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No te metas en política "Si puedes hacer daño a una ideología que crees maligna, bienvenido sea el humor"

Facu y Miguel estrenan nueva temporada de 'No te metas en política' y lo hacen de la mano del grupo Mediapro. Conciliarán sus irrupciones en el programa dirigido por Ferreras 'Al rojo vivo' con un late night semanal en El Pavón Teatro Kamikaze.

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Miguel Maldonado y Facu Díaz, de 'No te metas en política'

Facu y Miguel regresan a los escenarios e irrumpen en la tele generalista. Doble salto mortal para este dueto cómico de chascarrillo incisivo. La fórmula se mantiene intacta; monólogos corrosivos, onomatopeyas diversas y prosodia importada del Este.

Cada jueves en Al rojo vivo y cada viernes en El Pavón Teatro Kamikaze. Dos citas semanales con una actualidad política de autor y pasada de vueltas.

"Aquel que nos contrate sabe el riesgo al que se somete...", apunta Facu en esta entrevista para Público. Parece que, por el momento, no les faltan pretendientes. "La idea es seguir un poco con la estafa", añaden ufanos.

Se comenta que os habéis vendido al capital, ¿qué hay de cierto en esto?

Miguel: Un poco sí y confío que lo mejor esté aún por llegar. Espero que esta venta a pequeña escala sirva para que el resto de fuerzas oscuras del sistema sepan que estamos ahí y llamen a nuestra puerta ofreciéndonos todo tipo de lujos y caprichos a cambio de alabar lo que consideren más oportuno. Mi intención es crear una especie de catálogo de precios: blanquear a empresarios sin escrúpulos, tanto, publicidad encubierta, esto otro, defender abiertamente al sistema capitalista, tanto, y así sucesivamente...

Os acabáis de estrenar en 'Al rojo vivo'. Entiendo que la idea es condensar la esencia de 'No te metas en política' en pequeñas capsulas informativas...

Facu: No del todo. No podemos mantener la esencia porque le estamos entrando de nuevas a casi un millón de personas. Nuestro objetivo es que esa nueva audiencia se vaya acostumbrando a nosotros y esto, al ser una sección semanal, no va a ser fácil. Pretendemos que todo ese lenguaje propio y ese humor autorreferencial que utilizamos vaya calando. Nos hemos inventado una manera de contar las cosas muy característica y hemos de intentar que sea accesible.

Miguel: La intención es ir poco a poco. Como entenderás no podemos irrumpir el primer día con Dimitri vociferando...

¿Tenéis previsto trasladar a La Sexta también esa profusión de onomatopeyas y gemidos diversos marca de la casa?

Miguel: Yo trabajo muy bien todo ese mundo del silbido, el exabrupto, la falta de respeto... Y lo cierto es que pienso seguir haciéndolo en la tele generalista

Facu: Se confirma; cada vez habrá más insultos en La Sexta... Más periodismo y más insultos.

Miguel: En todo caso, ya hay gente en 'Al rojo vivo' que insulta, no lo hacen con intenciones irónicas o jocosas, pero lo hacen a fin de cuentas...

Facu: Estamos hablando de Eduardo Inda por si hubiera dudas

Miguel: Son palabras de Facu Díaz, no de Miguel Maldonado, que quede claro esto

Hasta qué punto el hecho de haber fichado por una cadena importante os cohíbe a la hora de hacer humor

Facu: A priori no. También es cierto que de momento vamos a ser un poco cautos, como cuando tienes que hacer un trayecto largo por casa y no quieres encender la luz porque hay gente durmiendo en el salón.

Miguel: Qué buena metáfora, es que mi partenaire cuando se pone bucólico-pastoril no hay quien lo pare

Facu: Es un tipo leído

Miguel: No se flipe

¿Servirá vuestra sección en 'Al rojo vivo' para destensar un poco la crispación en el debate político? 

Miguel: Al contrario, más que un bálsamo, esta sección será como echar napalm a la hoguera...

Veo que usted también trabaja las metáforas...

Miguel: No en vano yo estudié Historia del Arte en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia

¿Y la acabó?

Miguel: No solo la acabé, sino que una vez tuve el título en mi poder se lo arrojé a mi señor padre a los pies y le dije que hiciera con él lo que considerara oportuno, que yo me iba de cañas.

Contáis esta temporada con más gente detrás, una producción mucho mayor... ¿No os atenaza esto un poco sobre el escenario o frente a las cámaras?

Miguel: Yo es que jamás pensé en dedicarme a esto, fue algo sobrevenido y desde el principio lo he enfocado de un modo muy natural. Con esto no quiero decir que para mí sea algo accesorio, pero mis aspiraciones no han sido ni mucho menos profesionalizar lo que hago. Pienso mantener ese espíritu porque de momento me ha ido bien así.

Facu: Yo creo que lo bueno que tiene la comedia es que hay diferentes contextos. Es muy distinto hacer un monólogo en un garito que salir en La Sexta o en Radio 3. Si tienes la posibilidad de hacerlo todo, pues bienvenido sea. 

Miguel: Da un poco de vértigo, no hay duda. Pero también nos dio vértigo pasar de los vídeos diarios en Youtube a llenar un teatro todas la semanas.

Facu: Eso sí que daba respeto; suponía enfrentarse cara a cara con un público que hasta la fecha solo nos había visto por Internet.

Pero este año habéis doblado la apuesta...

Miguel: Hasta ahora nuestra filosofía como equipo ha sido meternos en un embolado mayor al final de cada temporada, de modo que este año hemos seguido el mismo patrón.

Facu: Sufrimos todo el año hasta que terminamos, y cuando parece que hemos entendido la lección nos metemos en otra más gorda.

No sin antes disfrutar de unas vacaciones de cuatro meses... Si mis datos no fallan vuestro último show fue a finales de junio

Miguel: Con el cerebro para la comedia hay que hacer un poco como con las tierras de arar, hay que dejarlo un tiempo en barbecho para que vayan germinando nuevos brotes en forma de chascarrillos verdes, frescos, jugosos...

¿Qué opináis de la capacidad del humor como herramienta de concienciación política? ¿Creéis que puede llegar a empoderar?

Facu: Como cualquier otra disciplina artística, ni más ni menos. Puede conseguir que alguien se interese por la política y sobre todo por lo que tú quieres transmitir, pero no es nuestra intención darle más poder del que tiene. No pretendemos glorificar la comedia como instrumento de cambio. Pero si puedes hacer un poco de daño a una ideología que crees maligna, bienvenido sea el humor, pero pensar que podemos hacer algo importante contra el liberalismo es fliparse un poco.

Vuestro humor es eminentemente político, en ese sentido crecer implica en cierta forma edulcorar dicho humor y hacerlo menos autorreferencial, ¿cómo trabajáis esto?

Facu: Ya lo hemos ido haciendo, creo que hemos aprendido que se pueden decir las mismas cosas priorizando la comedia por encima del turismo ideológico. Esto significa profundizar en la autoparodia, es decir, demostrar que uno sabe reírse de sí mismo como justificación para poder seguir riéndose de los demás. En todo caso, aquel que nos contrate sabe el riesgo al que se somete... 

Pero..., ¿y si os plantean suavizar un poco vuestra propuesta?

Facu: Es que o nosotros somos muy inocentes, lo cual no es descartable, o es muy tonto el que piense que puede tener el contenido y los seguidores que tenemos nosotros cambiando la manera que tenemos de hacer comedia.

Miguel: Tengo una metáfora en la cabeza pero no sé si es muy ridícula...

Adelante, por favor

Miguel: No es tanto cambiar nuestro contenido dependiendo del lugar en el que nos encontremos, sino la forma de hacerlo. Un piloto siempre tiene el mismo estilo de conducción, pero varía mucho si está conduciendo un Fórmula 1 o un Seat Marbella.

Se confirma; era una banalidad

Miguel: Sonaba mejor en mi cabeza...