESO DE SELECCIÓN
Tras recibir los votos de los socios, el reglamento permite a un comité interno volver a votar en ‘petit comité’ para designar los finalistas.
La verdad: este artículo no descubre nada. Todo el mundo sabe de los tejemanejes de estos premios, queno dan prestigio a nadie. ¿O acaso habéis visto algún anuncio de un disco o artista diciendo: ganador del Premio de la Música, como hacen con los Grammy? En España seguimos siendo paletos en este tipo de cosas, y de ahí no nos va a sacar ningún artículo como este, porque la realidad está bien establecida e inamovible.
Este articulo es una mentira. En primer lugar yo soy miembro de la academia de la música, yo voto lo que me parece. Para que este periódico se informe: tenemos 3 votaciones, una de selección de todo lo que presentan las compañías, una segunda votación sobre esta selección, y después la tercera es en la que participan todos los miembros de la Sgae, Iae y académicos, que son los que deciden, nada de camarillas. Llevo 25 años en la música (5 mas que Darío Vico) y soy académico porque gané un premio de la música (No conocía a nadie). Señores de publico, informarse y presentar unas fuetes fiables (esta claro que Darío Vico), es lo mínimo exigible a un periodista.
Flinn- Estoy de acuerdo con tigo, a la persona hay que respetarla y rebatir su opiniòn,hasta hay deacuerdo, pero si su opiniòn se basa en descalificar pierde todo mi respeto. Creo que una opiniòn estùpida no merece ni respuesta, la persona que descalifica no me merece ningun respeto, la que expone su opiniòn aunque sea diferente a la mia sin descalificar la respeto y debato, pese a pensar diferente a mi,y no, porque sea politicamente correcto,es por civismo.
Totalmente de acuerdo con lo de que todos y todas somos en mayor o menor medida mercenarios. Lo que te quería decir es que en el argot de los músicos, "mercenario" es una palabra que se usa normalmente. Es como en la construcción, que se llama "el chispas" a el electricista. No es para estar a favor o en contra del termino, es que simplemente se les suele llamar así dentro del oficio. Sobre lo de descalificar: mira, lo que pasa es que estamos muy acostumbrados a usar frases que se dicen desde los medios de comunicación, pero que muchas veces se dicen mal. Es decir, es cierto que yo no tengo ninguna obligación de saber de electricidad, puesto que no es mi oficio. Pero no puedo negar que en estas cuestiones, soy un ignorante. ¿Porqué no? Estamos demasiado influidos por el maldito lenguaje políticamente correcto y esa es una mala manera de entender la comunicación y el significado de las palabras. Y esto tiene que ver mucho con la democracia, pero mal entendida. Ahora, parece que cualquiera puede dar su opinión sobre cualquier tema, y que además hay que respetar su opinión. Pues no. Para hablar con propiedad sobre un tema, hay que estar muy preparado para hablar de ese tema. Y las opiniones no son para respetarlas sino para rebatirlas (o estar de acuerdo con ellas). Y eso no es una falta de respeto. Vuelvo a decir: yo respeto a la persona con la que dialogo, pero no tengo porque respetar sus opiniones, a no ser que me demuestre con hechos que está en lo cierto. Mientras no me demuestre lo contrario, una opinión estúpida no merece ningún respeto. Te voy a poner otro ejemplo: si alguien asegura que la tierra es plana, eso no es una opinión, eso es ignorancia y eso no es algo que deba respetarse. Vuelvo a decir, a la persona si hay que respetarla, las opiniones son rebatibles y cuanto mas argumentos se den, mejor se rebatirá.
Flinn- Por esa regla de tres, no solo un musico es un mercenario lo somos todos ya que todos en mayor o menor medida trabajamos a las ordenes de otro.En lo referente a descalificar, te dire que no es lo mismo calificar que descalificar, un profesor te califica un examen, no lo descalifica, otra forma decerlo es corregir, pero nunca descalificar, menudo profesor seria, sere muy torpe ji pero yo entiendo por descalificar algo o a alguien ofensivo. El ejemplo que has puesto no me vale, me valdria si tu te dedicas a la electronica y te dicen que eres un ignorante, ahi es donde te insulta, pero si no dededicas profesionalmente a la electronica no tienes porque ofenderte, no tienes la obligacion de saberlo, si te dedicas a ello si.
No se porque me han quitado un comentario que considero importante, así que lo vuelvo a poner: el termino "mercenario" en el argot de los músicos hace referencia a un músico que normalmente trabaja como músico de estudio o músico de carretera, pero siempre a las ordenes de alguien. Ahora bien, para un buen diálogo y para ser civilizados (con V), es verdad que no se debe insultar a nadie, pero estoy en desacuerdo contigo en que no se deba descalificar a alguien. Una calificación es la acción y efecto de calificar a alguien. Al corregir un examen, un profesor te califica o descalifica, no como persona, sino en cuanto a tu nivel de conocimientos. Eso es lo que hemos estado haciendo aquí. Si yo digo que alguien que solo conoce a los cantantes de OT no tiene gran idea sobre música, estoy descalificando sus conocimientos, no a la persona. Cuando una persona ignora algo, es un ignorante en esa cuestión. No es ofensivo, es solo descriptivo. Yo, por ejemplo, soy un completo ignorante en electricidad (no se ni cambiar un enchufe) y no por eso me tengo que ofender. Ese es mi problema.
Flinn- David Palau no es ningun mercenario de David, es su compañero su musico y te dire que mas que su musico, es su amigo, mira si son amigos que han decidido componer justos para el proximo disco de David. Gracias por tu consejo,pero aparte de disfrutar con David, disfruto con otros muchos artistas no te quepa la menor duda, lo mismo que disfruto y saboreo distintos platos de comida, en la varidad esta el gusto. Otro beso para ti.
Bueno, Carolina, pues nada. Oye, me alegro que disfrutes tanto con David Bisbal y con su mercenario, David Palau. Estupendo. Deseo, eso si, que además de disfrutar con Bisbal intentes ampliarte a otros estilos de música, solo como curiosidad, por escuchar cosas diferentes. Con internet es muy facil obtener buena información con un poquito de paciencia. Un beso.
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