Facua denunció hoy ante los organismos de Consumo de sus correspondientes comunidades autónomas un total de ocho festivales de música por "incluir en sus condiciones cláusulas abusivas", como por ejemplo que solo se permita consumir comida o bebida comprada en los recintos, que no se devuelva el importe de la entrada en caso de modificación del cartel o que no se pueda recuperar una parte del dinero si se suspende el espectáculo cuando haya transcurrido más de la mitad.
En concreto, los festivales denunciados son Bilbao BBV, Lite Azkena Rock Festival, Kobetasonik, Primavera Sound, Sunfec, Festival Arte-Nativo Viña Rock, Festival Internaconal de Benicàssim FIB Heineken y Festival Estrella Levante SOS 4.8.
Los festivales Viña Rock, Azkena Rock Festival, Kobetasonik, Sunfec y Bilbao BBK Live prohíben explícitamente la entrada de comida y bebida al recinto. Además, la dirección de estos eventos recomienda a los asistentes "beber mucho agua porque hace calor". Incluso en el Sunfec Festival también "queda totalmente prohibido entrar y sacar cualquier tipo de bebida del recinto, aunque haya sido adquirida en el mismo".
En el festival de Cambrils no está permitida la salida del recinto bajo ningún concepto antes de las 2 de la mañana. El abandono antes de esa hora supondrá el tener que pagar nuevamente el ticket de entrada en caso de que se quiera volver a acceder al mismo, según informan sus condiciones generales. Con esta medida "se obliga a los asistentes a adquirir la bebida en los establecimientos ubicados en el interior del festival".
Por su parte, los festivales Primavera Sound, Fib Heineken y el Festival Estrella Levante SOS 4.8 aplican "cláusulas abusivas" referentes a la cancelación o modificación del cartel. En el caso del FIB, la pagina web informa de que la Organización se reserva el derecho de alterar, modificar o suspender el programa de FIB Heineken, en cualquier momento. En caso de cancelación total, la Organización se compromete a la devolución del importe de la entrada en un plazo de 15 días después de la fecha de comunicación pública de la cancelación. Además, añade que si la cancelación se realizara una vez transcurrida más de la mitad del espectáculo, no habrá devolución alguna. No obstante, el coste de distribución que los canales de venta aplican al precio de la entrada, no será devuelto en ningún caso por la Organización.
Al igual ocurre en los Festivales Fib Heineken y Sos 48 pues las organizaciones se "reservan el derecho a alterar, modificar o suspender el programa del festival en cualquier momento", no dando la posibilidad de devolución del importe si el nuevo programa no interesase al consumidor. Las claúsulas del Festival Primavera Sound inciden en que en caso de que haya "malas condiciones climatológicas" no se devolverá el importe de la entrada, recayendo sobre el consumidor la responsabilidad económica en caso de cancelación por dicha causa.
Pasa de esos MERCADERES DE LA MUSICA todavía se puede escuchar a gente muy buena sin pasar por debajo de las piernas de esos chupasangres. Mucho buen rollito pero solo quieren sacarnos la pasta. Cuando no vaya nadie a esos conciertos y pierdan pasta, verás como se ponen las pilas
Me gusta la música en directo pero no me aporta nada ver a grupos a 300-400 metros de distancia, solapados en el tiempo, pagando por el programa, pasando calor, sudando, bebiendo y comiendo a precio de oro la mierda que te ofrecen allí, maltratado en las colas, vilipendiado económicamente todo con la moda del "buen rollito" punk, rock, heavy, alternativo y demás chorradas, etc... que les den, ya hace mucho que no voy a festivales, además que uno ya se va haciendo mayor y empieza a valorar la relación calidad/precio de las cosas. La mala vuelta y el gasto económico no merecen la pena y en cuanto entra Timofónica, Seat y su madre en todas estas cosas ya se sabe. Se ha perdido la esencia de los festivales de antaño...
Ésto de los festivales es un invento anglosajón y las soluciones para organizarlos también. Ésto de poder comer sólo lo que se vende dentro del recinto lo viene haciendo Disneyland París desde que abrió, y porque ya lo hacían en los USA desde mucho antes. ¡Viva el capitalismo desplumante!
fui al sonar y el trato fue de delincuente para arriba. horas para esperar a acceder y por supuesto una sangria economica posterior. hace años que los festivales en barcelona se han orientado al publico anglosajon. llegan los inglesitos a ver sus grupos, gastan un paston y se largan. aventura en barcelona. solo eso. el resto nos quedamos con la boca abierta intentando pillar algo...patetico.
En españa los festis son una mierda , ejemplo el metalway de zaragoza. Dos fines de semana distintos en un descampado de mala muerte a un precio abusivo todo y encima se caen del cartel heaven and hell y fear factory y nadie ve un duro. El wacken de alemania , por ejemplo esta realmente bien organizado, lo que pasa es que se masifica y los grupos van con la hora pegada al culo con lo cual salvo los cabezas de cartel los demás tocan poquisimo tiempo.Así con todo es menos caro que irte a la riviera a que te cobren por un grupo 40 pavos.En españa no voy a ningún festival más.
Este tema es como todo, cuando comienzan estos festivales son una gozada. Al principio todo es diversión, buen rollo, buenos precios y muchas horas de musicón, pero en el momento que el festival coge fama mediática y empiezan a entrar los 'patrocinadores', aquello se convierte en una especie de campo de concentración para grupis y fiesteros, donde te tratan poco menos que como a animales y te sacan hasta el último duro. Fijate como molaban los primeros Creamfields, y fijate ahora. Fijate también quienes patrocinan ahora: Movistar, Seat y la madre que los parió... Al final lo que mejor sale es montartelo por tu cuenta e invitar a cuantos más mejor.
Estos festivales, por lo que veo, son formas refinadas de asaltar los bolsillos del prójimo y una manera elegante de abusar de él y tomarle el pelo. Pero a la vez se ve cómo el bípedo humano cuando está en manada es sujeto a toda clase de subyugación y mimesis esclavista.
Me acuerdo que en el extremúsika del año pasado entre al recinto con un palo de un banderon de dos metros que podia ensartar 100 perdices y no me dijeron nada, eso si, mi botella de cali q no entrase que peude alterar el orden público. Lo bueno que tuvieron que con la tromba que cayó el 3º dia devolvieron el importe de ese dia que fue cancelado el festival.
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