Público
Público

"No tengo más mando que el de mi casa"

Una colección de cartas de Isabel II y su marido se incorpora al Archivo Histórico

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Una reina sin trono, sin país y rechazada por sus herederos: así aparece Isabel II de Borbón en las cartas que el Ministerio de Cultura acaba de comprar parar incorporarlas al Archivo Histórico Nacional. Según ella misma escribe en el borrador de una misiva enviada a su hijo y sucesor en el trono Alfonso XII: 'No tengo más mando que el de mi casa'.

Isabel II de Borbón (Madrid, 1830), elevada al trono con 13 años, tuvo que exiliarse tras el triunfo de la revolución de 1868 y murió en París en 1904. Los 40 documentos (entre cartas, telegramas y tarjetas manuscritas) adquiridos ahora pertenecen en su mayoría a esa época del exilio y están dirigidas a su hijo, al liberal Sagasta, a su 'prima y cuñada' Isabel o a su sobrina Cristina Gurowski, entre otros.

'He querido ir a abrazarte a la frontera y [...] tú eres quien no ha querido que vaya y después me privas de ir a veros a España', le escribe a Alfonso XII en ese borrador del 4 de diciembre de 1879. La colección, que incluye también otras 45 cartas de su marido, Francisco de Asís, que este envió entre 1841 y 1874 a su hermana, ha sido comprada a un librero de Madrid por 17.000 euros.

No todas las de la reina, sin embargo, pertenecen a la época del exilio. Hay algunas también de los años de la restauración de la monarquía en la figura de su hijo y escritas en España. Aunque ha logrado regresar, su situación no parece mucho mejor: 'Siento en el alma no poder [...] enviarte la cantidad que según me dices bastaría para saldar tus apuros, por no permitirme [lo] el estado de mis fondos', le escribe a su sobrina en 1883.

Muchas son las enviadas a Cristina Gurowski, también desde París. El recorte de un breve de la prensa francesa pegado al reverso de una de ellas rescata un paseo vespertino del brazo de su marido, Francisco de Asís. 'La ex reina tuvo que renunciar a escapar de la multitud y continuó con valentía su paseo a través de las galerías [del Palacio Real], seguida o precedida de más de 200 personas'.

En París pasó los últimos 20 años de su vida, encerrada en el Palacio de Castilla, viviendo 'a la española', comiendo cocido y 'sin hablar nunca bien francés', según cuenta Isabel Burdiel en Isabel II. Una biografía (1830-1904). La última de las cartas adquiridas ahora está dirigida a su 'tan querido amigo Sagasta', 'quien con tanta lealtad y patriotismo' gobernaba, para pedirle que interceda en favor de algunos de sus familiares.