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"No quiero que me comparen con Rose"

Carmen Maura es la más ingenua de Las chicas de oro' (La 1) 

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¿Cómo se ve Carmen Maura en Las chicas de oro? 'Gorda', bromea la actriz, que a los 65 años de edad disfruta de un momento de su vida en el que no se corta 'ni un pelo'. 'Una de las grandes ventajas de esta edad es que puedes decir lo que quieras. No tengo ningún problema en decir lo que me da la gana, y eso es genial. Me siento bien con estos años', explica.

Maura comparte esta expresividad sin cortapisas con Rosa, el personaje al que da vida en la serie Las chicas de oro, que La 1 estrenará el próximo lunes (22.15 horas). De las cuatro protagonistas, Rosa es la más ingenua y soñadora, 'un personaje muy divertido porque a veces es malísima, otras superbuena, en otras ocasiones es pesadísima y a veces está loca'.

«No me planteo retirarme porque mi trabajo me divierte mucho»

Esta ficción es una versión de la serie norteamericana de los años ochenta que emitió con éxito Televisión Española. En ella, la cándida Rose estaba encarnada por la actriz Betty White, que a sus 88 años está de nuevo de moda. Pero White no es un espejo para Maura, que, de hecho, huye de participar con ella en el juego de las diferencias: 'Yo rogaría a mis fans que no me comparen con Rose, porque es imposible. Olvídate de ella porque era maravillosa. Además hay que tener en cuenta que ellas son americanas y nosotras españolas. Es mejor no hacer comparaciones'.

Junto a Carmen Maura están Concha Velasco, que interpreta a Doroti, la más responsable de las cuatro compañeras de piso; Alicia Hermida, que da vida a su madre, la ácida Sofía; y Lola Herrera, quien encarna a Blanca, una viuda coqueta que adora flirtear con todo aquello que lleve pantalones.

De jubilación, ni hablamos

La 1 estrenará esta versión de la serie estadounidense el próximo lunes

A pesar de llevar toda su vida actuando, Carmen Maura no quiere ni oír hablar de jubilarse. 'Me planteo trabajar menos. La vida de señora que no hace nada me encanta, pero retirarme no, porque me divierte mucho', explica. La idea de tirar la toalla sólo se le pasó por la cabeza una vez, después de rodar Mujeres al borde de un ataque de nervios. 'Lo pasé muy mal', confiesa.

Finalmente, se aferró a un trabajo por el que ha recibido muchos premios, pero hasta eso cansa: 'No me llaman la atención los papeles más difíciles, ni tener grandes triunfos, ni quiero más medallas. Estoy bastante saturada'. Ha llegado un punto en el que esta actriz ya no tiene 'ganas de demostrar nada' porque a ella lo que más le interesa es 'entretener al público'.