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"No tengo ninguna intención de desaprovechar este momento"

Michael Fassbender. Actor. Su papel de adicto al sexo en ‘Shame’ le ha valido la Copa Volpi al mejor intérprete

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Para los pocos que todavía no estaban familiarizados con su talento, esta ha sido la Mostra de Michael Fassbender.

Tras trabajar con Quentin Tarantino, François Ozon y Andrea Arnold, el actor irlandés de padre alemán se consagra a los 34 años como uno de los grandes de su generación, gracias a una merecida Copa Volpi por su interpretación en Shame, la película del británico Steve McQueen sobre el descenso a los infiernos de un adicto al sexo.

El jurado privilegió este papel por encima de su otra interpretación en este certamen: el Carl Gustav Jung de Un método peligroso, menos vistoso pero movido por un conflicto semejante entre deseo y represión. La próxima parada será Hollywood, que ya hace años que se lo rifa.

Su personaje, adicto al sexo y alérgico a la dependencia, parece reflejar las características de nuestro tiempo. ¿Lo ve así?

Brandon es un signo de los tiempos. Se trata de una película de nuestros días, que refleja el aturdimiento que provoca tener acceso a cualquier cosa en cantidades masivas, ya sea al sexo, la comida o la información. Nos encontramos aturdidos y vivimos con ansiedad, que las nuevas formas de comunicarse todavía pronuncian más. El sentido de la interacción entre individuos ha cambiado. Sin salir de tu habitación, logras conectar con millones de personas. Todavía nosestamos adaptando a una situación que nos desconcierta.

¿Pretende ‘Shame’ ser crítica con el individualismo y la soledad de nuestros tiempos?

No creo que haya una crítica, sino más bien una constatación de lo que pasa a nuestro alrededor. Estamos confundidos por el momento, por ese exceso de información y de opciones a elegir, lo que a veces resulta en el aislamiento. Mi personaje vive una vida marcada por una profunda soledad, que él mismo ha elegido. No cuenta con una sola relación sana en su vida.

En todo caso, la película ve la luz al final del túnel.

Es muy importante no perder la esperanza. Lo que más me preocupa cuando participo en un proyecto es que proporcione esperanza. Si no, ¿qué sentido tiene todo esto?

¿Se parece la vida de una estrella de Hollywood a la de Brandon?

No creo que sean sólo los actores, sino algo compartido por todos los círculos donde se sirve sexo, drogas, alcohol, atención y adoración como si fuera un bufet libre. Si no sabes cómo manejarlo y no logras detectar lo falso y lo fantasioso que supone todo eso, puedes ser abducido fácilmente. También es una vida bastante solitaria. Pasas la mayor parte de tu tiempo fuera de casa, en hoteles y sin compañía. Pero yo lo llevo bien, porque no me importa estar solo. Y así logro valorar más el tiempo que paso con mi familia y amigos.

¿No resulta esquizofrénico encadenar la nueva entrega de ‘X-Men’ con un proyecto así?

No tengo tiempo para pensar en este tipo de cosas. Voy a seguir alternando superproducciones y cine de autor. La única diferencia es que en las películas de Hollywood se trabaja con más dinero, con más personas y, por tanto, con más opiniones. Pero mi manera de trabajar no cambia en función del proyecto. Lo hago siempre con el mismo esfuerzo.

Su personaje es adicto al sexo. ¿Usted, que rueda media docena de películas al año, lo es al trabajo?

No sé si soy un adicto. Lo que sé es que me gusta mucho trabajar. He estado esperando este momento mucho tiempo, así que no tengo ninguna intención de desaprovecharlo.